Al presidente no le quedó otra que declarar la verdad.
Por Tomás Palazzo para Noticias La Insuperable

Pasadas las elecciones, y dentro de su Narmia natal, el presidente Milei, allá por marzo de este año comenzó a hacerse llamar «Doctor» en cada una de sus presentaciones. Así lo hizo, por ejemplo, al ingresar al Congreso para brindar su mensaje ante la Asamblea Legislativa y dejar inaugurado el período de sesiones ordinarias 2024.
Hasta ese entonces, todos conocíamos que Milei había realizado sus estudios primarios y secundarios en el colegio Cardenal Copello, del barrio de Villa Devoto, para luego estudiar economía en la Universidad de Belgrano.
Pero ya establecido como presidente, decidió desempolvar un «doctorado» honoris causa del Instituto Universitario ESEADE (Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas), fundada en 1978, en plena dictadura militar, por Alberto Benegas Lynch (h), a quien Milei presenta como «prócer» del liberalismo. La oferta educativa de ESEADE abarca tres licenciaturas: Administración de Empresas, Gestión Educativa y Curaduría y Gestión del Arte. Las dos primeras tienen cuatro años de duración. La tercera se cursa en dos años.
En 2022, Benegas Lynch (h) le dio a Milei el «doctorado», único logro académico que ostenta el hoy presidente, con una trayectoria mediocre en el campo de pensamiento económico y denuncias de plagio.
Pero, como todos sabemos, el título carece de toda validez académica y es más que nada una «joda» onda «La cena de los tontos». Y tanto es así que, la semana pasada, a la hora de hacer su Declaración Jurada anual, el mismo Milei (dado el carácter de «jurada») no se atrevió a ponerla, eligiendo aparecer con su único título «serio» de Licenciado en Economía.

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