En el marco del 24 de marzo y a medio siglo del terrorismo de Estado, la histórica referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora volvió a ponerle voz a la memoria colectiva y lanzó un mensaje directo contra el negacionismo del gobierno de Javier Milei.
Por la Redacción de NLI

A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la voz de Taty Almeida volvió a irrumpir con la misma fuerza que la convirtió en símbolo de lucha. En una entrevista reciente, la histórica referente de derechos humanos dejó una definición contundente dirigida al gobierno de Javier Milei: “Que sepan Milei y compañía que no nos han vencido”.
La frase no es aislada ni retórica: condensa medio siglo de búsqueda, memoria y resistencia frente a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.
Memoria viva frente al negacionismo
Almeida no sólo recordó la desaparición de su hijo Alejandro —secuestrado antes del golpe y aún desaparecido— sino que también apuntó directamente contra el clima político actual. Según expresó, lo que más le indigna es que desde el oficialismo “quieran negar lo que se sabe que es real”, en referencia a los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
En ese sentido, su intervención se inscribe en un contexto donde distintos organismos de derechos humanos vienen alertando sobre discursos que relativizan el terrorismo de Estado. Las palabras de Almeida funcionan como una advertencia, pero también como un recordatorio: la memoria no es un hecho del pasado, sino una disputa del presente.
“Las locas seguimos de pie”
Lejos de la resignación, la referente reivindicó el camino recorrido por las Madres de Plaza de Mayo. Con emoción, sostuvo que lo que más la enorgullece es que “las locas seguimos de pie”, incluso pese al paso del tiempo, las dificultades físicas y las pérdidas irreparables.
Esa persistencia, construida durante décadas, es uno de los pilares del proceso argentino de Memoria, Verdad y Justicia, reconocido internacionalmente como un ejemplo en materia de derechos humanos.
Un mensaje para las nuevas generaciones
En uno de los pasajes más significativos, Almeida se dirigió a los jóvenes, conscientes de que el futuro de la memoria depende de ellos. Les pidió que no bajen los brazos y que continúen la lucha, tal como lo hicieron las Madres durante estos 50 años.
La apelación no es casual: en un escenario de crisis económica y desencanto social, la dirigente también señaló que muchas personas hoy están más preocupadas por llegar a fin de mes o acceder a medicamentos, lo que tensiona la participación política y el compromiso colectivo.
El 24 de marzo y la memoria
El aniversario número 50 del golpe encuentra a la Argentina atravesada por una fuerte discusión sobre su pasado reciente. Mientras los organismos de derechos humanos ratifican la vigencia del “Nunca Más”, sectores del oficialismo impulsan lecturas revisionistas y negacionistas.
En ese escenario, la voz de Taty Almeida vuelve a ocupar un lugar central. No sólo como testimonio de lo vivido, sino como interpelación directa al presente político: la memoria no se negocia, no se relativiza y, sobre todo, no se derrota.
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