El amigo italiano

Por Ficcional para Noticias La Insuperable ·

El pasado 5 de mayo se celebró por primera vez, con carácter oficial, el Día de la Lengua Portuguesa. Más allá de la formalidad que UNESCO estableció por resolución a fines de 2019, se trata de una buena oportunidad para recordar a uno de sus más grandes amigos, el italiano Antonio Tabucchi.

En época de estudiante, Tabucchi se enamoró de Lisboa, de la cultura, la gastronomía y el idioma portugueses. Lo apasionaron especialmente la poesía y la enigmática existencia creativa de Fernando Pessoa. Así, poco a poco, fue convirtiéndose en el más portugués de los italianos.

El idilio cultural fue madurando hasta materializarse en obras de gran trascendencia. Entre 1991 y 1994 publicó tres narraciones que le dieron entidad literaria a la relación. La novela Sostiene Pereira. Una testimonianza (Milano, Feltrinelli, 1994) es la más conocida. La versión cinematográfica, además del éxito, tuvo el favor de la crítica: “La premiada novela de Tabucchi encontró una destacadísima versión cinematográfica en este intenso drama, protagonizado por un Mastroianni maravilloso” (Fernando Morales, El País).

Pero de ese periodo son, también, Requiem. Uma alucinaçao (Lisboa, Quetzal Editores, 1991) y Gli ultimi tre giorni di Fernando Pessoa. Un delirio (Palermo, Sellerio, 1994), dos libros de tema portugués de máxima calidad. Estas narraciones explotan con maestría simbólica la esquiva condición lírica, la inasible materialidad de don Fernando -reforzada por sus heterónimos-, y el desdoblamiento de una existencia poética con destellos evanescentes.

Tabucchi fue profesor de literatura portuguesa en la Universidad de Bolonia, dirigió el Instituto de Cultura Italiana en Lisboa y, por supuesto, tradujo la obra de Fernando Pessoa. Y disfrutó en la vida real y en sus ficciones de la gastronomía lusitana. Valga como ejemplo este fragmento de Requiem (novela originalmente escrita por A. T. en portugués) traducido al castellano:  “El sarrabulho vino en una fuente de barro, de esas color marrón con flores amarillas en relieve,  de tipo popular. Tenía un aspecto repulsivo. En el medio de la fuente había papas doradas en grasa y, alrededor, tocino y mondongo. El conjunto estaba empapado en una salsa marrón que parecía ser vino o sangre cocida; yo no tenía ni la menor idea. ‘Es la primera vez que como una cosa de estas, dije, conozco Portugal hace muchísimos años, lo recorrí de arriba abajo y jamás tuve la osadía de comer este plato; hoy va a ser mi fin, voy a terminar intoxicado.’ (…) Clavé el tenedor en un trozo de cerdo con los  ojos casi cerrados y me lo llevé a la boca. Era delicioso, un bocado de sabor exquisito.”.

Había nacido en Pisa en 1943. Murió en 2012, a la edad de 68 años, en Lisboa.

Antonio Tabucchi

Para conocer en detalle la obra de Tabucchi puede visitarse http://www.antoniotabucchi.it/

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