Jujuy: Espacio Comunitario Micaela García

Un domingo de estos en Tilcara, subí al cerro y en el Barrio 5 de Octubre, conocí el “Espacio Mica”. Reproduzco en esta nota mi charla con algunas mujeres que lo integran, y al final de la nota, algunas reflexiones al bajar de la montaña.

Por Carolina Heritier para Agencia Timón

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“Crecen los mejores amores
crecen desde el pie,
para sus colores, las flores
crecen desde el pie.”
Alfredo Zitarrosa

 

Natalia me cuenta: Nacimos desde las asambleas de resistiendo con aguante en
los barrios y también de otros espacios comunitarios como el grupo
de jóvenes en Juella, el grupo de Jóvenes de Villa Florida, el Foro
permanente de Instituciones y Vecinos de Tilcara, El Centro Vecinal del Barrio
San Francisco… hasta que dijimos: ¿Porqué no en el barrio 5 de Octubre, que no
tenemos Centro Vecinal? Le pusimos a nuestro espacio Micaela García, luego de
ponerle distintos nombres a los espacios en los que veníamos participando,
nombres de gente del lugar, homenajeando al local, como por ejemplo el de Elber
Cusi, que si bien no está demostrado, creemos que fue asesinado dentro
de la seccional de policía en Tilcara. Pero nos pasó que gente que había
participado, por distintas razones después se iba, y se llevaba el nombre.
Entonces pensamos en alguien que nos represente, aunque no
sea específicamente tilcareña o tilcareño.

Entonces pensamos en una mujer, porque somos mujeres, y
nos sentíamos reflejadas desde la militancia, y justo había sido el
femicidio de Micaela y conocíamos su trabajo de militancia en los
barrios. Por eso nos contactamos con lxs compañerxs del Movimiento Evita,
quienes nos pusieron en contacto con una compañera de Mar del Plata
que había conocido a Micaela y sus compañeras de militancia.
Ellas se contactaron con lxs padres de Micaela, quienes nos mandaron aun audio
diciéndonos que se sentían muy orgullosxs y agradecidxs de que nuestro espacio
llevara el nombre de su hija.

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Natalia me cuenta: Nacimos desde las asambleas de resistiendo con aguante en los barrios y también de otros espacios comunitarios como el grupo de jóvenes en Juella, el grupo de Jóvenes de Villa Florida, el Foro permanente de Instituciones y Vecinos de Tilcara, El Centro Vecinal del Barrio San Francisco…hasta que dijimos: ¿Porque no en el barrio 5 de Octubre, que no tenemos Centro Vecinal? Le pusimos a nuestro espacio Micaela García, luego de ponerle distintos nombres a los espacios en los que veníamos participando, nombres de gente del lugar, homenajeando al local, como por ejemplo el de Elber Cusi, que si bien no está demostrado, creemos que fue asesinado dentro de la seccional de policía en Tilcara. Pero nos pasó que gente que había participado, por distintas razones después se iba, y se llevaba el nombre. Entonces pensamos en alguien que nos represente, aunque no sea específicamente tilcareña o tilcareño.

Natalia me cuenta: Nacimos desde las asambleas de resistiendo con aguante en
los barrios y también de otros espacios comunitarios como el grupo
de jóvenes en Juella, el grupo de Jóvenes de Villa Florida, el Foro
permanente de Instituciones y Vecinos de Tilcara, El Centro Vecinal del Barrio
San Francisco… hasta que dijimos: ¿Porqué no en el barrio 5 de Octubre, que no
tenemos Centro Vecinal? Le pusimos a nuestro espacio Micaela García, luego de
ponerle distintos nombres a los espacios en los que veníamos participando,
nombres de gente del lugar, homenajeando al local, como por ejemplo el de Elber
Cusi, que si bien no está demostrado, creemos que fue asesinado dentro
de la seccional de policía en Tilcara. Pero nos pasó que gente que había
participado, por distintas razones después se iba, y se llevaba el nombre.
Entonces pensamos en alguien que nos represente, aunque no
sea específicamente tilcareña o tilcareño.

Entonces pensamos en una mujer, porque somos mujeres, y
nos sentíamos reflejadas desde la militancia, y justo había sido el
femicidio de Micaela y conocíamos su trabajo de militancia en los
barrios. Por eso nos contactamos con lxs compañerxs del Movimiento Evita,
quienes nos pusieron en contacto con una compañera de Mar del Plata
que había conocido a Micaela y sus compañeras de militancia.
Ellas se contactaron con lxs padres de Micaela, quienes nos mandaron aun audio
diciéndonos que se sentían muy orgullosxs y agradecidxs de que nuestro espacio
llevara el nombre de su hija.

Natalia me cuenta: Nacimos desde las asambleas de resistiendo con aguante en los barrios y también de otros espacios comunitarios como el grupo de jóvenes en Juella, el grupo de Jóvenes de Villa Florida, el Foro permanente de Instituciones y Vecinos de Tilcara, El Centro Vecinal del Barrio San Francisco… hasta que dijimos: ¿Porqué no en el barrio 5 de Octubre, que no tenemos Centro Vecinal? Le pusimos a nuestro espacio Micaela García, luego de ponerle distintos nombres a los espacios en los que veníamos participando, nombres de gente del lugar, homenajeando al local, como por ejemplo el de Elber Cusi, que si bien no está demostrado, creemos que fue asesinado dentro de la seccional de policía en Tilcara. Pero nos pasó que gente que había participado, por distintas razones después se iba, y se llevaba el nombre. Entonces pensamos en alguien que nos represente, aunque no sea específicamente tilcareña o tilcareño.

Entonces pensamos en una mujer, porque somos mujeres, y nos sentíamos reflejadas desde la militancia, y justo había sido el femicidio de Micaela, y conocíamos su trabajo de militancia en los barrios. Por eso nos contactamos con lxs compañerxs del Movimiento Evita, quienes nos pusieron en contacto con una compañera de Mar del Plata que había conocido a Micaela y sus compañeras de militancia. Ellas se contactaron con lxs padres de Micaela, quienes nos mandaron aun audio diciéndonos que se sentían muy orgullosxs y agradecidxs de que nuestro espacio llevara el nombre de su hija.

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-¿Es un espacio sólo para mujeres?

-No, no específicamente. Pero es una característica del barrio que la mayoría son mujeres, que son o separadas o solteras, algunas están con su pareja pero son las jefas de hogar o madres solteras. Le dimos prioridad a los talleres de género y al empoderamiento económico de la mujer. Por eso siempre pensamos en un espacio que nos contuviera a nosotras como mujeres.

Vilma me cuenta: las actividades que realizamos en el mica son para todos los vecinos, como cuando festejamos el día del niño y de la niña. También realizamos talleres de capacitación sobre medio ambiente, talleres de género, donde trabajamos con otras organizaciones, o el curso que hicimos a distancia sobre derecho territorial y acceso a la justicia. Realizamos también actividades para lxs niñxs, proyección de videos, feria de ropa y comida para vender.

Todas muestran un especial entusiasmo y emoción al hablar del curso de derecho territorial y acceso a la justicia, dictado a distancia por la Secretaría de derechos Humanos del Chaco y el INCUPO (Instituto de Cultura Popular).

Lo hicimos a distancia,  cuenta Liliana,  Nati nos bajo los videos, porque no contábamos con computadora, ni internet, para poder estudiar. Decidimos juntarnos en este espacio y proyectar toda la información, los videos, para poder estudiar todas juntas.

-Yo vine dos o tres veces, porque estudiaba desde mi casa, cuenta Ruth, pero acá en el Mica era para todo el barrio.

-¿Trabajan junto a otras organizaciones?

Liliana me explica: – los talleres los hacemos con otras organizaciones, como la Poderosa, La Organización Juanita Moro y hemos participado en un encuentro de Mujeres en Abra Pampa, invitadas por la Red Puna.

Participamos activamente también en las reuniones de Ni Una Menos de Tilcara y Maimará y hemos realizado actividades con Tinta Violeta y la Araña Feminista, una organización feminista de Venezuela, que vino a darnos una charla en un intercambio que realizamos.

Realizamos el curso de promotores ambientales de la UNJu y presentamos como trabajo final un proyecto para nuestro barrio, que consiste en composteras para el tratamiento de los residuos orgánicos y la elaboración de abono para las plantas. Es un proyecto que está muy bueno porque involucra a todxs lxs vecinxs, agrega Ruth.

-Estamos gestionando contenedores de basura, porque aquí en el barrio no hay, junto al tema de las composteras, para separar los residuos. Aquí pasa una sola vez por semana, los martes, el camión recolector de basura y hace un recorrido recto. No llega al fondo del barrio, donde hay gente viviendo hace varios años, tenemos que llevar caminando la basura hasta el centro. Media hora caminando cargando basura, cuando es la obligación de la municipalidad recolectarla.

-Realizamos también una actividad de forestación ambiental, explica Liliana, con árboles que nos donó el Municipio, y pensamos que mejor que plantarlos cada una en nuestras casas era realizar una actividad comunitaria, donde elegimos un nombre para cada árbol.

-Para el día del niño y de la niña presentamos notas pidiendo donaciones, nos organizamos y Ruth cocinó, la Iglesia Evangélica nos donó el Pelotero.

-Cómo se sostiene El Mica?

-Lo sostenemos entre todas, cuenta Ruth, con lo poco que uno tiene.

-Y aprovechamos los cursos y capacitaciones gratuitas, agrega Natalia, y lo que cada unx podría hacer individualmente, vemos que respuesta podemos darle desde lo colectivo. Nos juntamos, entre todas decidimos quien va a ir, quien va a hacer el curso, quien lo replica para todxs. Si es un curso, lo damos acá, si es un intercambio con compañeras de otro lugar, por ejemplo de Juella, hacemos uno acá y otro allá, para que no se haga tan pesado el transporte de un lugar a otro para las compañeras. Y estamos tramitando la Personería Jurídica, para lo cual también aportamos económicamente cada una.

EL FEMINISMO

-Cómo se vive el Feminismo en el Barrio? ¿Cómo se bajan las consignas del movimiento feminista al barrio?

-Nosotras tenemos una diversidad de pensamientos con respecto al feminismo, explica Natalia, algunas nos reconocemos identificamos como feministas, otras todavía no. Pero entendemos que es una construcción bien diversa y no es estática, con la lógica de cada una en su territorio. Formamos parte durante mucho tempo de la Colectiva Feminista de Tilcara y Maimará, cuando todavía no se llamaba así, nos organizábamos con otras mujeres en el territorio, fue en el marco de las actividades por el día de la no violencia hacia la mujer en el que inauguramos nuestro espacio, un 25 de Noviembre de 2017.

Sentimos que es una construcción que debe llevar la impronta del territorio, con sus contradicciones. Por ejemplo, tenemos compañeras que son católicas y militan desde su lugar, por los derechos de las mujeres, y eso no es un problema para nosotras, como si vimos que lo es en otros espacios feministas, y es por eso que ahora no estamos participando de la Colectiva feminista de Tilcara y Maimará, por ejemplo.

Priorizamos las redes entre mujeres, el empoderamiento económico que consideramos fundamental, porque no podemos juntarnos ni hablar de nosotras si no tenemos resuelto el plato de comida. En ese sentido armamos redes que nos fortalezcan a todas, porque todas estamos en la misma situación entonces, por ejemplo, si la Poderosa no tiene recursos y nosotras tenemos acceso a internet y por ende a la información ellas no, compartimos los recursos con ellas, vienen acá y lo ponemos en común. Así vamos aprendiendo juntas, poniendo en común nuestras experiencias, nuestros pensamientos diferentes que tienen que ver con de donde venimos cada una. Por ejemplo, cuando nos juntamos en Juella, nos juntamos en la capilla de Juella, y hemos tenido problemas cuando hablamos del aborto, porque muchas de nuestras compañeras de La Poderosa son catequistas, y a pesar de las críticas que recibieron , ellas supieron fundamentar muy bien el porque lo vamos a seguir hablando y discutiendo. Así vamos tejiendo las redes.

Muy despacio, respetando los tiempos de cada una, sentimos que hemos avanzado, se ha creado un espacio de confianza, donde nos escuchamos en lo diverso, y discutimos, primero con miedo, porque teníamos miedo a romper con determinados temas, y ahora con mas confianza en la otra, buscando lo que podemos construir juntas en el feminismo. Reconociéndonos nosotras mismas como parte de la sociedad patriarcal donde fuimos criadas y donde vivimos, para no reproducir sus modos con otras mujeres, para no generar relaciones de poder con la otra, oprimiendo a nuestra compañera. Así, avanzamos en lo que nos une. Avanzamos teniendo como base conocer nuestros derechos. No empezamos con el aborto. empezamos con los derechos sexuales y reproductivos. Lo que ya existe, conocer las leyes, los protocolos, analizar si se cumplen o no en la práctica, estudiar lo que tenemos, conocer nuestros derechos para después poder exigir al Estado que los cumpla y después traer todas las discusiones que son mas nuevas, que en el futuro serán ley. Pero en general, partimos de la vida cotidiana de cada una.

Ruth agrega: -Eso cambia el pensamiento de las personas en la casa. Cambiamos la manera de pensar. Podemos modificar el machismo en la casa. Lo que nos enseñaron nuestras abuelas, que las mujeres teníamos que hacer las cosas de la casa y el marido ser servido. Ahora eso cambió, se dividen las tareas. Por ejemplo, en mi casa, el que llega primero a la casa, tiene que limpiarla, sea hombre o mujer, y no importa la edad tampoco. Mi mamá tiene 69 años, Justa Liquín, desde que empezó a participar en el espacio, empezó a salir y a conocer, a pesar del miedo, sus derechos. Ella vino a estudiar aquí como una más de nosotras, antes su marido no la dejaba estudiar, solo él mandaba en la casa.

-¡Nos ayudó a pensar un montón!, comenta Natalia, porque le preguntábamos: ¿doña Justa, cuando Usted era chica, cómo era? ¿cuándo cambió? y ella nos contaba su historia.
-Es bueno conocer como era antes para romper los mandatos, agrega Vilma, para aprender que las cosas no tiene porque ser como fueron siempre. Aprender los derechos y como defenderse y empoderarse. Te cambia la cabeza. te da otra visión.

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LA TAREA DE DECONSTRUIRSE

Mercedes me explica:
-Todo lo que hacemos en el Mica tiene una perspectiva de género, tratamos de hacer esas lecturas para poder deconstruyéndonos nosotras mismas, al margen de que nos identifiquemos o no como feministas. Intentamos hacer una construcción distinta al feminismo radical, o al que bajan de las grandes ciudades, estamos construyendo algo que tiene que ver con nuestra identidad. Es una práctica cotidiana, en la medida que vamos adquiriendo herramientas, saber de que hablamos cuando hablamos de patriarcado, de Machismo, y como eso atraviesa nuestra vida y está tan adentro, que lleva tempo deconstruirse y crear algo distinto. Nosotras hacemos eso: darnos el tiempo para poder pensar. Porque esta persona maneja el poder de esta manera, porque este grupo de personas está ejerciendo el poder, nos está oprimiendo, y nosotras permitiéndolo, como estamos nosotras usando nuestro poder, todas esas son lecturas que vamos haciendo, mientras la cultura nos atraviesa la vida, y acá sobre todo, eso es mucho mas fuerte.

Todavía somos un pueblo, donde la cultura y las tradiciones son muy fuertes,somos una cultura muy machista, por eso cuesta mucho avanzar. A veces lideramos grupos o asambleas como mujeres somos protagonistas, pero después volvemos a nuestras casas y seguimos limpiando y lavando planchando y cocinando…cosas que dificultan el avance, pero que son parte del proceso que hacemos.

Carla agrega:
-Yo soy de la provincia de Buenos Aires, hace cuatro años que estoy acá, y se nota el machismo, cuando hacemos actividades tratamos de ponerlas en contexto con el lugar, y yo estoy aprendiendo a adaptarme a los tiempos y a las creencias de las mujeres de acá. porque eso hay que respetarlo. Acá la mayoría de las mujeres son católicas, y no podemos venir con nuestra mirada de ciudad a barrer con todo, creo que esa es una de las cosas que tenemos mas en cuanta dentro del Espacio Mica, el respeto, mucho respeto. Esa es la única manera, para que las mujeres se nos acercan y nos vean como par no podemos avasallarlas. Uno viene con otros tiempos, con la idea de salvar al mundo y con las soluciones… pero hay que bajar un cambio y fijarnos que es lo que la gente necesita.
Si vos vas y le hablas del aborto desde tu lugar de no creyente, ya está… ya no hay lugar para el diálogo. Hay que buscar estrategias para dialogar.

PLAN ESTRATÉGICO URBANO AMBIENTAL EN TILCARA

Erika pide la palabra para contar:
Estamos participando de la mesa se gestión de Tilcara, donde se analiza el proyecto de Planeamiento urbano Ambiental: desde el gobierno provincial vienen acá a hacer un proyecto que es un puente , un parque lineal al costado del río y una plaza cultural. El gobierno considera que la comunidad avaló ese proyecto por el hecho de asistir a una reunión. pero pedimos otra reunión, porque la anterior fue cerrada, no se avisó a la gente. El miércoles 6 de febrero tuvimos la audiencia,donde varias personas de Tilcara, nativas o con años viviendo aquí, pudieron expresar su mirada. Por que hay cosas que no nos gustan, como por ejemplo que quieren hacer el parque lineal atrás del barrio Matadero, donde siempre se inunda. Ellos no ven el tema hídrico, el tema de las defensas, por donde pasa el agua. Ellos vienen con sus proyectos que hacen en Buenos Aires o en Sal Salvador de Jujuy, pero no se están tomando el tiempo de hablar con la comunidad, vienen a decir lo que hay que hacer y lo que no…

-Hasta el día de hoy no hemos visto el proyecto que ellos armaron, afirma Ruth

-El puente está mal ubicado, asevera Erika, porque está arriba, y si queremos salvar a la gente de una inundación, hay que atravesar la inundación para cruzar el puente.Hay que atravesar todo el Barrio de Matadero, que es el que se inunda, para ir hacia arriba… ¿como vamos a hacer? ¿vamos a alquilar lachas? ¿ 4X4? ¿helicópteros? la inundación está abajo, los que vivimos aquí o sabemos, está mal proyectado, hay que estudiarlo mas. Esto hay que difundirlo, todxs se tiene que enterar. No nos explicaron cuanta plata se va a usar en el puente, para lo que se pide préstamo y nos endeudan a nosotrxs y a nuestrxs hijxs….

REFLEXIONES FINALES

El atardecer en Tilcara y una incipiente tormenta, me obligan a emprender la vuelta. Mientras bajo la montaña, me quedo pensando en la importancia de llamar “ESPACIO” al lugar de reunión, de transformación cotidiana del barrio. El espacio como el territorio de encuentro y convivencia de mujeres, el espacio como el punto de partida de la construcción de subjetividades, materia prima de toda transformación.

No es casual el nombre espacio de trabajo comunitario Micaela García. Pienso en la palabra “Espacio” con fronteras delimitadas pero no definitivas, en constante construcción. No es casual el “Micaela García”, como ellas mismas cuentan. Pero tampoco es casual el “Espacio de trabajo comunitario”, como ella mismas lo demuestran. Porque el trabajo comunitario del Mica, transforma, como práctica política desde la subjetividad esencialmente social, asumida y vivida por cada una de estas mujeres en sus existencias cotidianas. Y esto las hace increíblemente poderosas: porque les da la capacidad de TRANSFORMAR. Transformarse ellas, deconstruyéndose, pero también transformar la vida colectiva, las relaciones de poder y de fuerza locales, como me explicaban Carla y Mercedes.

Las mujeres de Mica son profundamente feministas. Porque el feminismo, como movimiento, sólo tiene sentido en la medida en que se articula con las pequeñas revoluciones personales que se ponen en juego cada día en esa red social que explica con claridad Natalia. Ellas luchan contra el machismo y el patriarcado desde el nivel en que ambos se articulan en la construcción y en la producción de subjetividades.

Por eso a las mujeres del Mica les brillan los ojos y les explota la sonrisa. Porque en su ir y venir con amor en el cerro, desnaturalizan cada día todo aquello que parece imposible de cambiar. Ellas cuestionan. Ellas discuten todo. Para ellas no pareciera que hay nada imposible de cambiar en la casa, el barrio, en el pueblo, en sus propios cuerpos y en sus territorios.

No se si son pocas o son muchas…creo que son miles en el Mica. En definitiva. Las mayorías estadísticas son siempre minoritarias… y la historia demuestra que las grandes transformaciones siempre empiezan desde lo pequeño, crecen desde abajo, lo cual es una paradoja, porque ellas viven bien arriba.

Las mujeres del Mica son profundamente políticas: sus acciones son en si mismas herramientas que le cambian la vida a la gente. Sus acciones tienen un sentido político: lejos de aspiraciones individuales, son parte de un proyecto amplio, para transformar la realidad. Ellas nos enseñan que si nuestra cotidianidad está sumergida en lo individual, si nuestros proyectos no se engarzan en proyectos comunitarios, la política siempre seguirá siendo de lxs otrxs y serán esxs otrxs los que seguirán tomando decisiones sobre las cosas que nos afectan todos los días. Comprometernos, crear lazos, o como mejor dice Nati, tejer redes, siempre será la tarea.

“Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable”.
E.Galeano

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