Lando Norris reculó y le pidió disculpas a Colapinto: del furioso ataque al “me equivoqué”

El campeón mundial había pedido una suspensión para el argentino después del choque en Bakú y cuestionado que pudiera estar en la Fórmula 1. Horas después, bajó la espuma, reconoció que sus palabras fueron desacertadas y contó que se comunicó directamente con Franco.

Por Ignacio Elfratini para NLI

Lando Norris pasó de la bronca al pedido de disculpas. Después de haber descargado toda su furia contra Franco Colapinto tras el accidente que los dejó fuera del Gran Premio de Azerbaiyán, el campeón mundial de Fórmula 1 hizo una autocrítica pública, reconoció que se equivocó y reveló que se comunicó personalmente con el piloto argentino para disculparse por sus dichos. El viraje del británico llegó apenas unas horas después de haber reclamado una sanción de una carrera para el pilarense y de haber pronunciado una de las frases más duras que se le recuerden contra otro piloto de la categoría.

El episodio que encendió la polémica ocurrió durante el relanzamiento del Gran Premio de Azerbaiyán, después de la salida del Auto de Seguridad. Colapinto marchaba décimo, mientras su compañero Pierre Gasly ocupaba el séptimo lugar, ambos en posiciones que les permitían pensar en sumar puntos para Alpine. En la primera curva, el argentino intentó avanzar por el interior, bloqueó los neumáticos durante la frenada y perdió el control de su Alpine. El auto golpeó al de Gasly y el francés terminó impactando contra el McLaren de Norris. Los tres quedaron fuera de carrera.

Colapinto no buscó excusas. Apenas regresó a boxes asumió la responsabilidad y pidió disculpas al equipo y a Gasly. Después explicó que había bloqueado con los neumáticos y los frenos todavía fríos y que, una vez producido el bloqueo, quedó fuera de control durante toda la frenada. “Fue un error grande y grave”, reconoció el argentino, consciente además de que Alpine perdió una oportunidad concreta de sumar con sus dos autos. La FIA consideró responsable al piloto de la maniobra y le impuso una penalización de diez segundos que, al no haber podido completar la carrera, se transformó en una pérdida de cinco posiciones para la grilla de la próxima competencia.

Del pedido de suspensión al mea culpa

Norris, que había quedado involucrado sin tener control sobre la secuencia que comenzó con el Alpine de Colapinto, terminó con el McLaren dañado y fuera de competencia. Todavía con la bronca del abandono, fue durísimo con el argentino. El británico sostuvo que la FIA debía ser más estricta con este tipo de maniobras y reclamó incluso una suspensión de una carrera. También llegó a cuestionar directamente la presencia de Colapinto en la Fórmula 1 al afirmar que, cuando ocurren situaciones de ese tipo, quienes las protagonizan no deberían estar en la categoría.

Pero con las horas, el propio Norris entendió que había cruzado una línea. En un mensaje publicado en sus redes sociales, explicó que después de la carrera le escribió directamente a Colapinto para pedirle disculpas por lo que había dicho. “Sé que no debí hacerlo y que las emociones estaban a flor de piel, pero eso no es excusa: me equivoqué”, reconoció el campeón mundial, que de esa manera corrigió públicamente sus declaraciones iniciales.

El británico también recordó que él mismo cometió errores durante su trayectoria y planteó que esas situaciones forman parte del automovilismo de máximo nivel. En ese sentido, buscó separar el accidente de las descalificaciones personales que había pronunciado inmediatamente después de abandonar. La diferencia entre ambos mensajes resulta evidente: primero había pedido castigo deportivo y cuestionado la pertenencia de Colapinto a la Fórmula 1; después reconoció que la emoción del momento no justificaba sus palabras.

“Seguimos siendo buenos amigos”

El cierre del mensaje de Norris terminó de descomprimir una polémica que había crecido rápidamente en redes sociales. El británico aseguró que él y Colapinto se siguen llevando bien, pese al episodio de Bakú, y dejó en claro que ambos están pensando ya en la próxima carrera.

“Franco y yo nos hemos entendido bien, seguimos siendo buenos amigos y los dos estamos deseando volver a correr este fin de semana”, expresó Norris en su publicación.

El cambio de tono también se produce en un contexto en el que la reacción posterior al accidente había escalado mucho más allá de la pista. Alpine tuvo que emitir un comunicado para condenar los mensajes de odio y los ataques dirigidos contra sus pilotos, Norris, otros protagonistas de la Fórmula 1, periodistas y equipos. La escudería francesa pidió terminar con los abusos en redes y remarcó que un accidente deportivo no puede convertirse en una excusa para las agresiones personales.

Mientras tanto, otros pilotos habían tomado distancia del pedido de suspensión formulado inicialmente por Norris. Max Verstappen, George Russell e Isack Hadjar consideraron que una sanción de una carrera podía resultar excesiva para una maniobra ocurrida en un relanzamiento con neumáticos fríos y poco agarre. Russell describió lo sucedido como un pequeño error con una consecuencia enorme, mientras Verstappen señaló que este tipo de situaciones pueden ocurrir cuando los autos vuelven a acelerar después del Safety Car.

Para Colapinto, la historia deberá cerrarse en la pista. El argentino asumió su error, recibió la sanción correspondiente y ahora deberá afrontar cinco puestos de penalización en la grilla de la próxima carrera, que se disputará en el circuito de Sepang, en Malasia, entre el 2 y el 4 de octubre. El Gran Premio será, además, una oportunidad inmediata para dejar atrás el golpe de Bakú y volver a concentrarse en lo que sucede donde realmente se resuelven las carreras: sobre el asfalto.


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