Samanta Schweblin no se calla

Al recibir el Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana se refirió a la muy castigada, descuidada y abandonada universidad pública y gratuita de Buenos Aires.

Por Alfonsina Madry para NLI

La noche del 8 de abril fue gratificante para Samanta Schweblin: en el Museu Marítim de Barcelona, Rosa Montero, presidenta del jurado, anunció que El buen mal, que se “destaca por plasmar en un volumen de relatos nuevos mundos turbadores, fascinantes y complejos, recorre magistralmente la frontera entre lo posible y lo imposible con una prosa hipnótica, de una belleza inquietante que sitúa la tradición del cuento en su punto más alto”, era el libro ganador de la primera edición del Premio Aena.

Sin turbación ante el millón de euros que representa hacerse con este galardón, la Schweblin tomó la palabra para agradecer y también poner blanco sobre negro el daño irreparable que significa la cruzada anticultural libertariana  para la UBA, a la que atribuyó haber contribuido a profundizar su pasión lectora. “La muy castigada, descuidada y abandonada universidad pública y gratuita de Buenos Aires”, dijo sin pelos en la lengua.

En lo referido al contexto editorial y el universo de las premiaciones, hizo hincapié en una realidad que, como destacó aquí, en NLI, semanas atrás Silvina Belén en “Cuentos de novela”, castiga a la narrativa breve. En su discurso, Schweblin señaló que la elección de su libro implica “una declaración de principios” del jurado y de la esencia del premio:

Pienso en otros grandes premios internacionales: se premian novelas y novelas y novelas extraordinarias, por supuesto, y muy de cuando en cuando tiene que aparecer una Alice Munro o una Jhumpa Lahiri para romper los cánones y lograr asomar un libro de cuentos. Me encanta que este premio incluya otros géneros más allá de la novela, y hoy este premio da su primer paso premiando la excepción. Me emociona de verdad pensar que estoy recibiendo un premio que es también un reconocimiento al género del cuento.

El buen mal, excepcional colección de cuentos que el año pasado Samanta Schweblin dio a la imprenta (Seix Barral, 2025), compitió con narraciones de consagrados escritores como Canon de cámara oscura, novela de Enrique Vila-Matas. El Premio es iniciativa de Aena, empresa pública aeroportuaria de España, la mayor del mundo en el sector, con la que colaboran la Fundación Gabo y la Cátedra Vargas Llosa.



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1 comentario

  1. <Gracias a la escritora argentina que tan bien nos representa y su altruismo para destacar lo que esta ocurriendo con la Universidad Pública, uno de los objetivos que intenta destruir en un plan sistemático el gobierno libertario.

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