Ricardo Soulé: se fue una voz fundacional del rock nacional, pero sus canciones quedaron para siempre

Murió a los 76 años Ricardo Soulé, fundador, guitarrista, cantante y principal compositor de Vox Dei. Desde Quilmes ayudó a construir el lenguaje propio del rock argentino y dejó dos monumentos que atravesaron generaciones: “Presente” y “La Biblia”. Su obra fue mucho más allá de una banda y de una época: fue parte de la construcción cultural de un país que aprendía a cantar en castellano su propia música.

Por Carlos Alberto Resurgián para NLI

Ricardo Soulé murió este viernes 2 de octubre a los 76 años y con él se apagó una de las voces fundamentales de aquella generación que, entre fines de los años 60 y comienzos de los 70, ayudó a transformar al rock argentino en algo mucho más grande que una adaptación local de la música que llegaba desde Inglaterra y Estados Unidos. Soulé fue guitarrista, violinista, cantante, compositor y poeta, pero sobre todo fue uno de esos artistas que entendieron que el rock podía convertirse en un lenguaje propio, capaz de hablar de la vida, del amor, de la espiritualidad, de la libertad y de las grandes preguntas humanas desde una sensibilidad profundamente argentina. Su hija María Victoria confirmó el fallecimiento, ocurrido a las 6.43 de la mañana, después de que el músico hubiera anunciado semanas atrás que suspendía sus presentaciones debido a problemas de salud. La familia informó que había partido acompañado por sus seres queridos.

Nacido en Quilmes el 15 de marzo de 1950, Soulé llegó a la música desde muy chico, iniciado en el violín por su padre, y esa formación terminó siendo una de las claves para comprender la singularidad de su obra. En 1967 se encontró con Rubén Basoalto y junto a Willy Quiroga y Juan Carlos “Yodi” Godoy formaron Mach 4, una banda que inicialmente transitaba por los covers y las canciones en inglés. La transformación llegó cuando el productor Jorge Álvarez los impulsó a cambiar de nombre y, fundamentalmente, a cantar en castellano. Así nació Vox Dei, una de las bandas que ayudaron a darle identidad definitiva al rock nacional. La propia Fundación Konex reconoce aquella formación original y señala a La Biblia, publicada en 1971, como un hito de la historia del género.

Y entonces apareció “Presente (El momento en que estás)”, una canción que nació cuando Soulé tenía apenas 17 años y atravesaba una ruptura amorosa. Lo extraordinario fue que aquella experiencia íntima terminó convertida en una pieza que dejó de pertenecerle exclusivamente a su autor para convertirse en patrimonio sentimental de varias generaciones. Grabada en 1969 e incluida en Caliente, el primer disco de Vox Dei, publicado en 1970 por Mandioca, “Presente” logró algo que solamente consiguen las grandes canciones: transformar una experiencia individual en una verdad colectiva. El paso del tiempo no la envejeció. Al contrario, la incorporó a la memoria popular argentina, hasta el punto de que décadas después continuaba siendo reconocida incluso por generaciones que todavía no habían nacido cuando Vox Dei comenzó a tocarla.

Pero reducir a Soulé a “Presente” sería quedarse apenas con una de las puertas de entrada a una obra mucho más ambiciosa. En 1971 llegó “La Biblia según Vox Dei”, un trabajo conceptual que llevó al rock argentino a un territorio prácticamente inexplorado. Soulé fue decisivo en la concepción de aquella obra, que tomó textos y episodios de las Sagradas Escrituras y los convirtió en materia musical. No se trató simplemente de poner música a determinados pasajes bíblicos: fue el intento de construir una obra integral, con una dimensión poética, narrativa y espiritual que excedía el formato tradicional de la canción de rock. El propio Estado argentino definió posteriormente a Soulé como “pionero del rock nacional” al presentar, en 2023, una nueva interpretación sinfónica de La Biblia junto a la Sinfónica Juvenil Nacional José de San Martín.

La dimensión de aquella obra se entiende todavía mejor cuando se recuerda el contexto. El rock argentino estaba dando sus primeros pasos como movimiento cultural propio y todavía debía pelear contra la idea de que cantar rock en castellano era apenas una copia de lo que sucedía afuera. En ese escenario, Vox Dei hizo exactamente lo contrario: buscó materiales propios, una poética propia y una manera argentina de abordar una obra monumental. La Biblia terminó convirtiéndose en uno de los trabajos conceptuales más importantes de la música popular argentina y su recorrido tuvo una historia tan particular como su concepción. El disco original quedó incompleto en “Apocalipsis” después de que las cintas desaparecieran durante diez días por un episodio policial; cuando fueron recuperadas, la discográfica decidió imprimir el material sin regresar al estudio. Recién años después Soulé pudo completar aquella obra tal como la había imaginado originalmente.

Después de La Biblia, Vox Dei continuó profundizando ese camino. Llegaron Jeremías, pies de plomo, Cuero caliente, La nave infernal, Es una nube, no hay duda y Vox Dei para Vox Dei, entre otros trabajos. Soulé dejó la banda en 1974 para comenzar una extensa trayectoria solista, aunque la relación con Vox Dei nunca desapareció completamente y estuvo marcada por posteriores reencuentros. Su carrera individual tuvo una identidad propia, con discos como Vuelta a casa de 1976, Romances de gesta de 1982, Ricardo Soulé de 1985, Osadía, Cronología, Manuscrito, Dolmen y Vulgata. También creó junto a otros músicos el proyecto La Bestia Emplumada, con el que continuó componiendo y llevando su obra a los escenarios.

En Soulé convivieron siempre varias dimensiones que en otros artistas podían parecer incompatibles: la formación clásica y la guitarra eléctrica, el rock y la literatura, la espiritualidad y la rebeldía, la canción íntima y la obra conceptual. Él mismo explicó en distintas oportunidades que su vínculo con Vox Dei excedía largamente el de una banda en la que había participado. En una entrevista realizada en 2024 llegó a resumirlo de una manera contundente: “Yo soy Vox Dei”, una definición que mostraba hasta qué punto aquella experiencia había quedado incorporada a su propia identidad artística.

Su trayectoria tampoco quedó encerrada en la nostalgia. En 2023 volvió a presentar La Biblia en una versión sinfónica junto a la Sinfónica Juvenil Nacional en el Centro Cultural Kirchner, demostrando que aquella obra concebida en los albores del rock argentino todavía podía dialogar con nuevas generaciones de músicos y públicos. En Quilmes, además, mantuvo durante décadas un fuerte vínculo con la cultura local y con la enseñanza musical. Su legado fue reconocido institucionalmente en distintas oportunidades, entre ellas mediante homenajes vinculados a su trayectoria y a su aporte como compositor, intérprete y referente de la música argentina.

Ahora murió Ricardo Soulé. Murió uno de los hombres que estuvieron allí cuando el rock argentino todavía estaba buscando su propio nombre, su propia voz y su propio idioma. Murió después de casi seis décadas de música, pero no se va realmente su obra: queda “Presente”, queda La Biblia, quedan sus canciones, sus discos, sus búsquedas y queda, sobre todo, una marca profunda en la historia de la cultura popular argentina. Porque hubo una generación que entendió que hacer rock nacional no consistía simplemente en tocar rock en la Argentina: consistía en construir una música capaz de decir quiénes éramos. Soulé fue parte esencial de esa construcción. Y mientras alguien vuelva a cantar que todo concluye al fin, Ricardo Soulé seguirá estando presente.


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