En plena motosierra, con despidos en todo el Estado y retiros voluntarios en la propia SIDE, el Gobierno salió a reclutar espías con afiches en la calle. Requisitos: secundario completo, ser argentino y bancarse una mudanza a CABA. Sueldo: secreto de Estado.
Por Tomás Palazzo para NLI

Si alguna vez soñaste con ser James Bond pero te quedaste en el polimodal, este es tu momento. El gobierno de Javier Milei abrió el primer concurso público de la historia para entrar a la SIDE, la Secretaría de Inteligencia del Estado. Sí, el mismo Gobierno que no tiene plata para universidades, hospitales ni jubilados encontró la billetera para salir a buscar espías.
La convocatoria salió este martes en el Boletín Oficial con la Resolución 941/2026, firmada por Cristian Auguadra, el secretario que llegó a la SIDE en reemplazo de Sergio Neiffert. Lo anunció el vocero Adrián Ravier, y para que nadie se lo pierda, las calles porteñas amanecieron con afiches que dicen «Buscamos a los mejores». Un servicio de inteligencia que se publicita en la vía pública. Discreción nivel Milei.
Requisitos: secundario y que no te asuste el polígrafo
Para anotarse hay tiempo del 3 al 30 de noviembre en side.gob.ar/carreras. Los requisitos son pocos: ser argentino, tener el secundario completo, pasar evaluaciones médicas, físicas, psicológicas y de antecedentes, y estar dispuesto a mudarse a la Ciudad de Buenos Aires.
Se trata del Concurso Público de Ingreso 2027 de la Escuela Nacional de Inteligencia. Buscan de todo: economistas, ingenieros, científicos de datos, expertos en inteligencia artificial y criptografía para el área de Ciberinteligencia, y agentes de campo para «Operaciones». O sea, desde el que te lee los mails hasta el que te sigue en la calle. La selección final será en 2027, cuando entre en vigencia el nuevo estatuto del personal fijado por el Decreto 1021/2026.
¿Cuánto gana un espía? Ni idea, es secreto
La pregunta del millón (o de varios millones) no tiene respuesta oficial: la SIDE no publicó ni cuántas vacantes hay ni cuánto se cobra. Lo único que hay son estimaciones de prensa. Perfil calculó un gasto en personal de unos $5.800 millones por mes, y si se divide por los cerca de 1.000 agentes que estima Página/12, da un promedio de alrededor de $5,8 millones por cabeza. Repetimos: es una cuenta de diario, no un dato oficial. Lo oficial es que el presupuesto 2026 para personal es de $78.152 millones, y a fines de julio ya se habían gastado $40.623 millones.
Mientras tanto, a un médico residente le ofrecen sueldos que no pagan el alquiler. Pero claro, el residente no escucha conversaciones ajenas.
Te echo por la puerta, te contrato por la ventana
Lo más lindo de todo es el timing. Según Clarín, en la SIDE esperaban que al menos 400 agentes se acogieran al plan de retiros voluntarios. Es decir: el Estado les paga para que se vayan y, en paralelo, empapela la ciudad para buscar a los reemplazantes. Eficiencia libertaria en estado puro: achicar y agrandar al mismo tiempo, y pagar las dos cosas.
La motosierra no entra a la SIDE
Mientras al resto del Estado le pasaron la motosierra, a los espías les pasaron la manguera de nafta. Los números del presupuesto son contundentes:

En 2024 la SIDE arrancó con $15.557 millones, se actualizó a $36.741 millones y cerró en torno a los $48.000 millones. Ese año Milei intentó darle $100.000 millones en fondos reservados por el DNU 656/2024, y las dos cámaras del Congreso se lo rechazaron. ¿Se quedaron con las ganas? Para nada. En 2025 el presupuesto llegó a unos $107.000 millones después de tres ampliaciones ($7.366, $25.250 y $26.118 millones). En 2026 arrancó en $97.135 millones y en julio, con el DNU 594/2026, se estiró a $146.000 millones. Y para 2027 el proyecto pide $181.472 millones.
Haciendo la cuenta: de 2024 a 2027 la plata de la SIDE se multiplica casi por cuatro. El superávit fiscal es sagrado, salvo cuando hay que espiar.
Espías con esposas
Y no es un detalle menor para qué los quieren. Un decreto del Gobierno les dio a los agentes de inteligencia facultades para detener personas, algo que el exministro de Defensa Agustín Rossi definió como convertir a la SIDE en una suerte de «policía secreta». Todo esto con Santiago Caputo, a quien distintos medios señalan como el que maneja los hilos de la inteligencia desde las sombras, sin cargo formal ni firma.
Como te contamos en NLI, la historia de la SIDE en la Argentina está llena de archivos del silencio y espionaje, y el propio Gobierno ya tuvo su capítulo con las valijas de Milei, con espionaje incluido. Así que la convocatoria cae en terreno fértil.
Entonces, ¿quién va a vigilar a los nuevos vigilantes? ¿Y a quiénes van a vigilar con un presupuesto que se cuadruplica mientras al resto le dicen que no hay plata?
Resumiendo: no hay plata para el Garrahan, no hay plata para las universidades, no hay plata para los jubilados. Pero si tenés secundario completo y ganas de escuchar lo que dice tu vecino, el Estado te está buscando. Bienvenido a la Argentina de Milei: la única industria que crece es la de mirarte.
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