SERU GIRÁN: Finalmente se confirmó quién fue la voz del rapeo de «La grasa de las capitales»

Durante casi 47 años fue uno de los grandes enigmas que alimentó la mitología del rock nacional argentino. Esa voz distorsionada que irrumpe en el medio de «La grasa de las capitales», con una cadencia completamente diferente al resto de la canción y un tratamiento sonoro que la vuelve irreconocible, generó durante décadas todo tipo de especulaciones entre fanáticos, periodistas especializados y hasta músicos que conocían de cerca la historia de Serú Girán. Algunos sostenían que pertenecía a Charly García jugando con los primeros procesadores de voz disponibles en la época; otros apostaban por Pedro Aznar, mientras que tampoco faltaban quienes aseguraban que se trataba de un colaborador anónimo convocado exclusivamente para aquella grabación. Ninguna de esas teorías pudo confirmarse… hasta ahora. Casi medio siglo después del lanzamiento del disco, Amílcar Gilabert, el histórico ingeniero de sonido que trabajó junto a la banda durante la grabación del álbum, decidió revelar la identidad de quien puso la voz en ese recordado pasaje y terminó con uno de los secretos mejor guardados de la historia del rock argentino.

Por Carlos Alberto Resurgián para NLI

La revelación se produjo ayer durante una entrevista concedida por Gilabert y difundida por el programa Reloj de Plastilina, conducido por Juan Di Natale en Mega 98.3. Sin rodeos, el ingeniero confirmó que la voz pertenece a León Gieco y explicó que fue sometida a un fuerte procesamiento electrónico que modificó por completo su timbre, motivo por el cual resultó imposible reconocerla durante casi medio siglo.

La confesión tiene un valor especial porque proviene de uno de los protagonistas directos de aquellas históricas sesiones de grabación. Gilabert no sólo fue el responsable técnico del sonido de Serú Girán, sino también uno de los ingenieros más influyentes de la historia del rock argentino. Su trabajo junto a Charly García, David Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro fue determinante para construir la identidad sonora de una banda que cambió para siempre la música popular del país.

Un secreto escondido dentro de un disco histórico

Cuando Serú Girán publicó La grasa de las capitales en 1979, la banda apenas transitaba su segundo álbum de estudio. El debut homónimo había generado opiniones encontradas, pero aquel nuevo trabajo terminó convirtiéndose rápidamente en una obra consagratoria y, con el paso del tiempo, en uno de los discos más importantes de la historia del rock argentino.

El título era toda una declaración de principios. Charly García construyó una crítica mordaz hacia el mundo del espectáculo, los medios de comunicación y cierta frivolidad que comenzaba a dominar buena parte de la televisión y las revistas de actualidad. Esa mirada también quedó reflejada en una tapa inolvidable, que parodiaba deliberadamente el diseño de la revista Gente y se transformó en una de las portadas más emblemáticas de la música nacional.

Pero detrás de aquella crítica social había una obra de una riqueza musical extraordinaria. Rock sinfónico, jazz, funk, armonías vocales sofisticadas y una calidad compositiva excepcional convivían en canciones que terminarían marcando a generaciones enteras, como «Viernes 3 AM», «Perro andaluz», «Frecuencia modulada» y la propia «La grasa de las capitales», considerada una de las composiciones más incisivas de Charly García.

El «arqueólogo del sonido» que decidió contar la verdad

Si alguien estaba en condiciones de despejar el misterio era justamente Amílcar Gilabert. Con una trayectoria que atraviesa algunos de los discos más importantes del rock argentino, el ingeniero es reconocido como uno de los grandes arquitectos del sonido nacional. Su obsesión por la calidad técnica, la experimentación y la búsqueda permanente de nuevas texturas lo convirtió en un colaborador fundamental para artistas que marcaron una época.

Por eso, cuando durante la entrevista con Juan Di Natale afirmó que aquella voz pertenecía a León Gieco, prácticamente puso punto final a una discusión que llevaba décadas. Según explicó, la grabación fue sometida a un procesamiento tan intenso que el resultado terminó ocultando completamente la identidad del cantante.

La revelación también confirma el espíritu colaborativo que caracterizó al rock argentino de aquellos años. Aunque cada artista desarrollaba su propia carrera, las participaciones cruzadas eran frecuentes y muchas veces quedaban fuera de los créditos oficiales o pasaban inadvertidas para el gran público. Recordemos que pocos años antes con Charly había estado en Porsuigieco, en Música del Alma con su guitarra y en Yendo de la Cama al Living será voz en Yo no quiero volverme tan loco, aunque el crédito diga Ricardo Gómez opr temas contractuales.Pero en este caso, la intervención de Gieco permaneció oculta durante casi medio siglo.

Un detalle que agranda la leyenda de Serú Girán

Puede parecer apenas un dato de color, pero en realidad se trata de una pieza que faltaba para completar el rompecabezas de uno de los discos fundamentales de la cultura argentina. En tiempos donde cada sesión de grabación queda registrada en video y los créditos de un álbum pueden consultarse en segundos desde cualquier plataforma digital, cuesta imaginar que un secreto semejante pudiera sobrevivir durante 47 años.

Sin embargo, esa era parte de la magia del rock nacional de fines de los años setenta: historias transmitidas de boca en boca, anécdotas que crecían con el tiempo y pequeños misterios que contribuían a construir una mitología propia. La revelación de Amílcar Gilabert no modifica la inmensa trascendencia de La grasa de las capitales, pero sí aporta una respuesta definitiva a una pregunta que generaciones enteras de fanáticos se hicieron durante décadas.

Después de casi medio siglo, aquella voz que parecía imposible de identificar ya tiene nombre y apellido. Era León Gieco, oculto detrás de un efecto de estudio que terminó convirtiéndose, sin proponérselo, en uno de los secretos mejor guardados de la historia del rock argentino.


Descubre más desde Noticias La Insuperable

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario