Quiénes son los dueños de las empresas denunciadas por Cristina en el escándalo de Aduana

El «alquiler de cautelares» tiene nombre y apellido

Por Tomás Palazzo para Noticias La Insuperable

La vicepresidente Cristina Kirchner realizó hoy un duro cuestionamiento a las maniobras que llevan a cabo ciertas empresas para obtener medidas cautelares en la Justicia para realizar importaciones y obtener dólares a valor oficial, que luego «alquilan» a otras firmas.

La «operatoria» involucra a dos empresas argentinas: Yoko SA y Tropea SA; y así operaban:

En el expediente 17074/2020 que tramita en la justicia Contencioso Administrativo Federal, se indica como el pasado 28 de marzo, la empresa Yoko SA pidió extender una demanda contra la Secretaría de Industria del Ministerio de Desarrollo Productivo y la AFIP. Su objetivo era tener una orden judicial que le libere varias SIMI, entre ellas la 22001SIMI097638V. Ubicada en la avenida Warnes, declaró que era titular de la marca Bagcherry y que fabricaba localmente productos de marroquinería y que precisaba importar materiales para seguir produciendo, sin competir ni generar perjuicio de la industria nacional. Cumplió las etapas procesales y la obtuvo de parte del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°8, a cargo de Cecilia Gilardi Madariaga de Negre. No era la primera. El 13 de abril de 2021 la jueza le había liberado la primera tanda de SIMI. El 7 de septiembre de ese mismo año Yoko SA consiguió extenderla. Bajo una idéntica fórmula, la sentencia reiteró “siempre dentro del limitado ámbito cognoscitivo impuesto por el procedimiento cautelar” que la validación de la SIMI por parte de las autoridades provocaba una “demora injustificada” en el ingreso de la mercadería y que sería “arbitraria e irrazonable” porque se erige como una “barrera para-arancelaria”. Antes de que venciera el plazo de 6 meses, la firma volvió al juzgado de Madariaga de Negre e introdujo una docena de trámites para importar. El 24 de noviembre de 2021 la jueza le amplió la cautelar. Lo mismo terminó ocurriendo el 13 de mayo de 2022 sobre otro puñado de SIMI.

Pero lo que descubrió la Dirección General de Aduanas, explican desde Ámbito, fue que entre las autorizaciones que logró la firma Yoko SA para liberar mercadería salteándose el requisito de validar la SIMI vía cautelar, le “cedió” la autorización a la firma Tropea SA, una empresa dedicada a la importación y venta de marroquinería con marca propia. El total de la mercadería –en dos envíos detectados- superó los doscientos mil dólares, pero lo más significativo fue la maniobra descubierta por la División Control Fiscalización Simultánea cuando cruzaron la mercadería importada y a quién correspondía la SIMI “autorizada” por la cautelar. Pero lo más curioso apareció luego: a través de una hoja con un par de sellos que firma una persona apoderada de Tropea, autorizaba a Yoko a realizar “cualquier gestión aduanera relacionada a la AFIP relacionada con la importación de bienes bajo su marca; autoriza a “comprar y a vender” bajo la marca Tropea y a trasladar los bienes. Lo que sí aclara es que todo ese poder tiene un plazo. Exactamente, un mes. Lo que en realidad ocurrió fue lo inverso. Yoko SA no utilizó la SIMI. Le “transfirió” la tutela jurisdiccional en beneficio de Tropea, bajo la simulación de que Yoko estaba autorizada a comercializar la marca entre el 21 de junio y el 21 de julio de 2022. Justo el momento en el que la mercadería debía ser nacionalizada con la SIMI pre autorizada de Yoko. En términos llanos, Yoko le “alquiló” la cautelar a Tropea para que pudiera hacerse de su mercadería.

YOKO

Yoko es una empresa creada a mediados de 1999 por los cónyuges Marcelo Adrián Portnoy y Silvina Sofía Cabuli, para dedicarse al rubro marroquinero.

Son los dueños de la marca «Bagcherry», que comercializa al por mayor y de manera minorista, carteras, mochilas, valijas, paraguas, billeteras, bolsos y accesorios para mujeres.

TROPEA

Tropea, mucho más conocida por su gran cantidad de locales de atención directa al público, fue constituída en abril de 1989 por la familia de origen italiano Mellace.

Vecinos de San Isidro, guardan una estrecha relación con el intendente de Juntos por el Cambio Gustavo Posse.

En épocas de pandemia les difundió su marca a cambio de unos pocos centenares de barbijos.

Y hace varios años, hasta logró que su por entonces esposa María Fernanda Nuevo, coronara «Miss San Isidro 2008» a Lucía Mellace, actual directora de TROPEA. Claro que TROPEA auspicia siempre este evento…

Y el mismo Gustavo Posse es el que, a través del Decreto 1995/2010, autorizó una demolición en Caracas 1409, Martínez, para que TROPEA pudiera construirse un local comercial y un depósito.

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