A espaldas del pueblo Diputados aprobó la quita de derechos a los trabajadores

Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por Milei en una sesión marcada por represión y escándalos. Qué cambia en indemnizaciones, sindicatos y derecho a huelga y cómo impacta en los trabajadores.

Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

La Cámara de Diputados aprobó este 19 de febrero la reforma laboral promovida por Milei en una sesión atravesada por denuncias de irregularidades, represión en las calles y un fuerte rechazo sindical. El oficialismo consiguió la media sanción con el respaldo de bloques aliados mientras afuera del Congreso la Policía detuvo manifestantes y reprimió con gases. La iniciativa ahora vuelve al Senado para su sanción definitiva.

Pero detrás del relato oficial de “modernización” se esconde una modificación estructural del sistema de derechos laborales construido durante más de siete décadas, con impacto directo sobre indemnizaciones, negociación colectiva y derecho a huelga.


Reforma laboral 2026: qué votó Diputados y cómo impacta en los trabajadores

La votación se realizó en una sesión tensa, con cruces entre legisladores y acusaciones por recorte de tiempos de debate. El oficialismo logró aprobar el proyecto con el acompañamiento de aliados parlamentarios, pese a la fuerte resistencia de Unión por la Patria y bloques de izquierda.

La reforma laboral impulsada por Milei introduce cambios clave:

  • Modificaciones en el régimen de indemnizaciones.
  • Mayor margen para acuerdos individuales por empresa.
  • Limitaciones a la acción sindical.
  • Cambios en el derecho de huelga y en los mecanismos de representación.

Aunque el Gobierno sostiene que se trata de una actualización normativa para “terminar con 70 años de atraso”, como celebró públicamente tras la votación, el contenido del texto muestra un giro hacia la flexibilización y descentralización de las relaciones laborales, debilitando el peso de los convenios colectivos sectoriales.

Este punto es central: al fragmentar la negociación, el trabajador queda más expuesto frente al poder empresario, reduciendo la capacidad de presión colectiva que históricamente equilibró la relación laboral en Argentina.


Represión en el Congreso y detenidos durante el debate

Mientras se discutía el proyecto dentro del recinto, afuera el clima era de máxima tensión, en una jornada de paro y a pesar de la «no movilización» de la CGT, decenas de miles de personas se autoconvocaron. Hubo represión frente al Congreso y personas detenidas en el marco de la protesta contra la reforma laboral.

La movilización estuvo integrada por sindicatos, organizaciones sociales y trabajadores autoconvocados que rechazaban el tratamiento de la ley. La intervención de fuerzas de seguridad volvió a instalar una postal que ya se repite en el actual ciclo político: debates regresivos en el recinto y represión en la calle.

Este dato no es menor. La aprobación no se dio en un contexto de consenso social, sino en medio de un conflicto abierto entre el Gobierno y el movimiento obrero organizado.


La Libertad Avanza acelera en el Senado: el plan para convertirla en ley

El oficialismo no pierde tiempo. De acuerdo con lo publicado por Noticias Argentinas, La Libertad Avanza ya trabaja para que el Senado emita dictamen rápidamente y trate la ley en el corto plazo.

La estrategia es clara: cerrar el debate antes de que la conflictividad social escale y antes de que la oposición logre reorganizar resistencia parlamentaria.

Si el Senado convalida los cambios introducidos en Diputados, la reforma quedará sancionada en las próximas semanas, consolidando uno de los objetivos centrales del programa económico de Milei.


Qué cambia realmente: indemnizaciones, sindicatos y derecho a huelga

Más allá de la retórica oficial, el corazón del proyecto apunta a tres ejes:

  1. Costo del despido: la modificación del esquema indemnizatorio altera el sistema tradicional de cálculo y abre la puerta a mecanismos alternativos que reducen previsibilidad para el trabajador.
  2. Negociación colectiva: al habilitar acuerdos más atomizados, se debilita el rol de los convenios sectoriales.
  3. Acción sindical y huelga: se introducen restricciones que impactan en la capacidad de presión de los gremios.

Este trípode no es aislado. Se inscribe en una lógica más amplia de reforma estructural del Estado y del mercado laboral que ya fue anticipada en otras iniciativas oficiales.

Desde NLI advertimos en anteriores coberturas que el discurso de “modernización” suele ocultar procesos de transferencia de poder desde el trabajador hacia el empleador. La reforma laboral 2026 encaja exactamente en esa matriz.


A espaldas del pueblo: el costo político y social

La sesión estuvo marcada por acusaciones de irregularidades en el tratamiento parlamentario y por un clima de tensión creciente. La oposición denunció falta de debate profundo y alertó sobre la magnitud de los cambios.

La pregunta que queda abierta no es solo jurídica, sino política:
¿Puede una reforma estructural del mundo del trabajo aprobarse sin consenso social amplio y con represión en las calles?

El Gobierno celebra un triunfo legislativo. Pero en términos sociales, el conflicto recién comienza.


Una reforma estructural con impacto de largo plazo

Esta reforma no es un ajuste técnico. Es una redefinición del equilibrio entre capital y trabajo en Argentina.

Históricamente, el sistema laboral argentino combinó protección al trabajador, negociación colectiva fuerte y rol activo de los sindicatos. El proyecto aprobado en Diputados altera esa arquitectura.

En el corto plazo puede generar alivio empresario.
En el mediano y largo plazo puede profundizar la precarización, fragmentar representación sindical y debilitar la capacidad de defensa colectiva.

El Senado tiene ahora la responsabilidad de decidir si consolida este giro estructural o introduce modificaciones que atenúen el impacto social.


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