CAUSA CORREO: el macrismo busca meter a un ex funcionario propio en la Cámara que decide su deuda millonaria

La postulación de Jorge Djivaris para la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial vuelve a poner bajo la lupa los vínculos entre política y justicia en un expediente clave: la deuda millonaria del Correo Argentino, que involucra al grupo Macri y sigue sin resolución definitiva.

Por Ramiro C. Ferrante para NLI

El expediente del Correo Argentino, uno de los casos más emblemáticos de la relación entre el Estado y el grupo empresarial de la familia Macri, vuelve a quedar en el centro de la escena. Esta vez no por una resolución judicial, sino por un movimiento que se cocina en los despachos: la propuesta para que Jorge Djivaris, ex subsecretario de Justicia del macrismo porteño, se incorpore a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial.

La señal no pasó desapercibida en tribunales. La Cámara Comercial es, justamente, el ámbito donde se revisan decisiones clave en el expediente del Correo, una causa que arrastra años de dilaciones, maniobras judiciales y controversias políticas. En ese tablero, cada nombre importa. Y el de Djivaris, con su recorrido reciente en la estructura jurídica del PRO en la Ciudad, abre interrogantes inevitables.

Un perfil técnico con anclaje político

Djivaris no es un desconocido en el fuero comercial. Su carrera judicial incluye funciones como secretario en la Cámara Comercial, lo que le otorga conocimiento técnico específico sobre el funcionamiento del área. Sin embargo, su trayectoria no se limita al ámbito judicial.

Durante los años de gestión del PRO en la Ciudad de Buenos Aires, ocupó cargos relevantes: primero como Procurador General Adjunto y luego como Subsecretario de Justicia entre 2019 y 2023, para finalmente convertirse en Secretario de Justicia porteño. Es decir, no se trata de un perfil “neutral” en términos políticos, sino de un funcionario que formó parte del entramado institucional del macrismo.

Esa doble condición —técnico del fuero y actor político reciente— es la que explica el ruido que genera su postulación. Porque no se discute únicamente su idoneidad jurídica, sino el contexto en el que podría ejercer.

La causa correo, una herida abierta

El caso del Correo Argentino es mucho más que un expediente comercial. Se trata de la deuda que la empresa concesionaria del servicio postal —en manos del grupo Macri— mantiene con el Estado desde su privatización en los años noventa y su posterior quiebra.

A lo largo de los años, el expediente acumuló intentos de acuerdos cuestionados, dictámenes adversos y denuncias por perjuicio fiscal. Durante el gobierno de Mauricio Macri, incluso, un acuerdo fue duramente criticado por implicar una quita millonaria que beneficiaba a la propia familia presidencial, lo que derivó en su caída tras la intervención de la fiscal Gabriela Boquín.

Desde entonces, la causa continúa en un limbo judicial donde las decisiones de la Cámara Comercial resultan determinantes. Es ese tribunal el que puede convalidar o frenar resoluciones clave, definir el rumbo del proceso y, en última instancia, incidir en el desenlace de una deuda que el Estado aún no logra cobrar.

Justicia, poder y sospechas

En ese escenario, la posible llegada de Djivaris a la Cámara no es leída como un movimiento aislado. Por el contrario, se inscribe en una discusión más amplia sobre la composición del Poder Judicial y sus vínculos con los sectores de poder político y económico.

No existen pruebas de intervención directa de Djivaris en la causa del Correo. Pero el dato político es otro: su cercanía con el macrismo y su desembarco potencial en un tribunal que puede intervenir en un expediente que afecta al grupo Macri.

La historia reciente argentina está plagada de episodios donde la independencia judicial fue puesta en duda. Por eso, cada designación en tribunales sensibles es observada con lupa. No se trata solo de nombres propios, sino de las garantías de imparcialidad en causas donde hay intereses millonarios en juego.

Una disputa que excede los tribunales

La discusión sobre Djivaris también refleja una tensión estructural: quiénes ocupan los lugares clave en la justicia y bajo qué criterios. En un contexto donde el Poder Judicial aparece cada vez más atravesado por disputas políticas, los nombramientos dejan de ser meros trámites administrativos para convertirse en decisiones de alto impacto institucional.

La causa del Correo sigue sin resolverse. Y mientras el expediente avanza lentamente entre apelaciones y recursos, la configuración de la Cámara Comercial puede inclinar la balanza. En ese tablero, el nombre de Jorge Djivaris no es uno más: es una pieza que vuelve a poner en discusión la relación entre justicia, poder y política en la Argentina reciente.


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