Descubren una curiosa pintura del supuesto amante de Leonardo Da Vinci

Será subastada el 18 de noviembre por la casa Artcurial, estimando la venta entre 100.000 y 150.000 euros

Por la Redacción de Noticias La Insuperable

Magdalena penitente

Corría el año 1490 cuando Leonardo Da Vinci se encontraba en Milán y, tal cual anota en su diario, tomo a su servicio a Gian Giacomo Caprotti da Oreno, por entonces un niño de unos 10 años. Tiempo después, tal vez relacionado con sus travesuras, Leonardo empezó a referirse a él como “Salai”, nombre de un pequeño diablo.

Pronto se convirtió en su discípulo preferido, y estuvo junto a él por cerca de 25 años. En las pocas obras que se conservan de su mano se aprecia su estilo correcto, de eficaz imitador, aunque obviamente, muy distante de la sensibilidad y delicadeza de Leonardo. Se le atribuye, entre otros, un retrato de Lisa del Giocondo desnuda, conocido como Monna Vanna, pintado en 1515 con el nombre de Andrea Salai.

Retrato de Salai

La idea de que Salai haya sido amante de Leonardo radica en el erotismo que el pintor sembraba en sus obras cuando el joven le servía de modelo.

Recientemente salió a la luz una obra de Salai que data de 1515-1520 llamada “Magdalena penitente”. El cuadro será subastado el 18 de noviembre por la casa Artcurial, estimando la venta entre 100.000 y 150.000 euros, según publica “Le figaro”. De esta manera, “Magdalena penitente” se une a los escasos cuadros que se conocen de Salai, incluido el “Cristo Redentor” que se conserva en la Pinoteca Ambrosiana de Milan.

Según indican los especialistas, “la pintura (de 65×50 cm) está en buen estado pero necesita limpieza (se realizó una prueba en el brazo izquierdo del santo). Se encuentra bajo un barniz sucio y oxidado, tiene algo de repintado, lo que impide captar su alta calidad. Al observar la superficie, el material se conserva bien, conserva todos sus esmaltes meticulosamente tratados e incluso las huellas dactilares del pintor en la pintura fresca, visibles por ejemplo en la mejilla derecha del rostro. Esta técnica es característica de Leonardo y su alumno Giampietrino. Esta pintura muestra la proximidad de su autor al círculo más íntimo de Leonardo en Milán y una adhesión incondicional al estilo y la técnica de Leonardo. La preparación y el tratamiento del claroscuro en el rostro son conocimientos del sfumato leonardesque, obtenido por la aplicación de los esmaltes superpuestos uno sobre otro y en interacción entre ellos. Los esmaltes son tan finos y trabajados en transparencia que dan un aspecto pulido a la superficie, a imitación de un espejo; el agrietamiento es muy fino y casi imperceptible“.

María Magdalena -agregan- está representada de medio cuerpo, sobre fondo negro, tres cuartos de largo y vuelta a la derecha, con la cabeza y la mirada levantadas en éxtasis, los brazos cruzados sobre el pecho en gesto de devoción; el cuerpo esbelto y desnudo está parcialmente cubierto por un pelo floreciente que deja al descubierto los brazos y el escote “ataviados” por un collar de pelo recogido. Faltan la aureola y el ungüento, atributos iconográficos de la santa, una prostituta de la ciudad de Magdala que se convertirá tras su conversión en una de las más fervientes discípulas de Cristo“.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s