Detectan movimientos por US$44 millones en una billetera cripto vinculada a Fernando Cerimedo

Más de US$44 millones habrían circulado durante seis meses por una billetera digital cuyo código fue encontrado en el teléfono secuestrado a Fernando Cerimedo, actualmente detenido en Bolivia. El rastreo realizado sobre la blockchain por el senador opositor Leonardo Roca detectó además una red de diez cuentas hacia las que se habría distribuido el dinero. El hallazgo agrega una nueva dimensión financiera a las investigaciones que ya complican al exestratega digital de Milei y actual asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz.

Por Bruno A. Monteverde para NLI

El caso de Fernando Cerimedo vuelve a cruzar las fronteras argentinas y bolivianas, pero esta vez el elemento que aparece en el centro de la escena no es una campaña electoral ni una operación política, sino una serie de movimientos realizados a través de criptomonedas. Un código compuesto por números y letras encontrado en el teléfono del consultor argentino permitió identificar una billetera digital que, de acuerdo con el rastreo presentado por el senador boliviano Leonardo Roca, registró movimientos por más de US$44 millones en un período de seis meses. La información surge de un informe del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) de Bolivia incorporado a las actuaciones judiciales y de un posterior análisis de las operaciones asentadas públicamente en la blockchain.

El dato adquiere especial relevancia porque la billetera no fue identificada a partir de una denuncia periodística o de una filtración bancaria, sino a partir de información extraída del celular secuestrado a Cerimedo. El dispositivo había sido sometido a un peritaje forense en el marco de la investigación que se abrió en Bolivia luego del ataque armado contra su pareja, la abogada Nadia Beller. Entre los datos recuperados apareció el código correspondiente a una denominada cold wallet, es decir, una billetera destinada al almacenamiento y administración de activos digitales. A partir de esa pista, Roca siguió las transacciones sobre la red blockchain y reconstruyó un circuito que, según su investigación, conectaría la billetera atribuida a Cerimedo con otras diez direcciones.

Una ruta millonaria detrás de una billetera casi vacía

Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo es el contraste entre el volumen de dinero que habría pasado por la billetera y el saldo que registra actualmente. Según la información difundida, después de haber intervenido en operaciones millonarias durante seis meses, la cuenta quedó prácticamente vacía y conserva menos de nueve dólares. El análisis publicado por Roca identifica además una dinámica de transferencias permanentes hacia distintas direcciones, sin acumulación prolongada de fondos, un comportamiento que el legislador interpreta como parte de un mecanismo destinado a distribuir y dificultar la reconstrucción del recorrido del dinero.

El rastreo también señala que la billetera atribuida a Cerimedo habría funcionado como una especie de puente financiero: recibía fondos y posteriormente los enviaba hacia otras direcciones. De acuerdo con la investigación de Roca, el circuito alcanzaría diez billeteras relacionadas y algunas de ellas terminarían vinculadas con cuentas de muchísimo mayor volumen. El análisis independiente disponible sobre la cadena de bloques identifica movimientos por decenas de millones de dólares y permite verificar las operaciones registradas en la red TRON, aunque también establece una distinción fundamental: la blockchain permite comprobar los movimientos, pero no determina por sí misma quién es el propietario real de una dirección. La atribución de esa wallet a Cerimedo proviene de la evidencia incorporada a la investigación forense.

Ese punto resulta central para comprender el verdadero alcance de la denuncia. Hasta el momento, US$44 millones no equivalen a US$44 millones de patrimonio personal de Cerimedo, ni la existencia de una billetera vinculada a una persona demuestra por sí sola la comisión de un delito. Lo que existe es un dato financiero susceptible de investigación: una dirección digital identificada en un dispositivo atribuido a Cerimedo y un conjunto de operaciones que pueden ser observadas y reconstruidas públicamente. Precisamente por eso Roca pidió que la Fiscalía determine quiénes son los titulares finales de las cuentas hacia las que se habría desplazado el dinero y que se confirme formalmente la cadena de custodia del teléfono.

Cerimedo, entre la política y las causas penales

La revelación no aparece en un vacío judicial. Cerimedo, de 45 años, se encuentra detenido en Bolivia y enfrenta allí varias investigaciones penales. Una de ellas está relacionada con la tentativa de feminicidio denunciada luego del ataque contra Beller; otra investiga un presunto enriquecimiento ilícito en el marco de denuncias vinculadas con operaciones y corrupción estatal; y una tercera se relaciona con sospechas de tráfico de sustancias controladas y encubrimiento al narcotráfico a partir de indicios sobre vuelos irregulares investigados por la Fiscalía de Beni. Se trata de acusaciones en curso y no de condenas, pero el nuevo capítulo financiero amplía considerablemente el campo de interrogantes que enfrenta la Justicia boliviana.

La trayectoria política del argentino vuelve todavía más sensible el caso. Cerimedo fue uno de los estrategas digitales vinculados al espacio de Milei y posteriormente desembarcó en Bolivia para trabajar junto al entonces candidato y luego presidente Rodrigo Paz. Tras la primera vuelta electoral, se incorporó al equipo de Paz como estratega y terminó desempeñándose como asesor del mandatario. El Gobierno boliviano ha intentado circunscribir su tarea al terreno comunicacional, aunque distintas fotografías, declaraciones y apariciones públicas alimentaron interrogantes sobre el verdadero alcance de su influencia dentro del poder político boliviano.

Ahora aparece una pregunta diferente, pero inevitable: ¿qué relación existe entre las operaciones de esas billeteras y las actividades políticas, empresariales o personales de quienes aparecen alrededor de ellas? Esa respuesta no está en la blockchain. Para obtenerla se necesita identificar a los titulares reales de las cuentas, determinar el origen de los fondos, reconstruir los movimientos posteriores y establecer si existieron intercambios con personas, empresas o estructuras financieras investigadas. Es justamente el trabajo que deberá realizar la Justicia si decide profundizar la pista descubierta en el teléfono.

El propio Leonardo Roca buscó poner un límite a las interpretaciones apresuradas al remarcar que su presentación no constituye una acusación cerrada y que los movimientos pueden ser verificados mediante registros públicos de la blockchain. Esa aclaración es importante porque la trazabilidad de las criptomonedas permite seguir el dinero, pero no necesariamente conocer de inmediato quién está detrás de cada dirección. Al mismo tiempo, justamente esa característica hace que el hallazgo resulte potencialmente relevante para una investigación judicial: una vez identificada una dirección concreta, sus operaciones quedan registradas y pueden ser reconstruidas, incluso cuando el dinero haya sido trasladado sucesivamente entre distintas billeteras.

La investigación, además, encontró una posible conexión con una casa de cambios allanada recientemente en Bolivia, cuyo representante legal fue registrado por cámaras de seguridad mientras escapaba con un bolso que, según las sospechas de los investigadores, contenía alrededor de US$700.000. El hombre, identificado como Fritz Junior G.A., quedó bajo prisión preventiva y sostuvo que había perdido el dinero que transportaba, al tiempo que defendió la legalidad de sus operaciones. La eventual conexión entre ese episodio y la red de billeteras atribuida a Cerimedo todavía forma parte de las hipótesis que deberán ser comprobadas por la Justicia.

Lo que comienza a dibujarse, entonces, es un mapa financiero que atraviesa la política, las criptomonedas y las investigaciones judiciales bolivianas, con un protagonista argentino que ya había adquirido relevancia por su papel en campañas electorales y por su llegada a los círculos de poder. La cifra de US$44 millones es, por ahora, el volumen de operaciones detectado en el rastreo y no una prueba de que ese dinero perteneciera personalmente a Cerimedo. Pero el hecho de que una dirección asociada por la investigación forense a un dato encontrado en su teléfono haya intervenido en movimientos millonarios constituye una pista suficientemente significativa como para que la Justicia determine su origen, sus destinatarios y su eventual relación con las demás causas abiertas.

En definitiva, la pregunta más importante ya no es cuánto dinero pasó por una billetera, sino de dónde salió, hacia dónde terminó y quién tenía el control efectivo de esa red. En el mundo de las criptomonedas, donde durante años se instaló la idea de que el dinero podía desaparecer detrás del anonimato digital, la blockchain ofrece una paradoja: las identidades pueden ocultarse, pero las transacciones dejan huellas. Ahora esas huellas deberán ser convertidas por los investigadores en nombres, responsabilidades y explicaciones. Y en el caso Cerimedo, esa ruta financiera puede terminar siendo mucho más reveladora que cualquier declaración política.


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