La emblemática compañía textil Hilado S.A., parte del holding TN & Platex, formalizó la solicitud de apertura de un concurso preventivo de acreedores, una medida judicial extrema que busca reestructurar sus pasivos y evitar la quiebra frente al profundo deterioro del sector textil argentino.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

Crisis estructural y antecedentes políticos
La empresa, con más de siete décadas de historia en el país, está presidida por Teodoro “Teddy” Karagozian, un empresario que fue brevemente consejero económico del presidente Milei, aunque tuvo un distanciamiento público por discrepancias con las políticas del Gobierno.
La decisión de solicitar el concurso preventivo se enmarca en un contexto de caída sostenida del consumo interno, fuerte apertura importadora y desregulación comercial, que han erosionado la competitividad de la industria textil, empujando a muchas empresas a operar con márgenes negativos o a cerrar.
Detonantes económicos y situación interna
Según comunicó la empresa, la combinación de variables adversas incluyó:
- una contracción pronunciada de la demanda doméstica, que limita la absorción de la producción local;
- un aumento explosivo de importaciones, tanto de prendas terminadas como a través de plataformas digitales como Shein y Temu;
- y costos financieros que, en 2025, se mantuvieron por encima de la inflación, complicando el acceso al crédito productivo.
Frente a esta tormenta perfecta, Hilado S.A. decidió judicializar su situación para ordenar sus pasivos, facilitar la venta de activos no estratégicos y buscar un acuerdo con acreedores que permita continuar operando sin liquidar bienes fundamentales.
Impacto regional y laboral
La crisis ya se manifestó en el terreno productivo. En enero pasado, la planta de Los Gutiérrez, en Tucumán, fue cerrada por tiempo indefinido, afectando a cerca de 190 trabajadores. La empresa negocia con otras compañías locales para la reubicación laboral de parte de ese personal, aunque un grupo reducido permanece en funciones logísticas o será trasladado a otras unidades del grupo.
A su vez, fuentes sindicales y medios especializados advierten que la situación no es aislada: en otros polos fabriles, como La Rioja, ya hubo cierres totales de planta y pérdidas de empleo, producto de la agudización de la crisis textil.
Señal de alerta para la industria nacional
El concurso preventivo de Hilado S.A. se convierte en un síntoma alarmante de la fragilidad que atraviesa la manufactura nacional. La industria textil, históricamente generadora de empleo y valor agregado, se encuentra hoy bajo presión por políticas que favorecen la importación indiscriminada y desregulan sectores clave de la economía.
Mientras tanto, la firma afirma que confía en que una eventual estabilización macroeconómica y la recuperación del consumo puedan, eventualmente, fortalecer nuevamente la cadena de valor textil argentina, aunque admite que el camino de la reestructuración es duro y lleno de incertidumbres.
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