La Justicia citó a Nadia Beller en la causa ANDIS. La expareja de Fernando Cerimedo declarará sobre las presuntas coimas y el origen de los audios de Spagnuolo.
Por Ramiro C. Ferrante para NLI

La expareja de Fernando Cerimedo, sobreviviente de un ataque a balazos en Bolivia, fue citada como testigo por el fiscal federal Franco Picardi. Había afirmado que el consultor le contó detalles sobre las presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad y que conocía el origen de los audios atribuidos a Diego Spagnuolo. La declaración será por videoconferencia y bajo reserva.
La causa por las presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) acaba de incorporar una pieza que puede resultar particularmente incómoda para el entramado político que rodea al expediente. El fiscal federal Franco Picardi citó a declarar como testigo a Nadia Beller, la abogada boliviana que fue pareja de Fernando Cerimedo y que en las últimas semanas aseguró públicamente que el consultor político le había transmitido información sobre las presuntas maniobras de corrupción investigadas en el organismo y sobre la filtración de los audios atribuidos al entonces titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo.
La medida adquiere una dimensión todavía mayor porque Beller no llega al expediente como una testigo más. Es la mujer que sobrevivió a un ataque a tiros en Bolivia y que señaló a Cerimedo como presunto responsable de haber organizado el atentado, una causa por la cual el consultor argentino permanece detenido preventivamente en ese país. La Justicia boliviana le impuso 180 días de prisión preventiva mientras avanza la investigación por el presunto intento de femicidio, acusación que Cerimedo niega. Beller, además, había solicitado protección como testigo después de manifestar temor por su seguridad.
Una declaración que puede poner nombre y apellido al origen de los audios
El interés de la fiscalía argentina está puesto especialmente en aquello que Beller afirmó conocer sobre el origen de las grabaciones que desataron el escándalo ANDIS. La causa investiga presuntos retornos, sobreprecios y direccionamientos en contrataciones vinculadas con medicamentos e insumos para personas con discapacidad, y una parte sustancial de la discusión judicial se concentró alrededor de las grabaciones atribuidas a Spagnuolo, en las que se describía un supuesto circuito de cobros ilegales dentro del organismo.
Beller sostuvo públicamente que Cerimedo le había contado quiénes estaban detrás de la filtración de los audios y que incluso conservaba grabaciones de conversaciones mantenidas con su expareja. Esas afirmaciones fueron utilizadas también por la defensa de Spagnuolo para cuestionar la autenticidad y el origen del material, mientras que la Justicia avanza con el peritaje de las grabaciones. El juez federal Ariel Lijo rechazó recientemente un planteo destinado a frenar ese análisis y Gendarmería continúa trabajando sobre los archivos.
Por eso, la decisión de Picardi tiene una importancia concreta: lo que hasta ahora estaba en el terreno de las declaraciones periodísticas comienza a ingresar al expediente bajo las reglas de una declaración testimonial. Beller tendrá que responder las preguntas de la fiscalía y, si efectivamente posee registros de conversaciones, esos elementos podrían adquirir relevancia probatoria y ser sometidos al análisis correspondiente.
La convocatoria, además, no surgió de la nada. La diputada Marcela Pagano había pedido que Beller fuera citada con carácter urgente después de sus declaraciones públicas. El juez Lijo derivó el planteo al fiscal Picardi para que determinara la pertinencia de la medida y finalmente el Ministerio Público decidió avanzar.
Cerimedo, otra vez en el centro de la trama
El movimiento judicial vuelve a colocar a Fernando Cerimedo en una posición central dentro de la causa ANDIS, pese a que actualmente se encuentra detenido en Bolivia por un expediente diferente. El consultor ya había declarado como testigo ante Picardi en septiembre de 2025 y había afirmado entonces que Spagnuolo le había hablado de un supuesto esquema de retornos dentro de la ANDIS.
Según aquella declaración, Spagnuolo le habría contado además que había informado al presidente Javier Milei sobre la situación y había mencionado a Eduardo “Lule” Menem en relación con el supuesto circuito de irregularidades. Es decir, Cerimedo ya había aparecido dentro de la investigación argentina como alguien que decía haber recibido información directa del entonces titular de la agencia. Ahora aparece nuevamente, pero desde otro lugar: como la persona de la que Beller afirma haber recibido información sobre aquellos hechos y sobre la circulación de los audios.
El dato político no es menor. Cerimedo fue uno de los operadores comunicacionales más cercanos al universo libertario y estuvo vinculado a la construcción digital de la campaña que llevó a Javier Milei a la Presidencia. También mantuvo vínculos políticos en la región y, al momento de su detención, trabajaba como asesor del presidente boliviano Rodrigo Paz. En Bolivia, su situación judicial quedó comprometida después del ataque sufrido por Beller y de las posteriores investigaciones sobre su patrimonio.
Ahora, la Justicia argentina pretende escuchar directamente a la mujer que asegura haber conocido desde adentro parte de esas conversaciones. No significa que sus afirmaciones sean automáticamente verdaderas ni que aquello que declare vaya a convertirse sin más en prueba de los delitos investigados. Pero sí significa que deberán ser incorporadas al expediente, contrastadas y eventualmente confrontadas con otras evidencias.
La declaración será realizada mediante videoconferencia y de manera reservada, con colaboración de la Fiscalía General del Estado Plurinacional de Bolivia. Picardi pidió que las autoridades bolivianas faciliten el espacio, la logística y los medios tecnológicos necesarios y que fiscales de ese país estén presentes para garantizar las condiciones de seguridad de Beller. La modalidad responde también a la situación física y de seguridad de la abogada después del atentado que sufrió en Santa Cruz de la Sierra.
Y allí aparece uno de los puntos más delicados de esta nueva etapa. La causa ANDIS ya no discute solamente qué dicen los audios: ahora intenta reconstruir quién los obtuvo, quién los filtró y qué información existía antes de que las grabaciones se hicieran públicas. En esa reconstrucción, el testimonio de Beller puede convertirse en una pieza relevante, particularmente si entrega las grabaciones que afirma conservar.
La Justicia deberá determinar cuánto hay de conocimiento directo, cuánto de información recibida de terceros y cuánto puede ser acreditado mediante documentación, registros o peritajes. Pero el hecho procesal ya está producido: Picardi decidió que Beller debe hablar dentro del expediente. Y lo hará en un momento en que el caso ANDIS vuelve a mirar hacia Cerimedo, hacia los audios de Spagnuolo y hacia las conexiones políticas que rodearon al organismo durante el gobierno de Javier Milei.
Porque si las afirmaciones de Beller pueden ser verificadas, el problema para el poder no estará solamente en el contenido de aquellas grabaciones. Estará también en determinar quién sabía qué, cuándo lo sabía y quién decidió que esa información terminara fuera del circuito institucional y dentro de una filtración que terminó provocando uno de los mayores escándalos de corrupción de la gestión libertaria.
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