El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó este miércoles la emisión de títulos para importadores de bienes y servicios con deuda comercial pendientes de pago.

Pasaron pocos días y el gobierno que encabeza Javier Milei ya se encuentra en las antípodas de su discurso y se asemeja a la vieja derecha que lo único que buscaba era beneficiar a unos pocos a costa de la mayoría. En esa dirección, y a través de un Banco Central que (al parecer) ya no quiere destruir y a pesar de que «no hay plata», confirmó la emisión de títulos para importadores de bienes y servicios con deuda comercial pendientes de pago, que se suscribirán al tipo de cambio oficial mayorista y se pagarán en dólares con opción de rescate anticipado.
A través de la Comunicación A «7918», la autoridad monetaria confirmó la creación de la Nota del BCRA denominada Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), con un plazo máximo de vencimiento previsto para el 31 de octubre de 2027. De acuerdo a la información oficial, del instrumento sólo podrán hacerse los importadores de bienes y servicios con operaciones pendientes de pago.
La deuda comercial que las empresas mantienen con sus proveedores del exterior ha sido tema de discusión en los últimos meses. Por caso, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) estimó semanas atrás que el pasivo superaría los US$55.000 millones considerando compras de insumos o servicios recibidos.
En tanto, la consultora Analytica señaló que «la deuda flotante con los importadores solo en bienes alcanzó en octubre USD 47.528 millones, unos USD 25.000 millones más respecto a su valor promedio de los últimos años».
En lo que fue el primer comunicado de la nueva gestión, los funcionarios de la autoridad monetaria habían adelantado que, «ante el récord histórico de endeudamiento comercial heredado, el BCRA se encuentra trabajando, en coordinación con la Secretaría de Comercio e Industria, para resolver la incertidumbre, asociada a los pagos y la cancelación de esta deuda con el exterior».
Y anticiparon que «oportunamente se pondrán a disposición de los importadores uno o más instrumentos financieros emitidos por el BCRA y pagaderos en dólares que podrán suscribir voluntariamente en pesos para hacer frente al cumplimiento de sus compromisos comerciales».
De esta forma, la suscripción al nuevo bono será en pesos al tipo de cambio de referencia publicado por el BCRA en función de la Comunicación «A» 3500 correspondiente al día hábil previo a la fecha de licitación. Y la moneda de pago será en dólares y la amortización también será en la divisa estadounidense con la posibilidad de que sea «íntegra al vencimiento o con esquema de amortizaciones parciales, según se defina oportunamente».
Poco después de conocerse la noticia, el economista y ex diputado Claudio Lozano, planteó que este anuncio se traduce en una estatización de la deuda, equivalente a 25 mil millones de dólares.
Al respecto amplió: “En un contexto donde parte importante de la deuda por importaciones es deuda intrafirma, es decir dentro del mismo conglomerado empresario, y donde buena parte de ellos acumularon divisas en el exterior vía endeudamiento, valoración y fuga, los mismos de siempre amenazan con una nueva estatización”.
Del otro lado de la política, Carlos Maslatón, en la misma sintonía, afirmó que se trata de un «fraude financiero en contra del pueblo».
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