Guzmán defendió el presupuesto 2022 en Diputados

El proyecto supone un alza de 4% del PBI y 6,6% en la inversión, inflación de 33%, dólar a $ 131 en diciembre 2022 y déficit fiscal de 3,5%.

Por Walter Darío Valdéz Lettieri

Junto a su equipo de colaboradores, el ministro de Economía Martín Guzmán defendió ayer ante diputados que integran la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara Baja que preside Carlos Heller, su proyecto de presupuesto 2022, que contempla un alza de 4% para el PBI, un nivel de inversión creciendo 6,6%, una inflación anual de 33% y un dólar a diciembre 2022 que cotizará a $ 131,1 por unidad y un déficit fiscal de 3,5% del PBI.

Con un ojo puesto en llegar a un acuerdo con el FMI antes de marzo del año entrante y otro enfocado en no defraudar a la militancia kirchnerista que por momentos lo mira con recelo, el titular del Palacio de Hacienda negó que en el proyecto, prevalezca un horizonte de ajuste monetario y fiscal, descartó de plano propiciar una abrupta devaluación del peso.

El economista postuló que “El Estado busca contribuir a la expansión de la demanda agregada y a la continuidad de la recuperación económica que hoy se está viviendo” y enfatizó que atacar la inflación es “un objetivo central de la política económica” que lleva a cabo asegurando que los acuerdos de precios y las políticas de precios e ingresos son elementos necesarios para poder lograr “una coordinación de expectativas que permita reducir la persistencia del proceso inflacionario”.

Guzmán subrayó que “hoy Argentina está viviendo un proceso de fuerte recuperación económica” y que el Gobierno Nacional prevé “que este año el PBI crezca alrededor de 10%”. En tal sentido, precisó que este año la inversión crecerá a un nivel que será “superior al 30%. Esto es claramente positivo porque no sólo contribuye a la recuperación económica inmediata, sino que implica mayor capacidad de generación de oferta para que esa recuperación económica se pueda sostener en el tiempo”.

El ministro consideró que en 2021 “hubo un fortalecimiento del mercado de deuda pública en pesos”, que ayudó «a depender menos de la emisión monetaria”. Para 2022, explicó, se espera un “financiamiento del Banco Central al Tesoro de 1,8 del PBI, una reducción importante respecto a 2021, que a su vez conlleva una reducción importante del financiamiento monetario en 2020, cuando el Estado tuvo que atender y proteger al tejido social y productivo de Argentina”.

Fuentes cercanas al oficialismo, confiaron a Macondo 2021 que con este presupuesto, el gobierno nacional pretende afianzar la actual recuperación de la economía argentina, a partir de una estabilización macroeconomía que posibilite recuperar el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, Se busca promover la inversión en infraestructura, a fin de mejorar la competitividad y generar exportaciones que permitan sumar divisas a las alicaídas arcas del BCRA, en el marco de una política crediticia que apuntale el desarrollo productivo del país.

Al respecto el economista acentuó que la inversión en infraestructura «seguirá ocupando un rol preponderante por su efecto multiplicador” e hizo hincapié en que “este año el gasto de capital cerrará en 1,8% y se presupuesta un gasto de capital de 2,4% del Producto para 2022”. Además, Guzmán agregó que se continuará profundizando la inversión en el sistema de salud, que la educación seguirá siendo una prioridad y que «se va a seguir expandiendo la infraestructura en jardines, escuelas y promoviendo el sistema de becas y la inclusión digital”. “En este sendero se apunta a converger al valor de 1,7% del Producto que se había alcanzado en 2015”, agregó el ministro.

A su vez, Guzmán garantizó que se cumplirá con la meta de inversión de 0,31% del Producto que establece la Ley de Financiamiento de Ciencia y Técnica ratificando además que centralidad que ocupa en el diseño presupuestario “la inclusión social activa con perspectiva de género”, dentro del cual mencionó “programas que se focalizan en fortalecer las políticas de seguridad alimentaria, el fomento del empleo, y la capacitación laboral y políticas que apuntan a reducir las brechas de género”. “Se mantiene el incremento fuerte que se hizo entre 2020 y 2021 y queda en 1,2% del PIB”, detalló.

Durante su prolongada exposición, Guzmán también abordó con duras  críticas, el proceso de fuga de divisas consolidado durante la Administración Macri a partir de su decisión de recurrir nuevamente al monitoreo del fondo solicitando un crédito impagable que en la práctica funcionó como “un salvataje a acreedores privados” quienes “habían tomado una apuesta, habían prestado dinero a 7 por ciento en dólares, cuando la apuesta se reveló fallida, en lugar de reestructurar la deuda, lo que se hizo fue pagar”, dijo, y agregó que la otra parte del préstamo “fue usado para formar capitales externos”.

«Tenemos un problema de injusticia histórica de la Argentina: parte de la formación de activos externos ha ido a guaridas fiscales, sin declarar» expresó y agregó «eso daña a los contribuyentes que cumplen con sus obligaciones. Es una deuda de toda la sociedad, del Estado, encontrar un mecanismo para atacar ese problema tan grave».

Sin lugar a duda el capítulo políticamente más agrio para el gobierno se relaciona con el cierre de la negociación ante el FMI, sobre la cual el ministro deslizó que pretende “llevar adelante el programa de políticas públicas que queremos sin los condicionamientos” habituales que plantea el organismo multilateral de crédito, tal como, por ejemplo, su histórico y permanente reclamo de ajuste fiscal.

Sin embargo y más allá de las palabras, todo parece indicar que si habrá ajuste y que que los mayores recortes se centrarán en los actuales niveles de subsidios que la Administración Fernández destina para sostener las tarifas de energía y servicios.

Tanto el fondo, como los inversores y los factores de poder, estiman que, durante 2022, estas subirán muy por encima de la inflación proyectada para 2022, planteándose así un incierto escenario social en torno a como tomará la sociedad argentina una suba importante en el precio de los servicios, aspecto que recordemos resultó clave para sepultar en su momento, las aspiraciones de reelección del ex presidente Mauricio Macri.

Sobre el punto quien tomó la palabra fue el secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez quien al respecto confirmó que el gobierno está trabajando en la reducción de los subsidios mediante herramientas de segmentación. “Ya hemos relevado el 80% de una gran base de datos con más de 16 millones de usuarios”

La idea es que el proyecto sea aprobado antes del próximo viernes, a fin de lograr un rápido aval del Senado de la Nación y poder ser presentado ante los auditores del FMI, antes de Navidad. Para ello cuenta con cierto guiño de los bloques opositores quienes brindarían el quorum imprescindible para debatir la iniciativa en el recinto, dentro de los tiempos deseados.

Aun así, no solo de quorum se alimenta el proyecto. Para cumplir con los plazos oficiales será preciso que el bloque de Frente de Todos sume voluntades por fuera de los 117 diputados que integran su bloque. Se cree que la tarea que articulará el presidente de la Cámara Sergio Massa será seducir a los 8 legisladores que integran el Interbloque Federal, los 3 nucleados en Córdoba Federal y los socialistas santafecinos Mónica Fein y Enrique Estévez.

La urgencia del debate (una vez más y van…) no debería opacar una de las principales enseñanzas políticas que dejaron las Legislativas 2021. Las elección mostró que «ser menos malo que el resto» ya no es suficiente para convencer y generar confianza y esperanza en nuestra sociedad. El desacople entre los buenos indicadores macroeconómicos que presenta Argentina y el bolsillo de la población, golpea de lleno a la base electoral histórica del peronismo.

Un colectivo social agobiado, que padece un malestar profundo, indignante, generado por la prolongada pérdida del poder adquisitivo de salarios, jubilaciones y pensiones, el cual no solo diluye los esfuerzos oficiales que buscan generar épica, sino también y especialmente la paciencia y tolerancia popular.

Sin dudas, esta será una semana de gran intensidad y negociación política, donde seguramente abundarán cruces y chicanas de todo tipo y color, mientras la sociedad argentina, que cada día cree menos en jueces, sindicalistas y políticos, observará desde lejos con una simple pero dolorosa certeza:

Solo hay dos tipos de acuerdos a firmar con el FMI. los malos y los muy malos.

Gentileza: Macondo 2021

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