Grandes rollos

Allí donde hay una necesidad, la Alianza Cambiemos genera un negocio. Y si no hay una necesidad, son campeones en inventarlas para poder hacerlo

Por Débora Mabaires ·

Los hermanos Irvin y Clarence Scott vivían en el pueblito de Tinicum, condado de Delaware, en Pensilvania. En 1879, hartos de patear miseria, se pusieron a pensar qué cosa podían inventar que fuera tan práctico y económico como para que todos no sólo quisieran comprarlo, sino que volvieran a comprar más… Así, inventaron el papel higiénico.

Esta pequeña anécdota cuenta cómo el mercado, cuando no tiene competencia, te vuelve monstruosamente rico.

En Argentina, nos gobierna el Mercado, por no decir, una caterva de codiciosos impresentables, que lejos de “no saber lo que hacen”, saben diseñar políticas y vendértelas con técnicas de mercadeo para que te conviertas en esclavo.

Desde que llegaron al poder gubernamental han ido diseñando diferentes estrategias por las que avanzaron sobre la ciudadanía, siempre con la complicidad de algunos “opositores”.

Para entender cómo actúan es necesario ir desarmando el rollo a lo largo del tiempo.

En la Ciudad de Buenos Aires, uno de los robos más grandes lo hacen con la educación pública.

Asumieron diciendo “faltan 30 escuelas por eso vamos a vender inmuebles para construirlas”.

Vendieron Catalinas Norte, en 100 millones de dólares. Un precio tres veces inferior al valor de mercado de ese momento.

¿Los beneficiarios de semejante oferta?

IRSA (Elsztain-¿Soros?); Constantini; Jorge Brito y por supuesto, Nicolás Caputo, el amigo del alma de Mauricio Macri, que por casualidad, obviamente, resultó ser el elegido para construir las torres de los que ganaron…

Jamás construyeron una escuela nueva en la ciudad

En cambio, sí continuaron el plan de modernización de escuelas que había empezado Aníbal Ibarra por lo que, algunos porteños distraídos, dicen “hizo la escuela Normal Nº 7”, ¡¡¡una escuela que había cumplido 75 años cuando yo estaba estudiando ahí!!!

El déficit de vacantes, hizo que cada año la lucha por conseguir una vacante fuera más patética y aparatosa: había gente acampando en la puerta de los colegios públicos más reconocidos.

Entonces, Esteban (tum tum) Bullrich que había dejado su cargo de legislador para ser ministro de educación macrista en la ciudad, tuvo una brillante idea: la inscripción on line.

Nada mejor que despersonalizar el trámite de inscribir niños, para no tener que lidiar con los padres. Y además, el algoritmo creado por no sabemos quién, se encargará de distribuir a los niños en diferentes escuelas como si fueran cosas…

Así pasó que una familia que tenía dos niños, terminaba con uno en una escuela y otro en otra. A veces, distantes 10 cuadras entre sí.

O que al chico de Villa Lugano, le tocara ir al jardín en Barrio Norte.

O lo que es peor, que NO tuviera vacantes.

¿Qué hacían esos padres que no consiguieron vacantes si su hijo era mayor de 4 años, y por ende, el ESTADO nacional los obligaba a escolarizarlos?

Tenían que ajustarse el cinturón y mandar a su hijo a una escuela parroquial cercana.

Sin ninguna intervención ni voluntad de los padres y madres, por decisiones políticas, mucho dinero de sus bolsillos, había ido a parar a privados.

Tanto en pagarle a la consultora que ideó el sistema on line, como a la empresa que llevó a cabo el programa, como a los operadores del sitio.

Además, luego de muchas gestiones se pusieron micros gratuitos, que en realidad, pagaron todos los porteños.

Y si no habías tenido nada de suerte, además de todos esos gastos “invisibles”, tuviste que poner la matrícula y las cuotas del colegio privado… Y el uniforme. Y las extraprogramáticas.

Te aviso: los colegios privados más económicos tienen subvención estatal, es decir que pagabas la cuota y además, de manera “invisible” pagabas la subvención.

¡No te quejes! Si tuvieras que pagar la cuota completa, no podrías hacerlo.

Fijate todo el dinero que se movió desde tu bolsillo para que tu hijo vaya al colegio porque el Estado te obliga a mandarlo a uno.

En los casos en que no se trata de una opción mandarlo a la escuela, sino de una necesidad concreta porque ambos padres trabajan, es mucho peor: la falta de vacantes se incrementa exponencialmente entre los niños entre 45 días y 3 años.

Con la inflación, la crisis creada por el gobierno, los ajustes y la falta de empleo, el problema tiende a crecer geométricamente. En 2018 la cantidad de niños en lista de espera en algunos casos había duplicado a la lista del 2017.

En una nueva vuelta de tuerca, el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, mediante Resolución Nº 4055-2018 publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad el pasado viernes, y con la firma de la ministra de Educación porteña Soledad Acuña (licenciada en Ciencias Políticas), dispuso el cierre progresivo de 14 colegios comerciales y reduce la cantidad de cursos en otros 9 colegios.

El Estado te exige que tengas el secundario completo para tener un trabajo formal y registrado, es decir “en blanco”.

El Estado cierra colegios nocturnos y eliminó el Plan Fines.

También cerraron profesorados.

Cerraron la escuela La Banderita de Retiro, donde concurrían chicos de la villa 31, y los obligan a viajar hasta otras escuelas de la ciudad, con la excusa de que construirán una nueva escuela.

Allí donde hay una necesidad, la Alianza Cambiemos genera un negocio. Y si no hay una necesidad, son campeones en inventarlas para poder hacer el negocio.

Desde el discurso, el macrismo y la elite dominante suelen arengar al pueblo trabajador con las ventajas de la capacitación y la educación. Pero cierran escuelas.

“Cui prodest” es el término utilizado para lograr entender el por qué de determinados actos criminales. “¿Quién se beneficia?” Aquel que se beneficia es quién ha cometido el crimen… decía por ahí un romano hace muchos años.

Cuando no entiendas algo que era simple y ahora es complicado, aplicá este principio del derecho romano. No falla.

La mano invisible del mercado, no es tan invisible.

El plan es generar cada vez más pobres, pero que además, no tengan ninguna posibilidad de superarse en el futuro.

Pretenden hacer una sociedad de desclasados, que trabajen precariamente, que vivan poco… Porque necesitan esa mano de obra abundante, famelizada y sin derechos, para poder abaratar los salarios de todos y todas.

Compran jueces, compran periodistas, compran legisladores… Y la nave va… con los piratas robando derechos…

Y el primer derecho que te roban es el de la comunicación y la información veraz.

Hace una semana, el Congreso de la Nación, que poco tiene de Honorable a esta altura, votó una ley que le garantiza al Grupo Clarín (que incluye al grupo La Nación ) el monopolio del precio del papel prensa, con el que decidirán a través del precio, quién publica y quién no un diario o una revista en Argentina.

El Grupo Clarín, a quien muchos vinculan con la Secretaría de Estado norteamericano o directamente con la CIA, por tener su domicilio legal en Delaware, en el mismo domicilio que el Elliot Capital Advisors, garra británica de Paul Singer…

Ya era poderoso… ¿por qué ahora necesitaba esta ley para hundir a todos los demás diarios y publicaciones de la Argentina?

El mercado no ha cambiado mucho desde 1869 cuando los hermanos Scott, en Delaware, inventaron el elemento de papel que se volvería imprescindible para limpiar excrementos.

En nuestro país, necesitaron rollos muy grandes… Rollos de Papel Prensa, para tapar las … bueno… ya saben qué.


· Publicado originalmente en https://mabaires.blogspot.com/

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