Un policía asesinó a un docente que trabajaba como chofer de aplicación para robarle el auto

El crimen de Cristian Eduardo Pereyra conmociona al conurbano. El docente de 39 años manejaba para una app de viajes para completar su salario cuando un pasajero —un efectivo de la Policía Bonaerense— lo asesinó a balazos y le robó el vehículo.

Por la Redacción de NLI

La madrugada del sábado dejó una escena brutal en el sur del conurbano bonaerense: Cristian Eduardo Pereyra, docente técnico de 39 años, fue asesinado a tiros mientras trabajaba como chofer de una aplicación de viajes. El principal acusado del crimen es un policía bonaerense que viajaba como pasajero en el auto de la víctima y que, según la investigación, intentó robarle el vehículo y terminó ejecutándolo.

El hecho ocurrió sobre la autopista Presidente Perón, a la altura del barrio San Javier, en la zona de Virrey del Pino. Pereyra conducía su auto —un Chevrolet Corsa— cuando fue atacado. Recibió al menos cinco disparos de un arma calibre 9 milímetros, que impactaron en distintas partes del cuerpo, incluyendo espalda y pecho. Cuando llegó la ambulancia, los médicos constataron que ya había fallecido.

Un docente que manejaba para llegar a fin de mes

La víctima trabajaba como profesor técnico en las escuelas técnicas N.º 8 y N.º 10 de La Matanza. Como ocurre con miles de trabajadores del sector educativo, el sueldo docente no le alcanzaba para sostener a su familia, por lo que realizaba viajes con una aplicación de transporte para generar ingresos extra.

Tenía 39 años, vivía en la zona de La Foresta y era padre de una niña de tres años. Sus familiares explicaron que hacía viajes por aplicación “para llegar a fin de mes”, una realidad que se repite en gran parte del sistema educativo argentino.

El sospechoso: un policía bonaerense

La investigación apunta directamente a Matías Alejandro Vizgarra Riveros, un efectivo de la Policía Bonaerense que prestaba servicio en la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI). Según los investigadores, el agente había subido al vehículo como pasajero y habría intentado robar el auto del conductor, lo que derivó en el asesinato.

Tras analizar las pruebas reunidas, el fiscal Adrián Arribas, de la Unidad de Homicidios de La Matanza, pidió su detención. La Justicia convalidó el arresto y el policía quedó imputado por el homicidio. En el último mes, el policía acusado acumuló deudas por más de $1,7 millones, con créditos del Banco Provincia, billeteras virtuales y firmas de microcréditos, señalaron desde Infobae. Le debía, también, otros $190 mil a otra firma de préstamos. 

Bronca y pedido de justicia

La familia de Pereyra denunció públicamente el caso y reclamó justicia. Su hermana difundió el crimen en redes sociales y cuestionó que el principal sospechoso sea un agente policial.

El caso generó una fuerte indignación en la comunidad educativa y entre trabajadores de aplicaciones de transporte. La combinación de precarización laboral, inseguridad y abuso de poder policial vuelve a quedar en el centro del debate público.

En grupos de docentes y vecinos de La Matanza, el asesinato provocó un inmediato repudio. Para muchos, el hecho resume una realidad dramática: un docente obligado a trabajar en dos empleos terminó asesinado por quien debía garantizar la seguridad.


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