Por qué Paredes eligió al «Topo Gigio» para festejar

El gol de Leandro Paredes en el Superclásico no solo le dio la victoria a Boca: también dejó una imagen cargada de historia, identidad y mensaje. Su festejo con el “Topo Gigio” no fue casual ni improvisado, sino una decisión con destinatario claro y fuerte contenido simbólico.

Por Ignacio Elfratini para NLI

El volante convirtió el único tanto del partido ante River en el Monumental y, tras el grito, llevó sus manos a las orejas en una escena inmediatamente reconocible para el mundo xeneize. La celebración remite directamente a Juan Román Riquelme, quien popularizó ese gesto en 2001 frente a la dirigencia de Boca en un contexto de tensión institucional.

Un guiño directo al corazón de Boca

Según explicó el propio Paredes después del partido, el festejo fue una especie de homenaje. La referencia al “Topo Gigio” no solo recupera una postal histórica del club, sino que también funciona como un guiño hacia el actual ídolo y dirigente, en una línea que Boca viene reforzando en los últimos años.

El gesto, que simula escuchar al público llevándose las manos a las orejas —inspirado en el personaje televisivo Topo Gigio—, se convirtió con el tiempo en un símbolo de rebeldía futbolera y de conexión con la tribuna.

Elogio interno y mensaje al grupo

Además del homenaje, Paredes aprovechó la ocasión para destacar a un compañero del plantel, en lo que fue leído como una muestra de liderazgo puertas adentro. El mediocampista, que jugó incluso con molestias físicas durante el encuentro, dejó en claro que el triunfo no fue solo individual sino colectivo.

Ese doble mensaje —hacia la historia del club y hacia el presente del equipo— explica por qué el festejo tomó tanta relevancia. No fue únicamente una celebración estética: fue una declaración de pertenencia.

Un símbolo que trasciende generaciones

El “Topo Gigio” es mucho más que un simple gesto. Desde aquel episodio protagonizado por Riquelme, quedó asociado a momentos de tensión, reivindicación y carácter dentro de Boca. Que Paredes lo recupere en un Superclásico ganado como visitante potencia su significado.

En un fútbol cada vez más medido y guionado, estos gestos siguen funcionando como códigos internos que los hinchas reconocen de inmediato. Y en este caso, el mensaje fue claro: Boca ganó, y lo hizo con memoria.


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