Sapos, culebras y escuerzos

SÁTIRA | Por Onó, el Insuperable ·

Sapos

Los delirios gourmet de la fauna populista causan gracia: parece mentira que tanto plebeyo omnívoro ahora simule asco frente al plato de sapos que acostumbra embucharse desde hace setenta años. A la horda peroncha se le ha dado por  tildar de batracios a los hombres y mujeres que El Estadista rescató del fango demagógico.

Da lástima ver a tanto planero frustrado llorar su suerte por los rincones suburbanos. Murmuran que no quieren tragarse ni sapos ni culebras, menos escuerzos, por orden del supremo esbirro populachero, un tal Alberto, oveja descarriada que la jefa de la banda recuperó para su redil.

Resultado de imagen para alberto fernandez vuelve

Según esta caterva, el gallardo Sergio, ungido en Davos, la impepinable Graciela ─esposa amantísima del sibarita Luis─ y Dieguito, el joven frugal, se han convertido en intragables sapos de otro pozo. Esto, afortunadamente, es verdad: no comparten el fango K. La fraternal docencia de Mauricio y las tutorías de los egregios legisladores PRO les revelaron los arcanos de las aguas cristalinas del republicanismo prístino unido al noble capital.

La faraona cleptócrata, con descaro, pretende tentar con promesas de cargos públicos a este tridente virtuoso para lavar su imagen de trotadora tribunalicia. El melifluo Alberto invita cafés que Sergio por bonhomía no se atreve a rechazar gritando a voz en cuello que él es mosquetero fiel. Son tres: todos para uno y uno para todos. Y el gran D’Artagnan del cambio que los guía.

Resultado de imagen para d'artagnan

El rebaño compungido por no atreverse a contradecir a la jefa recibirá la postrera declinación de Sergio como cachetada de Gracielita a Kunkel. Educar a la plebe requiere mano dura. Más de un choriplanero reventará de vergüenza igual que escuerzo fumador. “Esta lección tiene mucha miga, Onó”, me dijo Dieguito mientras festejábamos el triunfo de Gerardo con ricos triples vegetarianos en el Jardín Japonés.

Resultado de imagen para camaño kunkel

No en vano el esforzado Massa fue educado en los claustros políticos de la histórica UCeDé. Su desinterés y abnegación lo pintan como hombre de orden, forjado en el crisol que don Álvaro le legó al Estadista sin mácula. Los tres mosqueteros que Sergito encabeza tienen un largo camino de virtud por recorrer. Son reservistas que Mauricio atesora para que brillen cuando a él por fin le toque gozar del merecido descanso que hoy la Patria le escatima.

Resultado de imagen para sergio massa y alvaro alsogaray

Nada de sapos, culebras ni escuerzos. ¡Docentes auténticos! Agradezcamos a Sergio Massa toda su delicadeza pedagógica, signo del prohombre que nada quiere para sí. Aleccionar al populista irredento es una obligación. Escarmentarlo, necesidad básica republicana. ¿O no?

 


Sapos

Anuncios

1 Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s