“División Palermo”: la serie que nació del INCAA que Milei desfinanció

La exitosa comedia de Netflix que hoy parece profética sobre la Argentina actual, nació de un concurso del INCAA que el gobierno de Milei decidió cerrar. Una paradoja que desnuda el ataque oficial contra la cultura nacional.

Por Alina C. Galifante para Noticias La Insuperable


Decía Revista Crítica: “División Palermo se adelantó a todo”. Y no exageraba. Si bien suele decirse que la buena ficción refleja la realidad de una época, División Palermo directamente la anticipó. En el cuarto capítulo de su segunda temporada aparecen funcionarios justificando una represión contra personas con discapacidad y políticos que suben en popularidad por desalojar un colegio a la fuerza. Lo primero ya ocurrió en nuestro país; lo segundo puede pasar en cualquier momento.

Nada en la serie es casualidad. Todo es causal. Desde un casting pensado en la inclusión hasta un guion trabajado con asesoramiento de personas con discapacidad. Y, sobre todo, de un origen que hoy cobra más relevancia que nunca: la serie nació de un concurso de series web del INCAA, el mismo organismo que Milei está desfinanciando con recortes, despidos y el cierre de líneas de fomento.


Del teaser al éxito mundial

Antes de ser la multipremiada serie de Netflix, División Palermo fue apenas un teaser de un minuto realizado gracias al apoyo del concurso del INCAA. Esa primera chispa le permitió a su creador, Santiago Korovsky, llegar a una productora y finalmente a la plataforma internacional.

El propio Korovsky lo explicó: “No tomen el caso de División Palermo como ejemplo para decir que no se necesita al INCAA, porque nosotros contamos con su apoyo. Y fue clave. Es una inversión que después genera ingresos para el país”.

Una inversión que hoy está en riesgo: con la reestructuración impulsada por Milei, el Instituto quedó prácticamente paralizado, sin aprobar proyectos nuevos ni sostener a las productoras nacionales.


La inclusión como bandera

La serie también se volvió un símbolo por su abordaje de la diversidad. Actores y actrices con discapacidad tuvieron roles centrales, hubo asesoramiento de especialistas en salud mental y un guion que eligió reírse de los poderosos antes que de las minorías.

El actor Hernán Cuevas lo sintetizó así: “No nos burlamos, hacemos comedia. Nos reímos de nosotros, de un contexto, de una ironía, pero nunca desde el odio ni la humillación”.


Cultura en peligro

El caso de División Palermo demuestra lo que está en juego: sin el impulso inicial del INCAA, probablemente nunca habría existido. Sin embargo, el gobierno de Milei eligió atacar justamente a ese semillero de creatividad nacional. El resultado ya se ve: parálisis de rodajes, festivales cancelados y cientos de despidos en el sector audiovisual.


Conclusión

División Palermo no es solo una serie exitosa: es el recordatorio de lo que se pierde cuando se ataca a la cultura nacional. La paradoja es brutal: la ficción que se volvió espejo de la Argentina actual nació gracias a un INCAA que hoy está siendo desmantelado.

Y mientras Milei ajusta, reprime y recorta, la cultura popular sigue siendo la que mejor expone —y denuncia— el país que nos quieren imponer.


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