Colapinto vuelve a Bakú: el pibe que llegó para quedarse y ahora hasta tiene que correr el sábado

Franco Colapinto ya está en Azerbaiyán para una nueva fecha de la Fórmula 1, con una Alpine que viene mostrando señales de recuperación, un séptimo puesto en Madrid todavía calentito y la tranquilidad de saber que seguirá siendo piloto titular en 2027. Y como si fuera poco, en Bakú tendrá que correr contra el circuito, contra los muros y contra el calendario: esta vez la carrera será el sábado.

Por Ignacio Elfratini para NLI

Hay algo que Franco Colapinto ya consiguió y que hace apenas un par de años parecía una fantasía bastante argenta: dejó de ser “el chico que tiene que conseguir una butaca” para convertirse en un piloto de Fórmula 1 que ya tiene butaca asegurada para la próxima temporada. Y ahora vuelve a Bakú, justamente uno de los lugares donde aquella aventura empezó a tomar otro color, pero con una diferencia sustancial: esta vez no llega a pedir permiso. Llega como titular de Alpine, con contrato para 2027 y con un séptimo puesto en Madrid todavía fresco en la memoria.

El argentino aterrizó este miércoles en la Ciudad del Viento, como se conoce a Bakú, para comenzar el particular fin de semana del Gran Premio de Azerbaiyán. Particular es poco: la Fórmula 1 decidió cambiarle los días al calendario y la carrera se correrá el sábado 26, debido a un feriado nacional en Azerbaiyán. Así que los fanáticos argentinos deberán hacer algo que ya conocen demasiado bien: poner el despertador cuando todavía están cantando los gallos, preparar el mate y prender la televisión con cara de “yo esto lo hago todos los fines de semana”, aunque sean las cinco y media de la mañana.

Y hay motivos para mirar con atención. Colapinto viene de firmar uno de sus mejores fines de semana del año en Madrid, donde terminó séptimo, clasificó noveno por delante de Pierre Gasly y volvió a sumar puntos. La propia Fórmula 1 recogió la definición del argentino: fue probablemente su mejor fin de semana del año en términos de ejecución. No es una frase menor: el pilarense logró maximizar el rendimiento del auto y completar un fin de semana prácticamente sin fisuras, algo especialmente valioso en una temporada en la que Alpine necesitó más de una vez hacer malabares para mantenerse cerca de los puntos.

Gasly, el compañero, el tapón y una puteadita

Pero si hay algo que nunca falta alrededor de Colapinto es el folklore. Y Madrid dejó uno de esos episodios que ya forman parte del archivo de pequeñas guerras internas de Alpine. Pierre Gasly quedó por delante del argentino cuando debía entrar a boxes, pero demoró su ingreso y terminó funcionando como una especie de barrera móvil. Desde el auto número 43 empezaron entonces los reclamos: “¡Cambio, cambio!”, insistió Franco por radio, mientras desde el box intentaban resolver la situación. Después llegó el clásico grito de desesperación automovilística: “¡La puta madre!”.

Pasados los días, Colapinto contó el episodio con el tono que lo caracteriza: dijo que con Gasly existe una buena relación, pero que ambos quieren ganarle al otro porque, aunque sean compañeros de equipo, cada uno corre para sí mismo cuando se apaga el semáforo. Y después llegó la frase que resume bastante bien al personaje: “Yo lo puteé un poquito”. Entre risas, aclaró que está “políticamente correcto” y que si aquella entrevista hubiera sido en 2024 probablemente la historia habría terminado de otra manera: “Me habrían sacado esposado”.

Es probablemente una de las mejores postales de este Colapinto 2026: más rápido, más experimentado y bastante más diplomático, pero sin perder del todo al pibe que dice lo que piensa. La Fórmula 1 puede tener millones de dólares, reuniones de ingeniería, simuladores, telemetría y señores con auriculares hablando de décimas de segundo, pero cuando dos pilotos se quieren pasar y uno no se corre, en algún momento aparece la puteada. En cualquier idioma.

De la incertidumbre al contrato

La otra gran novedad es mucho menos divertida, pero bastante más importante: Colapinto seguirá en Alpine durante 2027. La escudería francesa confirmó al argentino como piloto titular para la próxima temporada, despejando una de las grandes incógnitas que lo acompañaron durante buena parte del año.

La renovación llegó después de una temporada en la que el argentino fue consolidando su lugar dentro del equipo. El séptimo puesto de Madrid fue particularmente significativo porque llegó después de una buena clasificación y de una carrera en la que aprovechó las oportunidades que aparecieron. Según la Fórmula 1, fue además su octavo resultado dentro de los puntos en 14 carreras.

Y mientras Franco asegura su lugar en la pista, Alpine también mueve fichas detrás del volante. La escudería incorporó a Mike Elliott, exdirector técnico de Mercedes, para conducir las áreas técnicas y de ingeniería de la fábrica de Enstone. La estructura también había sumado a Jason Somerville, en una apuesta por reforzar el desarrollo del auto. Traducido al idioma de los que miramos la carrera con el mate al lado: Alpine quiere dejar de ser ese equipo que aparece de vez en cuando en los puntos y empezar a construir un auto que permita pelear más seguido adelante.

Y ahí aparece una de las grandes preguntas para Colapinto: cuánto podrá aprovechar ese crecimiento. El propio argentino viene destacando que las actualizaciones introducidas por Alpine le dieron más rendimiento al A526 y, antes de Bakú, aseguró que el auto tiene “mucho ritmo” y que todavía queda trabajo por hacer para sostener lo conseguido en Madrid.

Bakú, otra vez

Bakú no es cualquier circuito para Colapinto. Fue allí donde en 2024 consiguió sus primeros puntos en Fórmula 1, en una actuación que ayudó a transformar una oportunidad inesperada en una carrera profesional que hoy ya tiene continuidad garantizada. Dos años después vuelve al mismo escenario, pero con otro estatus completamente diferente.

Eso sí: el circuito callejero de Azerbaiyán no perdona distracciones. Sus poco más de seis kilómetros combinan rectas larguísimas con sectores estrechos y muros que parecen colocados personalmente por alguien que tiene algo contra los pilotos. Y Colapinto ya sabe lo que es pagar caro un error allí: en 2025 tuvo un golpe en clasificación y luego un incidente con Alex Albon durante la carrera que terminó complicando definitivamente su resultado.

Por eso ahora la consigna es otra. No hace falta inventar ninguna épica: hay que hacer una buena carrera. Alpine llega con mejoras, Franco llega con confianza y el campeonato lo encuentra en el puesto 12 de la clasificación de pilotos. La oportunidad está servida, aunque Bakú siempre tenga esa costumbre de convertir una carrera aparentemente tranquila en una película de acción.

Y habrá que estar atentos al reloj porque esta vez no se corre el domingo. Los primeros entrenamientos serán el jueves desde las 5.30 de Argentina, la última práctica y la clasificación llegarán el viernes y el Gran Premio largará el sábado a las 9. Es decir: el domingo, por una vez, Colapinto nos deja libres. El sábado, en cambio, habrá que madrugar. Mate, medialunas, bandera argentina y a mirar cómo el pibe de Pilar vuelve al lugar donde empezó a escribir una historia que ahora ya no parece pasajera.

Porque aquella primera llegada a la Fórmula 1 tenía algo de milagro, algo de locura y mucho de oportunidad aprovechada. Ahora Colapinto vuelve a Bakú con contrato, experiencia, puntos y un futuro asegurado. Y si encima logra hacer otra buena carrera, quizá Gasly tenga que empezar a mirar por los espejos con un poquito más de atención. Después de todo, el argentino ya avisó: está más diplomático. Pero cuando se apagan las luces, todavía quiere ganar.

Para agendar:

  • Viernes 25, 5:30: Práctica 3
  • Viernes 25, 9:00: Clasificación
  • Sábado 26, 8:00: Carrera de Colapinto 🏎️🇦🇷

Así que mate preparado a las 7:45 y a bancar al pibe de Pilar.


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