Dalma y Gianinna Maradona han formalizado una demanda civil contra la exmagistrada Julieta Makintach, cuya carrera terminó en un estrepitoso jury de enjuiciamiento hace apenas unos meses. El trasfondo de un documental polémico y un reclamo de 300 millones que puso en jaque al Juzgado Civil 34.
Por Lola Santacreta para NLI

En el complejo tablero judicial que rodea la memoria y el patrimonio de Diego Armando Maradona, un nuevo frente de batalla se ha abierto, y esta vez apunta directamente contra quienes debían impartir justicia.
El origen del conflicto
La demanda, radicada en el Juzgado Civil N.º 34, no es un hecho aislado. Se desprende del escándalo que vinculó a Makintach con la producción de un material audiovisual relacionado con el juicio por la muerte del astro. Para la familia, la participación de la entonces jueza en dicho proyecto no solo fue una falta ética que le costó su cargo, sino que generó daños y perjuicios millonarios que ahora deben ser resarcidos.
A través de sus abogados, Diego García Fernández Sáenz y Adolfo Martín Leguizamón Peña, las herederas legítimas presentaron la documentación que las acredita como tales para avanzar sobre el patrimonio de la exjueza.
Millones en juego y errores de «copy-paste»
La cifra inicial que trascendió fue de 300 millones de pesos para cada una. Sin embargo, en un confuso episodio administrativo, los letrados intentaron rectificar el monto asegurando que se trataba de un error de redacción y que el reclamo total era de 300 millones a repartir entre ambas hermanas.
Pero el diablo está en los detalles —y en la tecnología—. El secretario judicial Santiago Villagran rechazó el escrito de corrección tras detectar una maniobra burda: las firmas en el documento digital habían sido incorporadas mediante el sistema de «copiar y pegar». Por este tecnicismo, el expediente mantiene, por ahora, la cifra original más elevada, mientras los abogados corren para subsanar el error.
El cerco se cierra sobre el entorno médico
Mientras la batalla civil contra la exjueza escala, en los Tribunales de San Isidro el juicio penal por la muerte de Maradona sigue arrojando testimonios escalofriantes. En las últimas horas, el cardiólogo Oscar Franco complicó seriamente la situación de Leopoldo Luque.
Según Franco, él mismo propuso realizar estudios complejos para descartar patologías coronarias en Diego, pero el neurocirujano se negó sistemáticamente. Estas declaraciones se suman a las de otros profesionales que desaconsejaron la internación domiciliaria, confirmando que la muerte del 10 no fue una fatalidad, sino el resultado de una cadena de negligencias que la justicia —ahora sin Makintach en el estrado— deberá castigar.
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