A 57 años del día en que Estudiantes conquistó el mundo en Old Trafford

Se cumple un nuevo aniversario de que El Pincha ganó la Intercontinental.

Por Ignacio Elfratini para Noticias La Insuperable

El 16 de octubre de 1968, Estudiantes de La Plata empató 1-1 con el Manchester United en Inglaterra y se consagró campeón de la Copa Intercontinental. Con gol de Juan Ramón “La Bruja” Verón, el equipo de Osvaldo Zubeldía escribió una de las páginas más gloriosas del fútbol argentino.


La noche que cambió la historia

En tiempos donde los equipos sudamericanos eran vistos como “menores” frente al poder europeo, Estudiantes de La Plata viajó a Inglaterra a disputar la revancha de la Copa Intercontinental ante el poderoso Manchester United, reciente campeón de Europa. En el partido de ida, disputado en el viejo estadio de 1 y 57, el Pincha había ganado 1 a 0 con gol de Verón.

La vuelta, el 16 de octubre de 1968 en Old Trafford, se jugó en un clima hostil, con un público inglés que transformó el estadio en una caldera. Desde el inicio, el equipo argentino fue recibido con insultos, patadas y empujones. Pero Estudiantes, con la frialdad y la disciplina táctica que caracterizaban al conjunto de Osvaldo Zubeldía, no se dejó intimidar.


El gol del Brujo y la gloria eterna

A los seis minutos del primer tiempo, Juan Ramón Verón conectó de cabeza un centro preciso y puso en ventaja a Estudiantes. El gol, celebrado con furia en medio del silencio inglés, fue el símbolo de una epopeya. Sobre el final, el local empató por intermedio de Morgan, pero no alcanzó: con el 1-0 en La Plata y el 1-1 en Manchester, el equipo argentino se consagró campeón del mundo.

Aquella noche, los jugadores de Estudiantes levantaron la copa ante la mirada incrédula de las estrellas británicas Bobby Charlton, George Best y Denis Law. El fútbol obrero, táctico y solidario del Pincha había doblegado al poder europeo.


La revolución táctica de Zubeldía

El triunfo no fue casual. Zubeldía había revolucionado el fútbol argentino con una metodología de trabajo basada en la preparación física, el análisis del rival y la planificación estratégica. Su modelo, que muchos despreciaron por “antifútbol”, se convertiría en escuela y tendría discípulos de la talla de Carlos Bilardo, que años más tarde conduciría a la Selección Nacional al título mundial en México 1986.

El Estudiantes del 68 fue más que un equipo: fue una idea, una forma de entender el juego desde la inteligencia y la organización. Con esa fórmula, rompió el prejuicio del “fútbol chico” y elevó al club de La Plata al máximo nivel internacional.


Orgullo platense, orgullo argentino

El título de 1968 sigue siendo motivo de orgullo para todo el país. No solo por el resultado, sino porque un club del interior bonaerense se animó a enfrentar y vencer al gigante europeo con trabajo, convicción y coraje.

Cada 16 de octubre, los hinchas pinchas recuerdan aquella noche gloriosa en que el rojo y blanco flameó en Old Trafford. Una hazaña que, más de medio siglo después, sigue siendo una de las mayores gestas del fútbol argentino.


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