La guerra por la independencia neuronal

Por Débora Mabaires en mabaires.blogspot.com.ar 

Hace rato que no escribo en el blog, por diferentes razones. La principal: no encontraba incentivo. No había razón. Pero parece que las musas se apiadaron, y despertaron mi interés en los últimos días, trayéndome, como un obsequio, dos ensayos para ponerme a pensar.


Es menester para poder desarrollar lo que fui elucubrando, que primero lean los ensayos en cuestión, que son un poco extensos, pero vale la pena cada palabra vertida allí, porque genera la conmoción neuronal necesaria para que cada uno pueda a su vez, elaborar sus reflexiones.

  El que empezó con todo esto es Carlos Balmaceda.

Desde el título, nos revolea el latigazo neuronal: “¿El kirchnerismo ha muerto?” . Y antes de que te enojes y dejes de leer, postula: “El kirchnerismo ha muerto”
Sí, querido cumpa, tal como lo conocimos, el kirchnerismo murió.
Pero antes de que putees, no es este el obituario que la prensa gorila y canalla le tallaron en lápida durante años; éste más bien es un ave fénix peronista, que como la muerte del rey, provoca el grito de “muerto el kirchnerismo, ¡viva el peronismo!”

Así nomás, sin anestesia,  enuncia lo que ve. Como si estuvieras frente a un espejo y él te fuera contando lo que ve. Leerlo te confronta con lo que sabés y también con lo que no viste o no quisiste ver.
 https://www.identidadperonista.com/2018/02/13/el-kirchnerismo-ha-muerto/


 Teodoro Boot, recoge el guante y teje una trama interesante al tomar la punta del ovillo arrojado por Balmaceda y nos va metiendo en la maraña de cuestionamientos que plantea la situación actual del peronismo.  Mientras Balmaceda cree ver el renacimiento del peronismo en la supuesta “unidad” por el espanto de las políticas conservadoras; Boot, va un poco más allá y se cuestiona (y nos cuestiona) si esa “unidad” será realmente representante del pueblo, si el pueblo se sentirá parte indivisible de esa candidatura, y si finalmente, lo votará.También otras cosas, tanto o más interesantes, pero mejor, léanlo uds mismos en el blog del querido Juan José Salinas. 

http://pajarorojo.com.ar/?p=38039

En otra línea, Carlos Caramello, escribió para la revista Hamartia, lo suyo: “Guarda con la unidad que busca desunirnos” donde plantea algunas interrogantes, que sirven para pensar y pensarnos.


http://hamartia.com.ar/2018/02/14/guarda-con-la-unidad-desunirnos/


 Y yo que los conozco a los tres, y siempre los leo con mucha atención porque respeto y admiro, no puedo quedarme a un lado, entre otras cosas, porque soy peronista desde siempre y por ende,  kirchnerista desde antes de que apareciera el kirchnerismo. ¿O qué otra cosa es el kirchnerismo sino  el peronismo primigenio?

Porque lo primero que hay que aclarar, es que muchos de nosotros no somos peronistas por  lo que dijo Cooke, lo que dijo Jauretche o lo que dijo Perón. Un poquito por lo que dijo Evita, sí, pero más por lo que hizo que por lo que haya dicho. 

Somos peronistas por las políticas que desarrolló Perón que vino a dar vuelta la taba y le permitió al obrero comprarse un par de zapatos  y no andar siempre en alpargatas. Le permitió enviar sus hijos a la escuela, y que terminen la secundaria. O que tengan un oficio. Les permitió comer todos los días, y tener vacaciones. Les permitió salir del conventillo y alquilar una casita. Tal vez eso, es lo que menos le perdonan los mediopelo… Los acercó a las mismas cosas que ellos disfrutaban por herencia. La oligarquía en cambio, odia al peronismo porque la obligó a reconocer en el otro a una persona y no a una bestia de carga. 

Volviendo:  si llegamos al peronismo, fue por reconocer que políticas públicas como la industrialización; la nacionalización de la red ferroviaria; la jubilación; el aguinaldo, las vacaciones, la salud pública y la educación pública, porque eran bastiones arrebatados a las corporaciones extranjeras y a la oligarquía mataindios local. Fueron conquistas  que el pueblo jamás debió dejarse arrebatar, pero mucho menos, debió permitir que se las arrebatara un supuesto “peronista” como fue Menem, o como lo es Macri.

Porque, mis queridos muchachos peronistas: no se olviden que en 2003, el candidato peronista para la Ciudad de Buenos Aires, era Mauricio Macri, y que entre sus mentores, estaba el PJ Capital, dirigido por Diego Santilli – cuyo mérito era ser hijo del que había aportado 10 millones de dólares para la campaña de Menem; y el vicepresidente del partido era Víctor Santamaría. El mismo que hoy arma un encuentro con “determinados” peronistas; eligiendo cuidadosamente a quienes fueron divisores del peronismo en más de una oportunidad y que hoy exigen, sin votos, que Cristina, que tiene el 60 % de los votos peronistas de la provincia de Buenos Aires, se aparte.  

Críticas al kirchnerismo, tengo casi las mismas que enuncian estos dos filosos escritores. Y agrego más: no se pudo, no se quiso, no se animaron a ir más allá.

Cuando Néstor Kirchner  plantea que va a pagar la deuda externa, nadie cuestionó si era lícito beneficiar a quienes habían quienes endeudado al país, fugaron el dinero en bicicleta financiera favorecida por los mismos grupos bancarios en ambos lados del mostrador. 
Porque para mí, pagarla es pactar con el crimen.

Y si pactás con el criminal, y lo beneficiás, con qué moral vas a levantar el dedito admonitorio desde el Estado, si le sacás la comida y los remedios a un niño para pagar una supuesta deuda que los Macri y los Magnetto habían creado con empresas propias en el extranjero?

¿Cómo le pedís a un jubilado que se aguante para cobrar los juicios por resarcimiento de haberes, luego de que un “peronista” como Menem le robó la posibilidad de tener una vejez más tranquila; mientras usás esa plata para pagarle a J P Morgan?

Estamos hablando del mismo J P Morgan que, con otro “peronista”,  Duhalde, te metió a su empleado Alfonso Prat Gay en el Banco Central (avalado por otros “peronistas” desde el Congreso) para no reclamar los seguros que veníamos pagando religiosamente para salvar los ahorros de las personas en caso de caída bancaria, como fue el 2001. Pasados los dos años que el J P Morgan necesitaba para no tener que poner la platita,  Prat Gay renunció. Los seguros no habían sido reclamados. Eso no lo hizo Macri o Magnetto. Eso lo hizo un presidente que llegó a dedo, no por los votos, y era “peronista”, pero había transado con la embajada yankee, con  Macri y con Magnetto.

Parece que sin el peronismo no alcanza, pero con “ser peronista” tampoco. 

Carlos Balmaceda, dice :

“La tara no se origina en el kirchnerismo. En el “país burgués” del que hablaba John William Cooke, sus habitantes no podemos ser otra cosa que burgueses; por eso en el kirchnerismo abunda ese espíritu antisindical, fogoneado por prejuicios de clase.
Noten que, si la CGT anuncia una movilización, se pide paro, si un paro por 24 horas, se pide por tiempo indeterminado. Y si Moyano se opone al gobierno, se pone bajo la lupa su currículum, biografía y declaraciones.
Un solo canto de sirena, un rumor aparecido en cualquier pasquín de la derecha y ya sale un muro histérico en Facebook a denunciar que la marcha del 21 no se hace, que Moyano está con el gobierno, que no queremos marchar con traidores.
Pasa algo curioso con algunos compañeros cercanos al kirchnerismo: frente al sindicalismo peronista, se vuelven trostkystas, pero frente al radicalismo kirchnerista, son socialdemócratas.
Frente a un Moyano, piden un Tosco, pero frente a un Santoro, se conforman con Alfonsín.”

Probablemente yo sea catalogada como burguesa, porque pertenezco a la clase media. Y quiero sindicalistas como Tosco.

¿Está mal?

Porque considero que esa clase de sindicalistas, son los que le permitieron a la clase obrera obtener conquistas. Mientras que los sindicalistas como  los de la familia Daer, les hace perder derechos.

¿Está mal exigirle a la clase dirigente sindical que no nos vendan para llenarse los bolsillos y ser más recontra millonarios de lo que ya son?  ¿Tildar de “burgueses” o insinuar “culirrosquismo” como llamo yo a los que nada les viene bien; hace que Moyano sea menos entregador de compañeros a la Triple A de lo que fue en Mar del Plata en 1974?

Quiero dejar bien en claro algo: Si tengo que pactar con el Diablo para marchar contra Macri el 21, pacto. Marcho con el Diablo, porque voy a defender MIS derechos. No los de él. 

 Pero, no me olvido que es el Diablo. Y no lo invito a comer a mi casa luego de la marcha, y mucho menos, me encamo con él esa noche. ¿Se entiende?

No necesito venderle el alma. Sólo acompañarnos mutuamente en la marcha contra las medidas de Macri, que es SOCIO de Moyano.
  
Hacerlo, me sirve a mí, más que a Moyano.

Pero si transo con él, lo invito, lo hago formar parte de mi grupo de amigos, le doy ciertas libertades y confianzas, lo apoyo para que asuma la dirección de la CGT, entonces, retrocedo unos 20 casilleros. Vuelvo a estar en 1996.
 Cuando se enriquecía con la destrucción de los FFCC pero se quedaba con una parte del Belgrano Cargas (qué casualidad, ahí también era socio de Macri!) y a la vez, mantenía calmados a las bases desde la CGT. ¿Cuántos paros generales le organizó a Menem? Recién después del 97 empezó a hacer algo visible. ¿Cuántos le organizó a Duhalde? El único que recuerdo era de 12 horas y lo suspendió por lloviznas.
Es el mismo Moyano que pactó con Macri los 200 millones de pesos que Manliba le había quedado debiendo a los camioneros, pero no los pagó Macri, sino los porteños, que además, no pagaron en efectivo, sino con un bono, con intereses, a 10 años. ¿Adiviná quién le canjeaba los bonos a los muchachos que estaban apretados por la plata? 
Es el mismo Moyano que hace 15 días inauguró el Sanatorio Antártida con Triaca…

Ahora vuelve a presentarse como “alternativa” a una dirigencia sindical que le ha entregado la vida del pueblo a la derecha. ¿Quién eligió a esos dirigentes del Triunvirato?

 Y no me puedo olvidar que fue el mismo Moyano quien eligió a estos dirigentes, como también, el que arregló que fuera Jorge Triaca, hijo de otro sindicalista vendepueblo, al Ministerio de Trabajo.

Fue Moyano quien hizo nombrar a Ezequiel Sabor en el ministerio de Trabajo y a Lingieri para manejar la Superintendencia de Salud (caja que maneja unos 7.000 millones de pesos al año).

¿Debemos olvidar quién es, la sociedad que tiene con Macri y los intereses reales que está defendiendo para que algunos peronistas no se sientan lastimados “porque el negro siempre fue peronista”?

Yo no me olvido. Ni de lo que hizo en los 70; ni de lo que hizo en los 90; ni lo que hizo en 2012; ni de lo que hizo ayer.
No dejar que Macri elija al opositor que más le conviene a él, es también hacer política. 

Hoy al pueblo le conviene más una CGT dirigida por Sergio Palazzo, aunque le de urticaria a los peronistas de sotana, biblia y liturgia, que una dirigida por el socio comercial de Macri.

Tienen intereses comerciales  en la logística de remedios, en OCA, en la recolección de residuos, y en el predio de 40 hectáreas que era de los porteños y Macri se lo cedió por 40 años sin pagar impuestos. ¿Se lo regaló porque es bueno? ¿Porque es lindo? ¿O porque un porcentaje de lo que se recaude ahí va a la caja negra de Macri o del PRO?

Vuelvo a decir: Marcho con su sindicato y con tantos otros el día 21 de febrero, pero NO me olvido quién es. NO le vendo mi alma. Y eso, no me hace purista, ni burguesa. Me hace precavida en todo caso, porque yo sé quién es.  

La muerte doble del doblemente resucitado Momo Venegas, mostró la cara más abyecta de ese sindicalismo berreta de quintita propia. Socio de las patronales, se pasó abiertamente a militar a Cambiemos y consiguió que le devuelvan la caja del Renatre, que por decreto le había dado Menem otro “peronista” el último día de su mandato. 
 El Renatre lo dirigía el Momo, y un par de amigas de Chiche Duhalde, otra “peronista”. Recaudaban los seguros de desempleo y jamás se le entregaban a los trabajadores. ¿Robarle a un trabajador, pero sobre todo, a un trabajador precarizado en todo sentido, es peronista? ¿Qué parte de la doctrina dice que yo, como peronista, tengo que avalar eso?


Si saliste alguna vez de la Capital, verás el páramo que puede ser un campo a la vera de cualquier ruta. En ese lugar, sin agua potable, sin baño y la mayoría de las veces, con apenas un nylon cubriendo tu cabeza, viven, trabajan, comen, hacen sus necesidades y duermen los peones rurales. Se supone que el sindicalista de ese gremio, debe velar porque eso no suceda. Venegas, bancado por el “peronismo” de carnet y asado de domingo, dirigió ese gremio durante casi 30 años.
Fue el kirchnerismo, esa sobreactuación peronista, ese hecho maldito de la política, el que modificó la ley del Estatuto del peón rural y trató, no siempre lo logró, de conseguir mejoras en los campos. Si no consiguió más, fue por jueces corruptos que desestimaron las denuncias de esclavitud para no enemistarse con los poderosos de sus pueblos. Entre ellos con Luis Miguel Etchevere, esclavista que hoy es el ministro de Agroindustria.

Y aquí sale otra reflexión: nos quejamos de los jueces corruptos, obviamente… pero, viendo las transas que han hecho los políticos que permiten llegar al poder a un Macri, que cuando fue candidato en 2003 por el peronismo, ya venía de actos de corrupción tales como las cloacas de Morón o el contrabando de autopartes de Sevel (por lo que había sido sentenciado en 1º y 2º instancia)… ¿Podemos achacarles sólo a los jueces la responsabilidad ? ¿No será que ellos, conocedores de estas roscas, preservan su quintita y favorecen al poderoso porque así, se mantienen seguros? ¿No debería plantearse la política algún tipo de cuestionamiento a estas roscas que repercuten en otros ámbitos y perpetúan la injusticia social?

Si no dejamos de ver la política como un asunto de bandera y vincha; si sólo podemos tirar frases hechas de algún líder del pasado y no vemos lo que nos rodea hoy, estaríamos pecando de lo mismo que desde su escrito Carlos Balmaceda le achaca a los fans kirchneristas.

Y creo, que este es un punto de inflexión que la Historia nos presenta para que definamos de una buena vez, qué queremos ser.
Porque esta vez, los Braden son más poderosos que cuando estaba Perón. Y además, no tenemos a Perón. La guerra fría ya terminó, y el mundo no parece un lugar con ganas de paz, sino más bien lo contrario.

Es por supervivencia que no se puede pactar a cualquier precio. No hay “después vemos”. Esa es la frase de la derrota más contundente que escuché en los últimos tiempos. Es atroz. 

Hoy, es el “después vemos” del 2015. Hoy tenés a los sangucheros peronistas votándole todo al enemigo. Si tan fácil es lo de “después vemos”, una vez que estás ahí “depurás a los que no tengan un pensamiento nacional y popular”; entonces, mis queridos muchachos peronistas, ¿por qué cuernos no estamos sacando a patadas de su banca a los que hunden al país por las próximas 10 generaciones?

Te lo explico simple: No existe el “después vemos”.

No se crea un liderazgo en base a “después vemos”. Acaso alguien tiene registro de San Martín diciendo: “dale traeme a los Alvear y los Florencio Varela para cruzar la cordillera, después vemos”… No! San Martín fusilaba a los traidores!  No digo que hagamos lo mismo, porque es ilegal, pero apartémoslos! 

Rosas desterró a Mitre, Sarmiento y otros porque “después vemos”… Y ya sabemos cómo terminó: compraron a Urquiza y adiós Juan Manuel.  Después cortaron las cabezas de todos los dirigentes federales y se apoderaron del país, los puertos,  sus tierras  y sus medios de producción hasta hoy.
 La oligarquía financiada por los Rothschild nunca dijo “dejá al Chacho Peñaloza que ahora patea para los federales, después vemos”. ¡NO! Le cortaron la cabeza y mandaron un pedazo de él a los cuatro puntos cardinales del país. A su esposa, la humillaron y la mantuvieron encadenada barriendo la plaza hasta que se murió, pobre, y enferma.

Ellos organizan un plan, y lo ejecutan. Y siempre incluye la ejecución del que consideran enemigo, y de aquel que creen que puede serlo.

 “Eh, pero somos pocos!” te dicen… ¿Somos pocos o son pocos los dirigentes conocidos?

Mamita. Imaginátelo diciendo “somos pocos”  al General Martín Miguel de Güemes en esa Salta posvirreynal, asediado desde Bolivia por los realistas y en su propia tierra por los oligarcas (que financiaban a los realistas, y les daban de comer a sus tropas)… 

Seguimos luchando por la independencia y todavía no te avivaste…

El amigo de tu enemigo es tu enemigo.
 El que financia a tu enemigo, es tu enemigo.
El que le cuenta tus movimientos al enemigo, es tu enemigo.
 El que luchó contra vos para hacer ganar al enemigo, es tu enemigo. 

¿Para qué vamos a traer a nuestro lado de la grieta a los socios de ellos? ¿A que nos exterminen?. Si a la larga, a esos socios ellos los exterminarán cuando no les sirvan para nada… 

 ¿No sería más razonable dejar que se maten entre ellos y armar con quienes no tengan ningún punto de contacto comercial ni societario con el enemigo?
¿Qué te roba más votos: ir un día para un lado, y otro para el otro? ¿O tener convicciones firmes acerca de qué querés hacer y hacia dónde querés ir?

¿Cuántos votos tiene cada uno de los que se subió al escenario de la UMET? ¿Cuántos votos te roban de aquellos que “nunca piensan en política” y te ven de la manito con quien ayer te insultaba en los medios masivos de comunicación?
¿Realmente tengo que sentarme a comer con Alberto Fernández, el ex alfonsinista, ex menemista, ex cavallista; ex kirchnerista, ex massista y ex randazzista, pero siempre “clarinista y embajadista”?

¿De verdad tengo que sentarme a comer y hablar de política con el tipo que boicoteó a Cristina; armó a De Narváez en 2009; a Massa en 2012 y 2015 (cuando rompió en medio de la campaña electoral  para que los soldaditos de Massa más impresentables se fueran con Scioli a último minuto generando más desconfianza de la que ya le tenían todos) y que también armó a Randazzo 2017 para boicotear una unidad peronista en la provincia de Buenos Aires?

“Bueno, pero habla bien, es moderado, la gente lo escucha”. te responden.

Te aseguro que si hablás con Teodoro, tiene las mismas características y sé fehacientemente que no me va a traicionar. No es que esté tirando a la arena política de las candidaturas, sin consultarle nada, a Teodoro. Digo, como ejemplo, que muchos compañeros y compañeras, si  tuvieran la posibilidad de ser escuchados, podrían ser excelentes candidatos políticos. Y muchos y muchas tienen muchas horas de militancia real sobre los hombros. 

Pero claro, no todos los peronistas tenemos como jefe de prensa a Eduardo Darío  Roust,  vocero de de Alberto Fernández, de Víctor Santamaría y de Sergio Schocklender.De quienes además es amigo personal, ya que en su casa de fin de semana en el paquetísimo country Highlands, se recuerdan las reuniones que los tres mantenían durante largas tardes de verano cuando chapoteaban en la pileta que Roust había mandado a construir…

 Roust además de haber sido vocero de Ruckauf, el que quería meter bala a los delincuentes y cultor de la Mano Dura, es  hincha de Boca y también le consiguió empleo  a su joven hijo Federico Roust Elgue bajo el ala política del PRO como empleado del ministerio de Medio Ambiente que dirige (¿?) Sergio Bergman. Nada tengo contra el jovencito y me alegra que tenga laburo, aunque me parece excesivo que alguien con 20 años cobre 70.000 pesos mensuales en un puesto directivo, sin tener título universitario, ni razón intelectual o técnica alguna que lo justifique. No parece el puesto que le darían por “hacerle un favor”, sino más bien el que se da para que les haga un favor. ¿No es muy joven para eso?

Roust el jefe de prensa del Suterh, era también el jefe de prensa de Julián Domínguez en 2015. ¿Habrá sido el ideólogo de la operación de prensa contra Aníbal Fernández para darle la provincia a María Eugenia Vidal?

¿Y quieren que yo me siente a comer con estos tipos porque tienen un jefe de prensa exitoso, millonario y lleno de contactos que te meten en todos los canales y radios todos los días? Me arruinaron la vida en mil diferentes formas posibles, pero debo comer asado con ellos porque alguien, desde uno de esos medios que lo invitan, habla de “unidad”? Clarín, La Nación y Página 12 son para ellos como el living de tu casa para vos.

Entonces, ¿vamos a hablar de política o nos subimos a la ola mediática sin pensar ? ¿vamos a pensar qué es lo mejor para todo el pueblo? ¿O vamos a dejar que nos piensen los dueños de medios marcándonos un supuesto camino a seguir? 

Debo  reconocer que le agradezco infinitamente a Carlos Balmaceda, a Carlos Caramello  y a Teodoro Boot  haber despertado mi interés  porque de verdad, escuchando a ciertos personajes, leyendo a algunos “dirigentes”, se me había ido el alma a los pies. 

Y aunque el futuro pinta oscuro, mientras haya quienes piensen desinteresadamente en el bien de las mayorías, tenemos futuro.

 Los invito a cada uno de ustedes a hacer lo mismo: profundizar en lo que leen, pensar si están o no de acuerdo y por qué. Escríbanlo, chárlenlo, tómense la molestia. Que nadie piense por ustedes. 

El bombardeo mediático nos alcanza a todos. 
Estamos en guerra y la batalla por la independencia, hoy tiene como campo de batalla, tu mente. 

https://mabaires.blogspot.com.ar/2018/02/la-guerra-por-la-independencia-neuronal.html?m=1


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s