APAGÓN EN UCRANIA: los bombardeos rusos dejaron a más de 850.000 personas sin luz

Una nueva oleada de drones y misiles rusos contra la infraestructura energética dejó a más de 850.000 personas sin electricidad en Ucrania. En Dnipro murió una persona y tres resultaron heridas. Zelenski acusó a Moscú de apretar a Kiev en la previa de las negociaciones de paz.

Por la Redacción de NLI

Líneas de alta tensión que cruzan un paisaje boscoso al atardecer

Ucrania amaneció este domingo otra vez a oscuras. Los ataques rusos de las últimas horas contra centrales, subestaciones y líneas de transmisión dejaron a más de 850.000 personas sin luz en distintas regiones del país, en plena antesala del invierno y con el sistema eléctrico ya castigado por meses de bombardeos.

La zona más golpeada fue la región de Dnipropetrovsk, en el centro-este del país. Allí la empresa energética DTEK informó que más de 600.000 usuarios quedaron sin suministro en los distritos de Pavlohrad, Samar, Kamianske y Dnipro, además de la propia ciudad de Dnipro. La compañía advirtió que las reparaciones se complican porque los ataques se repiten.

Kharkiv, Zhytomyr y un muerto en Dnipro

En la región de Kharkiv, el alcalde de Zlatopil, Mykola Baksheyev, informó que cerca de 250.000 usuarios se quedaron sin electricidad tras un ataque contra una instalación energética, sin víctimas reportadas. En la región de Zhytomyr, el propio presidente Volodímir Zelenski denunció que 140 edificios de departamentos quedaron sin calefacción después de un impacto ruso.

El saldo más duro llegó desde Dnipro: según el jefe de la administración militar regional, Oleksandr Hanzha, un dron ruso cayó sobre una zona residencial y mató a una persona y dejó tres heridos.

Moscú no lo esconde. El Ministerio de Defensa ruso anunció que sus fuerzas seguirán atacando instalaciones de combustible y energía de Ucrania, a las que acusa de abastecer al ejército ucraniano.

Rescatistas bajo fuego en Komyshuvakha

Zelenski también denunció que durante la mañana un dron ruso atacó a los rescatistas que todavía trabajan en Komyshuvakha, en la región de Zaporiyia, donde el lunes pasado un bombardeo contra un centro usado para ayuda humanitaria provocó al menos 55 muertos, uno de los ataques más letales de la guerra. Esta vez no hubo heridos, según el Servicio Estatal de Emergencias. «Lamentablemente, puede haber más personas bajo los escombros», advirtió el mandatario.

El presidente ucraniano hizo además la cuenta de la semana: Rusia lanzó 115 misiles, cerca de 1.900 bombas aéreas guiadas y más de 3.000 drones de ataque contra su país en los últimos siete días.

Bombas antes de la mesa de diálogo

Para Kiev, la escalada tiene una lectura política: Zelenski sostuvo que Rusia intensifica los ataques para presionar la posición ucraniana antes de las conversaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos previstas en Abu Dabi. Es el mismo tablero que se viene moviendo desde hace semanas, como contamos cuando Putin propuso una cumbre con Trump y Xi para negociar Ucrania sin Zelenski en la mesa.

Mientras tanto, son cientos de miles de civiles los que pagan la cuenta: noches sin luz, edificios sin calefacción y cortes programados que se extienden a medida que baja la temperatura. Más noticias sobre el conflicto, en nuestra sección de Ucrania.

Nota en desarrollo.


Descubre más desde Noticias La Insuperable

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta