Uno por uno, los 10 «palos» del Papa a Milei en su discurso en el ex CCK

Con Milei sentado a su lado y en cadena nacional, León XIV habló de trabajadores que no llegan a fin de mes, de jubilados, de pibes que se van del país, de la universidad, de la discapacidad, de la corrupción y de los límites del poder. No lo nombró ni una vez. No hizo falta.

Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

El Gobierno lo había vendido como una visita pastoral, sin política. Le duró hasta las 19.06. A esa hora, en el Palacio Libertad, el ex CCK, el papa León XIV empezó su primer discurso en la Argentina ante Javier Milei, el gabinete, gobernadores, legisladores, el cuerpo diplomático y una primera fila con Victoria Villarruel y un invitado sorpresa, Mauricio Macri.

Unos minutos antes, Milei había hablado —poco, a pedido del Vaticano— y le había pedido al Papa «únicamente que rece por la Argentina». El Papa rezó, sí. Pero antes repasó, punto por punto, la lista de deudas del modelo libertario. Sin nombrar a nadie, con guante blanco, pero con un temario que parecía armado por la oposición. Acá van, uno por uno, los palos.

1. «La economía al servicio de la persona»

Una de las frases más aplaudidas de la noche fue un misil directo a la doctrina del Presidente que se define anarcocapitalista y que cree que el mercado lo arregla todo:

«La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía».

Traducido al idioma de la Casa Rosada: el superávit no se come.

2. Los que trabajan y no llegan

El Papa dijo que piensa «de manera particular» en las familias «que llevan sobre sí el peso de la incertidumbre» y en «quienes, aun trabajando, tienen dificultades para cubrir las necesidades de su hogar». Los trabajadores pobres, esos que no figuran en ningún posteo festejando la baja de la inflación.

3. Los jubilados

En la misma lista entraron «los ancianos que han contribuido durante años a construir la sociedad». Lo dijo frente al Presidente que vetó el aumento a los jubilados y cuyo Gobierno los recibió más de un miércoles frente al Congreso con el protocolo antipiquetes.

4. Los pibes que se van

Uno de los pasajes más duros: «Una nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes deben abandonar su tierra para realizar sus sueños». El Papa pidió crear las condiciones para que puedan proyectar su vida en la Argentina. En Ezeiza, mientras tanto, la fila sigue larga.

5. La universidad y la ciencia

Para que los jóvenes se queden, dijo, hay que «robustecer de manera particular la educación, la formación profesional, la universidad y la investigación». Justo lo que este Gobierno recortó: Milei vetó dos veces la ley de financiamiento universitario, como te contamos en NLI. Los científicos del Conicet, que sobreviven con sueldos licuados, seguramente tomaron nota.

6. La discapacidad

El Papa afirmó que la dignidad de cada persona «reclama especial atención en la enfermedad, la dependencia y la discapacidad», y que la vida de quienes atraviesan esas situaciones «conserva siempre un valor que ninguna circunstancia puede disminuir». Lo escuchó el Presidente que vetó la Ley de Emergencia en Discapacidad, que el Congreso le terminó imponiendo.

7. El cuidado de la palabra

Para el que insulta a periodistas, opositores, economistas y artistas en redes casi a diario, el Papa tuvo un párrafo con nombre y apellido sin decirlo: la democracia se fortalece «en la disposición a escuchar, en el cuidado de la palabra, en la búsqueda paciente de acuerdos y en la capacidad de reconocer en quien piensa de manera distinta a un compatriota con quien se comparte un mismo destino». Compatriota. No «kuka», no «rata».

8. Los límites del poder

Para el Presidente de los DNU y los vetos en serie, otra perla: «Quien ejerce la autoridad tiene también el deber de actuar con prudencia, reconocer los límites del poder que le ha sido confiado y orientar sus decisiones hacia el bien de toda la comunidad». Y remató: la autoridad alcanza su sentido más alto «cuando se ejerce como servicio». Prudencia. Límites. Servicio. Tres palabras que no figuran en el manual de la motosierra.

9. La corrupción

Con el Gobierno salpicado por el escándalo $LIBRA y la causa ANDIS, que investiga presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, el Papa avisó que «la corrupción erosiona la confianza de los ciudadanos en sus instituciones». Más claro, echale agua bendita.

10. El ambiente

Y para el Presidente que en campaña presentó el cambio climático como un invento del socialismo, un cierre ecológico: «Una ecología auténticamente humana sabe unir el cuidado de la creación al de las personas». Además, pidió que el desarrollo tecnológico —con la inteligencia artificial a la cabeza— tenga «una conciencia ética a su altura».

Los caramelos para el Gobierno

Para ser justos, no todo fueron palos. El Papa también pidió «favorecer cuanto abra oportunidades» y estimule «la iniciativa privada», y defendió la vida por nacer: «Nuestra responsabilidad hacia las generaciones venideras comienza por acoger la vida desde sus primeros instantes». Son las dos frases que seguramente veremos repetidas hasta el cansancio en las cuentas oficialistas.

El resto del discurso, en cambio, va a costar más venderlo. Porque cuando el jefe de la Iglesia viene a la patria de Francisco —a quien recordó como el pontífice argentino que «durante 12 años» le habló al mundo— y elige hablar de salarios, jubilados, universidad, discapacidad y corrupción, el mensaje se entiende solo.

¿Habrá escuchado Milei, o habrá estado pensando en el próximo posteo?

Le pidió que rezara por la Argentina. El Papa rezó, pero antes le leyó la lista de lo que hay que arreglar.


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