COLAPINTO, DJOKOVIC Y UN CALENTAMIENTO QUE TERMINÓ EN “TOY RE DURO”

En la previa del Gran Premio de Qatar, Franco Colapinto volvió a hacer de las suyas: esta vez no arriba del auto, sino tratando de seguir una clase de calentamiento de Novak Djokovic en plena pista de Lusail. El argentino lo intentó… pero su propio cuerpo decidió ponerle límites.

Por Ignacio Elfratini para Noticias La Insuperable

Un campeón de tenis, un piloto argentino y un momento inesperado

A días del penúltimo Gran Premio del año, el Autódromo Internacional de Lusail fue testigo de un crossover digno de un meme: Novak Djokovic, múltiple campeón del tenis mundial, dictando una clase de entrada en calor… y Colapinto intentando seguirle el ritmo como si se tratara de una práctica de F1 junior.

El pilarense, lejos de hacerse el serio, dejó un testimonio que ya es oro puro en redes. En su Instagram, publicó la historia del momento junto a una frase que quedará para siempre en el archivo nacional del humor deportivo:
Gracias Novak por las clases, no pude seguir ni la entrada en calor. Toy re duro.

Así, sin filtro, sin necesidad de community manager y con una honestidad física indiscutible.


Djokovic profesor, Colapinto alumno

Mientras Djokovic exhibía la elasticidad de un jugador que pasó dos décadas tocándose la punta del pie sin doblar la rodilla, Franco se acomodaba como podía.
Una pierna para acá, otra para allá, un estiramiento que claramente nunca había visto en el simulador de Alpine…

La escena tuvo espectadores, risas y una conclusión científica: no importa cuántas fuerzas G resistas en una curva, si Djokovic decide que vas a elongar, vas a elongar.


Entre el humor y la concentración

Más allá del momento ruiseño, Colapinto está enfocado.
El circuito de Qatar, con su asfalto abrasivo, sus curvas rápidas y la exigencia nocturna, será determinante para su objetivo inmediato: sumar sus primeros puntos del año con Alpine.

El propio Franco lo dijo al llegar al país árabe: las características del trazado van a jugar un papel importante en el rendimiento del auto este fin de semana. Y lo sabe bien: después del durísimo desgaste de Las Vegas, cada detalle importa.

Pero eso no impide unos minutos de distensión con Djokovic, porque si algo tiene Colapinto es esa capacidad de moverse entre el profesionalismo absoluto y el humor espontáneo. Ese toque argentino que en la F1 no abunda.


La recta final del campeonato, con sonrisa incluida

Qatar es la anteúltima parada de la temporada y Alpine necesita cerrar el año con señales concretas de crecimiento. Colapinto, por su parte, busca consolidarse, sumar puntos y mostrarse competitivo en uno de los escenarios más exigentes del calendario.

Y mientras el paddock vibra entre estrategias, bicampeonatos y nervios de última fecha, Franco deja algo fundamental: un recordatorio de que también se puede correr con alegría, humor y un poquito de “toy re duro” cuando Djokovic decide reinventarte la columna vertebral.


Descubre más desde Noticias La Insuperable

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario