Carlos Rívolo pidió juzgar a los tres detenidos por el intento de magnicidio: Fernando Sabag Montiel, quien gatilló en la cabeza de CFK, su expareja Brenda Uliarte y al jefe de la “Banda de los Copitos”, Nicolás Carrizo.

La fiscalía que tiene a su cargo la causa por el atentado contra la vida de la vicepresidenta Cristina Kirchner decidió, como se presuponía, darle un corte final a la investigación y solicitó la elevación a juicio oral del caso.
Así, cierra la responsabilidad solamente sobre los tres detenidos, dejando afuera del cerco acusatorio a las personas señaladas como posibles instigadores, partícipes y financistas, varios de ellos vinculados a Juntos por el Cambio.
“La prueba reunida durante la instrucción ha permitido comprobar que la conducta que se intentó llevar a cabo fue premeditada, es decir, que los imputados habían ideado un plan para llevar a cabo el asesinato de la Vicepresidenta de la Nación”, resalta el escrito de 197 páginas firmado por Carlos Rívolo, titular de la Fiscalía Federal 2.
Las tres personas que el representante del Ministerio Público pretende sentar únicamente en el banquillo son Fernando Sabag Montiel, el hombre que el 1 de septiembre del año pasado gatilló la pistola Bersa a menos de un metro de la cabeza de CFK; Brenda Uliarte, por haber “prestado su acuerdo y cooperación” en el intento de asesinato; y el jefe de la “Banda de los Copitos”, Nicolás Carrizo, quien “intervino de forma activa en la planificación del suceso”.
Ahora será la jueza del caso, María Eugenia Capuchetti, quien decidirá si da o no por cerrada la parte de la investigación que refiere a los autores materiales pero no incluye a los instigadores o autores intelectuales, lo cual abona la teoría de que quienes quisieron matar a CFK fueron «tres loquitos sueltos«, tal como lo esbozaron algunos comentaristas y hasta dirigentes de la oposición.
Descubre más desde Noticias La Insuperable
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

1 comentario