Francia: El triunfo de la protesta

Ante la protesta de los “chalecos amarillos” Francia suspenderá la subida de los impuestos a los combustibles

Por la Redacción de Noticias La Insuperable

El Gobierno francés prevé anunciar hoy la suspensión de la subida de las tasas al combustible prevista para el 1 de enero, según adelanta la agencia France Presse. La presión en la calle, en la oposición y en la propias filas de la mayoría gubernamental se había vuelto insoportable para el presidente Emmanuel Macron.

Con esta decisión, Macron da marcha atrás en la medida que desencadenó la revuelta de los llamados chalecos amarillos, que reclaman una mejora del poder adquistivo y expresa el hartazgo de las clases medias empobrecidas de la Francia provincial.

La Francia olvidada, la Francia que muchos políticos –y muchos periodistas parisinos- descubren hoy a través de la protesta de los “chalecos amarillos”, no quiere lecciones de historia ni se siente sensibilizada por las próximas jornadas electorales.

“Ninguna tasa merece poner en peligro la unidad de la nación”, dijo en una declaración televisada el primer ministro, Édouard Philippe, tras reunirse con el grupo parlamentario de la LREM. Philippe se refería al balance humano de estas semanas se protestas: cuatro muertos en circunstancias accidentales y centenares de heridos en las manifestaciones.

El presidente, que ha puesto en marcha unas reformas que incluyen la flexibilización del mercado laboral, ha hecho gala, hasta ahora, de no dejarse intimidar por la calle ni retroceder en sus promesas electorales. Quería distinguirse de antecesores suyos como François Hollande o Jacques Chirac, que en ocasiones flaquearon ante la presión de la calle o de la opinión pública. Pensaba que la indecisión de los gobernantes era una de las causas del carácter irreformable de Francia. Se consideraba legitimado por su victoria electoral y por la amplia mayoría legislativa de su partido, La República en Marcha (LREM). Y pensaba que variar el rumbo se interpretaría como un signo de debilidad que haría perder credibilidad a su ambicioso plan para transformar el país.

Pero los “chalecos amarillos” le torcieron el rumbo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s