La histórica fábrica de ollas Essen, orgullo industrial de Venado Tuerto, despidió a unos 30 trabajadores tras reemplazar casi la mitad de su producción local por importaciones chinas. La UOM denuncia un duro golpe para la ciudad y advierte que la empresa busca “eficiencia” a costa de empleo argentino.
Por Roque Pérez para Noticias La Insuperable

La crisis industrial que se profundizó bajo Milei sigue dejando huellas cada vez más visibles en el interior productivo. Esta vez, el cimbronazo llegó a Venado Tuerto: la tradicional fábrica de ollas y sartenes Essen acaba de echar a alrededor de 30 empleados, luego de reemplazar cerca del 45% de su producción local por importaciones provenientes de China, según confirmó la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Un golpe al corazón fabril de Venado Tuerto
La planta santafesina —considerada la más grande del mundo en piezas de aluminio fundido con esmalte vitrocerámico— se había mantenido durante décadas como un símbolo de industria nacional, empleo calificado y desarrollo regional. Hoy enfrenta su ajuste más grande en años.
Según publicó El Litoral, 20 trabajadores efectivos fueron despedidos y otros 10 contratados quedaron sin renovación, equivalente a casi el 10% del personal. El impacto no es aislado: forma parte de un proceso más amplio de recortes en el cordón industrial del sur santafesino, donde se acumulan suspensiones, despidos y frenazos productivos.
UOM: “Importar les resulta más barato que producir acá”
El sindicato metalúrgico fue categórico a la hora de explicar la decisión empresaria. Desde la UOM señalaron que, con el desplome del consumo interno, importar productos terminados resulta económicamente más conveniente para la compañía que sostener la totalidad de la producción nacional.
La preocupación gremial va más allá de este recorte puntual. Temen que el reemplazo por importaciones avance sobre otras líneas y que esto se transforme en un proceso de desindustrialización progresiva. “El riesgo es que esta sustitución sea solo el principio”, advirtieron.
La empresa promete “no más despidos en 2025”, pero el sindicato desconfía
Tras el reclamo, Essen aseguró que no habrá nuevos despidos durante lo que queda de 2025. Sin embargo, la UOM avisó que seguirá en estado de alerta, porque la situación del mercado interno y el giro importador de la empresa no dan garantías reales de estabilidad.
El gremio planteó que la tensión central es clara: la empresa busca reducir costos, mientras que los trabajadores defienden las fuentes laborales de un sector que ya viene castigado.
Una empresa familiar con historia… y una nueva estrategia
Fundada a fines de los años 70 por Wilder Yasci, Essen siempre se presentó como un caso de éxito de manufactura local con identidad propia. Hoy, bajo la conducción del nieto del fundador —también llamado Wilder Yasci—, la firma reconoce que su foco está puesto en ser “más productiva y eficiente”.
Ese rumbo, según pudo saberse, incluye un giro tecnológico y una integración más profunda con proveedores asiáticos. En agosto de 2024 la empresa lanzó Rein, su primer robot de cocina, desarrollado junto a un fabricante de Asia y con una inversión de u$s1,2 millones. Ahora, ese vínculo externo se extiende a líneas de productos que antes se fabricaban íntegramente en Venado Tuerto.
Una postal más del modelo Milei
Mientras las importaciones crecen y la demanda interna cae, los costos de la apertura sin red los pagan los trabajadores, especialmente en ciudades donde una fábrica como Essen forma parte del entramado económico local.
El sindicato lo resume sin eufemismos: si fabricar en la Argentina deja de ser negocio, el empleo nacional queda en riesgo directo.
Y eso —una vez más— es lo que está pasando.
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