Un informe privado advierte que el poder adquisitivo de los adultos mayores es la peor del siglo XXI.

El gobierno de La Libertad Avanza está sumiendo al país en una crisis sin precedentes; y los argentinos la están pagando con sus salarios y jubilaciones. Las medidas de Milei aparejaron, entre otras cosas, un deterioro brutal en el poder de compra de los jubilados. En ese marco, según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), la principal causa de este logro es la caída del gasto social, lo que deja a las jubilaciones en su mínimo histórico.
“El valor de la jubilación mínima va a ser menor al de 2002. El superávit se produce por el ajuste de las jubilaciones. Es necesario migrar hacia fuentes más genuinas de sostén del equilibrio fiscal”, señaló en declaraciones radiales el economista Jorge Colina, presidente de IDESA.
En el trabajo, se plantea que “una combinación de factores demostró que la Ley Ómnibus es una iniciativa inviable”. “Tampoco hay avances significativos en la instrumentación del DNU, ya que su aplicación está muy condicionada por la incertidumbre jurídica y fallos judiciales adversos que limitan su impacto”, suma.
“En los dos meses que el Gobierno lleva en el poder, estos traspiés exteriorizan las dificultades que enfrenta para transformar el Estado y, particularmente, equilibrar las cuentas públicas. Sin perjuicio de ello, los funcionarios nacionales expresaron enfáticamente que se mantienen en la meta del déficit cero”, sigue IDESA.
En ese contexto, continúa el informe, resulta “particularmente sugerente el informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) que señala que la Administración Pública Nacional logró en enero un superávit financiero equivalente a 0,2% del PBI”.
Esto es que los ingresos superaron a los gastos, incluyendo dentro de ellos los intereses de la deuda pública. Este resultado, consistente con el planteo oficial, “se logró gracias a una fuerte y generalizada reducción real del gasto público”.
La más baja del siglo
En esa reducción, la caída en el valor real del gasto en jubilaciones y pensiones es la más decisiva. Para evaluar en perspectiva esta reducción de la masa jubilatoria “sirve observar la tendencia del haber mínimo –que es el que mejor refleja la movilidad de las jubilaciones– en lo que va del siglo”. Sobre la base a las normas históricas de movilidad se observa que:
La jubilación mínima en el 2002 fue de $83.078 a precios de diciembre 2023.
Este mismo valor en el año 2023 fue de $127.858 a precios de diciembre del 2023.
En diciembre del 2023, la jubilación mínima fue de $105.713.
De acuerdo a IDESA, estos datos “muestran un persistente y profundo deterioro en el poder de compra de las jubilaciones”.
“El monto en diciembre del 2023 es inferior al promedio de todo el 2023 y se ubica cerca del menor valor que tuvo en el siglo que fue el del 2002. Dado que las jubilaciones se ajustarán recién en marzo del 2024, suponiendo que la inflación en enero sea aproximadamente del 20% (ya sabemos que fue del 20,6), el valor real de las jubilaciones en enero 2024 será el equivalente a $88.094 a precios de diciembre 2023. En febrero seguramente se ubicará por debajo del valor real que tenían en el 2002. Es decir, en febrero, las jubilaciones tendrán el menor valor real del siglo XXI”, concluyó IDESA.
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