IMPARABLE: La inflación de marzo volvió a acelerarse y golpea más fuerte en alimentos, tarifas y educación

El IPC marcó 3,4% en marzo y acumuló 9,4% en el primer trimestre. Alimentos, transporte y servicios básicos sostienen la presión, mientras las canastas básicas siguen subiendo y deterioran el poder de compra.

Por Celina Fraticiangi para NLI

El último informe del INDEC dejó un dato central imposible de maquillar: la inflación de marzo fue del 3,4%, por encima del mes previo, y el acumulado del año ya alcanza el 9,4%. No hay desaceleración consistente, sino una dinámica que vuelve a tensarse en los rubros que más afectan la vida cotidiana.

El dato se vuelve aún más significativo cuando se lo cruza con la evolución de los precios esenciales. Alimentos y bebidas no alcohólicas también subieron 3,4% en el mes, consolidando una tendencia que golpea de lleno sobre los ingresos populares. En lo que va del año, ese rubro acumula 11,8%, muy por encima del nivel general.

El ajuste no frena los precios clave

La composición del índice muestra con claridad dónde está el problema. Transporte fue uno de los rubros que más subió en marzo (4,1%), seguido por vivienda, agua, electricidad y gas (3,7%) y recreación y cultura (3,6%). Es decir, sectores atravesados directa o indirectamente por decisiones de política económica.

Pero el dato más contundente aparece en educación: registró un salto del 12,1% mensual, el más alto de toda la estructura del IPC. Este tipo de aumentos estacionales, sumados a tarifas y servicios, explican por qué la inflación no logra perforar el piso del 3%.

A nivel interanual, la situación es todavía más clara: vivienda y servicios básicos acumulan subas del 45,5%, transporte 36,2% y comunicación 36,6%. Es decir, los precios regulados y los servicios esenciales están muy por encima del promedio general, consolidando una inflación estructural.

Canastas básicas: el impacto social directo

El informe también incluye un dato clave que refleja el impacto real: la canasta básica alimentaria aumentó 2,2% en marzo y la canasta básica total 2,6%. En términos interanuales, las subas alcanzan 32,8% y 30,4% respectivamente.

Esto implica que, aunque el índice general tenga variaciones mensuales relativamente “estables”, el costo de no caer en la indigencia o la pobreza sigue aumentando de forma sostenida.

Dicho de otro modo: la inflación que mide el INDEC convive con una presión constante sobre los bienes indispensables, lo que deteriora el poder adquisitivo incluso en contextos de aparente estabilidad.

Una inflación que no cede

El acumulado del año también deja señales preocupantes. Rubros como vivienda (14%), educación (14,1%) y alimentos (11,8%) lideran las subas en el primer trimestre, marcando que los precios más sensibles crecen por encima del promedio.

En ese contexto, el 3,4% de marzo no es un dato aislado, sino parte de una tendencia: la inflación encuentra un piso alto y persistente, incluso en un escenario de fuerte ajuste económico.

El resultado es una combinación conocida en la historia argentina: precios que siguen subiendo mientras la actividad se enfría y los ingresos pierden terreno. El dato de marzo lo confirma con precisión estadística: la nominalidad no está resuelta y el costo lo siguen absorbiendo los hogares.


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1 comentario

  1. Seguirá funcionando la motosierra …,el descuido al manipular la misma puede derivar en un accidente. Sólo es cuestión de tiempo.

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