Su esposo, Augusto Conte McDonell, fundó el CELS, que ella misma presidió durante los años 1999 y 2000.

A los 93 años, ayer domingo, Laura Jordán de Conte, madre de Plaza de Mayo y una de las fundadoras del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Laura Conte fue una figura clave en el movimiento de derechos humanos, una de las personas que lo construyeron y encontraron las estrategias para llegar a toda la sociedad. Su rol en esa historia por la memoria, la verdad y la justicia empezó cuando la dictadura llevaba apenas tres meses en el poder, en julio de 1976 y los militares desaparecieron a su hijo mayor.
Laura, que era psicóloga, estaba casada con el abogado Augusto Conte McDonnell. Tuvieron cinco hijos. El mayor, al que bautizaron Augusto -igual que su papá- tenía 21 años. Estudiaba Economía en la Universidad de Buenos Aires, desde hacía dos años militaba en Montoneros y había interrumpido sus estudios para realizar el servicio militar en la base naval de Punta Indio. Lo secuestraron mientras hacia la colimba.
La búsqueda del hijo llevaría a Laura y Augusto -un abogado de perfil conservador, que había sido funcionario del gobierno militar que derrocó a Juan Domingo Perón- a estrechar su lazo. Juntos, y con Emilio Mignone, fueron los impulsores del CELS.
Al recordar cómo vivieron aquel momento, ella contó que su esposo “que creía en las instituciones, nunca imaginó que llevar a su hijo a la conscripción significaría no verlo nunca más”.
Laura Conte desarrolló en el organismo de derechos humanos el área de Salud Mental e integró el equipo interdisciplinario que con Abuelas realizó asistencia y seguimiento en los primeros casos de restitución de niños. Acompañó a las víctimas de violaciones a los derechos humanos y a sus familias, fue una de las profesionales que pensó cómo contarle su historia a los niños apropiados, sostuvo a muchos nietos en el camino de la recuperación de su identidad. Sus aportes hicieron un camino para integrar la salud mental en las políticas de reparación.
En un reportaje para la historia del CELS, Laura Conte habló sobre el perfil que iba a adquirir ese organismo de derechos humanos: “Siendo padres de desaparecidos estaba presente la búsqueda de los hijos (ese fervor de ser padres), y al mismo tiempo el hacerlo desde las capacidades profesionales, con compromiso y con una vocación social”, contó.
Quienes la conocieron allí dicen que tenía “una claridad enorme en lo político”. Presidió ese organismo durante dos años, entre 1998 y 2000, luego de la muerte de Mignone.
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