El desmanejo de Milei en el INDEC hace subir el Riesgo País y debilita a los bonos argentinos

El «riesgo» son ellos mismos.

Por Celina Fraticiangi para NLI

La falta de previsibilidad en la conducción del INDEC, sumada a las dudas sobre la credibilidad de los datos oficiales, volvió a encender las alarmas en los mercados. Este lunes, el riesgo país superó nuevamente los 500 puntos básicos y los bonos argentinos registraron fuertes caídas, en una reacción directa al desorden estadístico promovido por el gobierno de Milei.

La jornada financiera dejó una señal clara: cuando se rompe la confianza, el mercado castiga. Y eso fue exactamente lo que ocurrió tras los últimos movimientos del Ejecutivo sobre el Instituto Nacional de Estadística y Censos, un organismo clave para medir inflación, actividad económica y pobreza.

Un INDEC intervenido y estadísticas bajo sospecha

La salida de Marco Lavagna de la conducción del INDEC y las versiones sobre cambios en la metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor generaron incertidumbre inmediata entre inversores y analistas. La sospecha de que el gobierno busca “acomodar” los números para sostener su relato económico golpeó de lleno en la credibilidad institucional.

En los mercados financieros, la confiabilidad de las estadísticas no es un detalle técnico: es una condición básica para invertir. Cuando un país pierde esa referencia, el riesgo percibido aumenta de manera automática.

Caen los bonos y sube el Riesgo País

Como consecuencia directa de este clima de desconfianza, los bonos soberanos argentinos en dólares retrocedieron con fuerza, tanto en Wall Street como en el mercado local. Esa baja en los precios elevó los rendimientos exigidos por los inversores y empujó al alza el Riesgo País, que volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos.

Este indicador mide cuánto más caro le resulta a la Argentina financiarse en comparación con Estados Unidos. Cuando sube, se encarece el crédito, se alejan las inversiones y se deteriora el panorama económico general.

El impacto va más allá de la City

El aumento del Riesgo País no es un problema abstracto ni exclusivo de los mercados. Tiene efectos concretos: menos crédito, más presión cambiaria, menor inversión y mayor fragilidad macroeconómica. En un país con escasez de dólares y un tejido productivo golpeado, cada punto adicional de desconfianza cuesta caro.

Además, el debilitamiento de los bonos complica cualquier estrategia futura de refinanciamiento de deuda, incluso cuando el propio gobierno insiste en que no planea volver a los mercados internacionales en el corto plazo.

Milei, sin plan y con costos crecientes

Lejos de llevar tranquilidad, el manejo errático del INDEC se suma a una serie de decisiones que profundizan la volatilidad financiera. Sin una hoja de ruta clara y con señales contradictorias, el gobierno de Milei termina alimentando el mismo riesgo que dice combatir.

La conclusión es evidente: sin estadísticas confiables no hay credibilidad, y sin credibilidad no hay estabilidad. El castigo del mercado es solo el primer síntoma de un problema que, de persistir, seguirá trasladándose a la economía real.


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