Cuentos de mierda

Las letrinas del mercado narrativo a veces quedan al descubierto gracias al trabajo de los exploradores menos pensados. Antropología, economía y relato.

Por Silvina Belén para Noticias la Insuperable

La fuerza de la narrativa, su influjo e importancia en la vida social, se sabe, trascienden la literatura de ficción y las pantallas. Desde el culto a las grandes novelas hasta la adicción a las series, y desde la peyorativa atribución de relatos que se reprochan a partidos políticos hasta las crónicas que dicen ajustarse a hechos reales o las fantasías más demoledoras, en fin, todo, con mil matices diferentes, forma parte del universo de las historias hábilmente contadas.

En su último artículo, Alejandro Marcó del Pont rindió homenaje a David Graeber centrándose en su libro Trabajos de mierda para hacer hincapié en las incoherencias que en nuestro tiempo —narrativas, al fin y al cabo, provenientes de la asociación entre ideología y ciencias blandas— se han impuesto como sentido común respecto de la generación de riqueza, valoración del trabajo, juicio moral, status y utilidad.

Nunca más atinado un homenaje: en tiempos en que nos acucian por igual la deuda, el FMI, los consultores y los libertarios, nada mejor que recordar a un osado que se animó no solo a señalar la gran impostura que en el actual sistema ocupacional representan los trabajos de mierda sino que, además, también desmontó algunos de los cuentitos de mierda que nos vienen presentando como indiscutibles pilares de la esencia de la economía, la realidad y la naturaleza humana.

David Graeber

Graeber, una destacadísima figura de la antropología contemporánea, murió en 2020 no sin antes haber revuelto los avisperos de la academia y la economía del siglo XXI. En 2006 la Universidad de Yale no renovó su contrato, hecho que generó indignación entre sus pares del mundo, pero la Universidad de Londres aprovechó la volada para apropiarse de sus saberes un año después. Tildado de anarquista, entre 2011 y 2018 escribió libros y artículos que generaron polémicas diversas.

En 2011 publicó En deuda y en 2013 un controvertido artículo que llevaba el mismo título que su libro de 2018: Trabajos de mierda. Que un antropólogo meta las narices en el mundillo de la economía no cayó muy bien entre los dueños de las verdades del mercado de capitales: “Extenso, inestable y confuso, principalmente sobre historia económica, mezclado con algo de filosofía política y moral”, sentenciaron las lumbreras de Bloomberg —a través de Noah Smith— como sumaria crítica a En deuda.

Con realismo epistemológico, presentó sus ideas e investigaciones bien documentadas como teorías. En ningún momento se le ocurrió echar mano de la falacia que tanto gusta a las estrellas de la economía mediática, es decir: presentar hipótesis, teorías e ideas trasnochadas impuestas a fuerza de repetición como si fueran leyes de las ciencias duras.

En su libro En deuda, cuyo subtítulo en la traducción castellana es Una historia alternativa de la economía, destruye un cimiento que se presumía tan sólido como natural: el trueque como antecedente fundamental de la moneda. El relato del trueque, nacido de la imaginación del patriarca Adam Smith, termina siendo otro cuento de mierda, tanto o más nocivo que la narración de un capitalismo en el que resulta imposible encontrar un puesto de trabajo que no sea necesario, productivo, útil y, por añadidura, dignificante.

Por suerte, estas obras de David Graeber han sido traducidas al castellano. Llegaron a Argentina con cierto retraso, es verdad, pero su lectura es tan fructífera hoy como lo fue ayer: hay sorpresas conceptuales bien documentadas, argumentos claros e investigación interdisciplinaria. A pie de página dejamos las citas pertinentes más alguno que otro enlace digital como aperitivo.

Otro libro del periodo, La utopía de las normas. De la tecnología, la estupidez y los secretos placeres de la burocracia, es una invitación a la reflexión que no ahonda en la investigación bibliográfica pero que pone de manifiesto una dicotomía en las narraciones: mientras el relato terrorífico de la burocracia estatal está perfectamente estructurado como tara exclusiva de la administración pública, el silencio sobre la abrumadora burocracia empresarial no ha permitido siquiera un esbozo temático que contradiga el mito de su ausencia en las corporaciones.

Algunos interesados en sostener la narrativa hedionda han querido presentar a Graeber, parafraseando a Oliver Sacks, como un Antropólogo en Marte. No podía ser de otra manera: hay comarcas del pensamiento único en las que no se aceptan siquiera las dudas razonables y la hospitalidad intelectual nunca es bien entendida.


Graeber, David. En deuda. Una historia alternativa de la economía. Traducción de Joan Andreano Weyland. Barcelona, Ariel, 2012. [Debt: The First 5000 Years. Brooklyn, NY, Melville House, 2011.]

___ La utopía de las normas. De la tecnología, la estupidez y los secretos placeres de la burocracia. Traducción de Joan Andreano Weyland. Barcelona, Ariel, 2015. [The utopia of rules: on technology, stupidity, and the secret joys of bureaucracy. Brooklyn, Melville House, 2015]

___  Trabajos de mierda. Una teoría. Traducción de Iván Barbeitos García. Barcelona, Ariel, 2018. [Bullshit Jobs: A Theory. London, Penguin, 2018.]


DOCUMENTAL: DAVID GRAEBER SOBRE LOS TRABAJOS DE MIERDA

http://comunizar.com.ar/documental-david-graeber-los-trabajos-mierda/

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