Dentro del nuevo gobierno, un funcionario de Cambiemos supo atornillarse a la silla en un puesto clave: Superintendente de Riesgos de Trabajo
Por Tomás Palazzo para Noticias La Insuperable

Caus un revuelo en los últimos días la designación de una dirigente del PRO en un puesto clave del ministerio de Trabajo encabezado por Claudio Moroni. Específicamente, nos referimos a Grisela García Ortiz, candidata a diputada en las listas de Macri, funcionaria del gobierno de la Ciudad junto al ex presidente además de, entre otras cosas, secundar a Jorge Triaca en el ministerio de Trabajo. La cosa se puso en orden cuando desde presidencia le bajaron el pulgar y exigieron su renuncia dado el rechazo generalizado.
Pero no es el único caso en el ministerio de Moroni. Hay otro que pasó bastante desapercibido para los medios: para los oficialistas porque no quisieron levantar polvareda, y para los opositores, porque les gusta que haya “uno de los suyos” en el gobierno. Se trata de Gustavo Darío Morón, designado por Decreto 59/2015 en el cargo de Superintendente de Riesgos del Trabajo, con las firmas de Mauricio Macri, Marcos Peña y Alberto Jorge Triaca.
CV
Morón es un hombre estrechamente vinculado al ex diputado Guillermo Montenegro. Cuando éste fue Ministro de Justicia y Seguridad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de Mauricio Macri, nombró a Morón, a través de la RESOLUCIÓN N° 812 – MjySGC/08, en dicho ministerio como Asesor, cargo que ocupó hasta su designación al frente de la SRT, desempeñándose como Gerente del Plan General de Seguridad Pública y posteriormente como Auditor Externo de la Policía Metropolitana. Anteriormente fue Gerente de Auditoría (Auditor Interno Titular) de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), entidad en la que también fue Gerente de Control y Gerente de Auditoría Administrativa Financiera.
Morón es un ferviente simpatizante PRO, tanto es así que, por ejemplo, en las elecciones legislativas de 2013 que presentaba a la cabeza de su lista a Gabriela Michetti, secundada por Diego Santilli, Sergio Bergman, Federico Sturzenegger y Laura Alonso, entre otros, colaboró con 40.000 pesos en efectivo para la campaña.

Escuchas
Al respecto, resulta muy interesante un artículo escrito por Ricardo Ragendorfer y Walter Goobar titulado “Mauricio Macri y su peor enemigo” donde se analiza la causa de las escuchas que afrontó el ex presidente, y donde se cuenta el siguiente suceso:
Corría la mañana de un ya remoto lunes cuando un hombre de contextura menuda y flequillo canoso ingresó a unas oficinas en el séptimo piso del edificio situado en la calle Maipú 216; era la sede de la empresa Strategic Security Consultancy SRL. Allí fue recibido por la señora Alicia Beatriz Ares, quien le informó que su marido lo recibiría en unos minutos. Al rato, el Fino emergió con un brazo extendido, antes de guiar al otro hacia su despacho.
–Guillermo le manda saludos –dijo el visitante, al acomodarse en un sillón.
Se refería, desde luego, a Montenegro.
Por toda respuesta, el anfitrión esbozó una sonrisa llena de ambigüedad.
Después fueron directamente al grano.
El canoso era Gustavo Morón, quien por entonces se desempeñaba como gerenciador del Plan Integral de Seguridad del Ministerio de Seguridad porteño. En calidad de tal fue a ver a Palacios, puesto que tenía instrucciones de mostrarle un borrador sobre la estructura administrativa que iría a tener la aún no creada Policía Metropolitana. El ex comisario, a su vez, estaba abocado en el diseño del plan logístico y operativo de dicha fuerza. En ello contaba con la inestimable colaboración de su socio, el ex comisario Osvaldo Chamorro. Éste saludó a Morón con una afabilidad forzada, antes de retirarse del lugar. Transcurría el caluroso verano de 2008.
No obstante, desde enero de ese año, buena parte de las funciones protocolares de Montenegro consistieron en negar con dudoso énfasis la presencia de Palacios en su nómina de colaboradores.
“El Fino ya desde aquellos días manejaba todo el tema de la Metropolitana”, soltó el hombre que acababa de tragar un sorbo de café. Era un funcionario de rango del Gobierno de la Ciudad, y el diálogo con Miradas al Sur fue a condición de preservar su identidad. La escena transcurría en una elegante confitería de Palermo. El tipo, tras apoyar el pocillo ya vacío sobre la mesa, agregó:
–Hasta ese momento, Gustavo (Morón) no lo conocía. Sólo estaba al tanto de que era un especialista en seguridad, muy amigo de Mauricio.
–¿Cómo Morón sabía eso?
–Por Montenegro, desde luego.

Todavía se recuerda en el Congreso el discurso plagado de contradicciones de Morón cuando fue a declarar ante los diputados por las escuchas: “En un interrogatorio que se extendió más de una hora Morón confirmó que Pascual Mazzeo, su cuñado, fue contratado a través de la Universidad de Tres de Febrero, para asesorar al Ministerio de Seguridad y Justicia en la selección del personal de la Metropolitana. “Era pluma”, reconoció; lo que en la jerga significa que “realizaba servicios de inteligencia”. A su vez, ratificó que fue contratado “cuando estaba retirándose de la Policía Federal”.”
Protestas
La continuidad de Morón en la SRT no pasó desapercibida para todos. Una de las voces que se hizo oír fue la de la CTA Autónoma de la provincia de Córdoba, la cual deploró que el Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación del nuevo Gobierno, Claudio Moroni, haya confirmado en su cargo al Superintendente de Riesgos del Trabajo (SRT) nombrado por el macrismo.
“Durante el Gobierno que los trabajadores y trabajadoras echamos con la movilización en la calle, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo estuvo manejada por un Contador Público: Gustavo Morón, quien además está sindicado de actuar como agente civil de los servicios de inteligencia durante la última dictadura cívico-militar. No es médico, ni ingeniero de higiene y seguridad laboral, ni abogado. Es un especialista en manejar números más que personas. Y lo hizo a la perfección: Fue la guardia pretoriana de los intereses de las ART, atrás de las cuales están los grandes grupos económicos y financieros”, sostuvieron en un comunicado.

Gestión
La gestión de Morón al frente de la SRT durante el gobierno de Cambiemos recibió duras críticas, como la del senador peronista Juan Mario Pais, quien le reclamó explicaciones por la desatención a los trabajadores.
Y no fue el único. Desde ATE lo acusaron directamente de “precarizar” la salud.
Hoy, continúa al frente de la SRT vigilando vaya uno a saber qué intereses…

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Esto es así? Bueno, Alberto, atención especial pese al COVID-19 … TRANQUI PERO SIN PAUSAS PARA DES-INFECTAR TODAS LA ÁREAS…..
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Noo se puede cree!y que el ministro de trabajo!!no lo eché de una patada ! en el trasteel por favor !!!Macri no tuvo empacho para rajar a la gentes! Por que venían de anteriores Gobierno! !
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