El santiagueño Marco Trungelliti firmó una semana histórica en Marrakech: alcanzó las semifinales del ATP 250 y se convirtió en el jugador más veterano en meterse por primera vez en el Top 100 en medio siglo.
Por Ignacio Elfratini para NLI

La historia del tenis argentino sumó un capítulo inesperado y emocionante. A los 36 años, Marco Trungelliti logró lo que parecía improbable: no solo avanzó a semifinales del ATP 250 de Marrakech, sino que además rompió un récord que llevaba medio siglo intacto.
El santiagueño derrotó al francés Corentin Moutet en un duro partido por 4-6, 6-3 y 6-4, resultado que lo metió entre los cuatro mejores del torneo y le permitió escalar al puesto 85 del ranking en vivo, el mejor de toda su carrera.
Un récord que parecía imposible
Con este resultado, Trungelliti se convirtió en el tenista de mayor edad en debutar dentro del Top 100 en los últimos 50 años, una marca que no se quebraba desde 1975.
El dato no es menor: en un circuito cada vez más físico y dominado por jóvenes talentos, el argentino logró lo que muchos no consiguen ni en su mejor momento. Y lo hizo en el mejor torneo de su vida.
Hasta ahora, el récord de debut más longevo en el Top 100 estaba muy por debajo de su edad actual, lo que dimensiona aún más el impacto de su logro.
De luchar en el circuito a hacer historia
La carrera de Trungelliti nunca fue sencilla. Habitual competidor del circuito Challenger y torneos menores, el argentino construyó su camino lejos de los flashes, con viajes interminables y torneos en destinos poco tradicionales.
Sin embargo, este 2026 cambió todo: venía de consagrarse en un Challenger en Ruanda y llegó a Marruecos con ritmo y confianza.
En Marrakech, primero eliminó al polaco Kamil Majchrzak y luego dio el gran golpe ante Moutet, tercer preclasificado del torneo, para meterse en semifinales y asegurar su lugar en la elite.
“Lo viejo funciona”
El propio Trungelliti resumió su presente con una frase que ya se volvió símbolo: “lo viejo funciona”. Lejos de ser una ironía, es la síntesis perfecta de una carrera basada en la perseverancia.
A sus 36 años, cuando muchos piensan en el retiro, el argentino atraviesa el mejor momento de su vida deportiva. Incluso, este rendimiento le abre la puerta directa al cuadro principal de Roland Garros, otro premio gigante.
Un mensaje para el tenis argentino
Más allá del resultado que obtenga en semifinales, lo de Trungelliti ya es histórico. Su logro rompe con la lógica del tenis moderno y deja una enseñanza clara: no hay edad para cumplir sueños cuando hay convicción y trabajo sostenido.
En tiempos donde el recambio generacional domina la escena, el santiagueño escribió una página distinta: la de la paciencia, la resistencia y la revancha.
Y esa, muchas veces, es la victoria más importante.
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