La conductora de 99 años dejó este martes el Sanatorio Mater Dei acompañada por su familia y continuará la recuperación en su domicilio. Había ingresado el 18 de septiembre por un cuadro respiratorio compatible con neumopatía, luego de una primera internación durante ese mismo mes.
Por Lola Santacreta para NLI

Mirtha Legrand volvió a casa. Después de 18 días de internación y de atravesar un nuevo episodio respiratorio que encendió la preocupación de su familia, sus seguidores y buena parte del ambiente artístico argentino, La Chiqui recibió este martes el alta médica y abandonó el Sanatorio Mater Dei acompañada por sus seres queridos. La noticia llegó después de varias jornadas en las que los partes médicos fueron mostrando una evolución favorable y un progresivo avance en su rehabilitación.
Según informó el propio Sanatorio Mater Dei, la conductora se retiró de la institución en su automóvil particular junto a su familia. “La Sra. Mirtha Legrand ha recibido el alta médica de su internación”, comunicó el establecimiento, que agregó que a partir de ahora continuará con su recuperación en su domicilio con el objetivo de volver a sus actividades. El mensaje también incluyó un agradecimiento, junto a la familia de Mirtha, por el cariño y el respeto recibido durante los días de internación.
Una recuperación que llevó casi tres semanas
La internación que terminó este martes comenzó el 18 de septiembre, pocos días después de que Mirtha hubiera recibido el alta de una hospitalización anterior. En aquella primera oportunidad, había sido atendida por un cuadro gripal que derivó en bronquitis y permaneció en el Mater Dei hasta el 13 de septiembre. Cinco días después debió regresar al sanatorio por una nueva complicación respiratoria y quedó internada para realizar estudios, recibir tratamiento y permanecer bajo control médico.
El diagnóstico comunicado durante esta segunda internación fue compatible con una neumopatía, y los médicos siguieron de cerca su evolución. El proceso fue gradual: los partes fueron señalando primero una mejoría del cuadro respiratorio, luego avances en la actividad física y la rehabilitación kinesiológica y, finalmente, una recuperación suficiente para abandonar la clínica. El 2 de octubre, el Mater Dei había informado que Mirtha se encontraba en una habitación común, bajo seguimiento kinésico, nutricional y clínico, y en proceso de recuperación para poder regresar a su casa.
El lunes 5 de octubre llegó una nueva señal alentadora: el sanatorio informó que continuaba evolucionando favorablemente y progresando en su rehabilitación kinesiológica. Un día después, finalmente, los médicos determinaron que podía continuar el proceso de recuperación fuera de la institución.
La televisión la espera
A sus 99 años, Mirtha atraviesa una nueva etapa de recuperación, pero el alta médica vuelve a abrir la puerta a una posibilidad que forma parte de su vida desde hace décadas: regresar a la pantalla y reencontrarse con su público. El propio comunicado del Mater Dei señaló que el objetivo de esta nueva etapa es que pueda volver a sus actividades, aunque por el momento deberá continuar cuidándose en su casa.
Durante su internación, la presencia familiar fue fundamental. Su nieta Juana Viale, que tomó la conducción de los programas mientras su abuela permanecía en el sanatorio, contó públicamente que Mirtha seguía las emisiones desde allí y que incluso hacía sus habituales comentarios y observaciones sobre el programa. “Nos está mirando y después me viene la bajada de línea”, había contado con humor.
Y acaso ahí esté una de las imágenes que mejor resumen esta historia: Mirtha internada, recuperándose, pero todavía pendiente de su programa, de la televisión y de aquello que convirtió en una parte inseparable de su identidad. Porque para una figura que lleva décadas frente a las cámaras, la recuperación no significa solamente volver a caminar por su casa: también significa recuperar de a poco esa rutina que construyó durante generaciones.
La noticia de este martes, entonces, tiene un valor especial para el mundo del espectáculo argentino. Después de una segunda internación en pocas semanas y de un cuadro respiratorio que obligó a extremar los cuidados, Mirtha está nuevamente en su casa. Ahora comienza otra etapa, más tranquila y acompañada por su familia, mientras el público vuelve a esperar esa señal que tantas veces recibió a través de la pantalla: verla nuevamente sentada frente a su mesa, conversando, opinando y haciendo lo que hizo durante toda una vida.
Porque si algo caracteriza a Mirtha Legrand es precisamente eso: la capacidad de volver.
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