Gasly hizo la pole y Colapinto largará séptimo en una clasificación histórica para Alpine

Pierre Gasly consiguió una inesperada pole position en Monza y Franco Colapinto terminó octavo en una clasificación extraordinaria para Alpine. Como Kimi Antonelli, que había quedado séptimo, deberá largar desde el fondo por la penalización derivada del cambio de componentes de su unidad de potencia, el argentino avanzará una posición y partirá séptimo en el Gran Premio de Italia.

Por Ignacio Elfratini para NLI

Lo que parecía una clasificación destinada a ser una pelea exclusiva entre Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull terminó convirtiéndose en una verdadera fiesta para Alpine. Pierre Gasly consiguió la pole position en el Gran Premio de Italia y Franco Colapinto llevó al otro A526 hasta la octava posición, en una actuación que ya es una de las más importantes del argentino desde su llegada a la escudería francesa. Y el resultado será todavía mejor para Franco cuando se apaguen los semáforos: Kimi Antonelli, que clasificó séptimo, tiene una penalización de treinta puestos por el cambio de componentes de su unidad de potencia y deberá largar desde el fondo, por lo que Colapinto ocupará la séptima posición de la grilla. La situación transforma por completo el panorama para Alpine, que tendrá a sus dos autos entre los protagonistas de la primera parte de la carrera: Gasly adelante de todos y el argentino desde la cuarta fila.

El resultado de Colapinto no fue producto de una vuelta aislada ni de una circunstancia fortuita en el cierre. El argentino fue competitivo desde el primer momento de la clasificación y consiguió superar las tres etapas de una sesión que tuvo diferencias mínimas entre los principales pilotos. La Q1 ya había entregado una señal contundente: Gasly terminó primero y Colapinto tercero, metiéndose inmediatamente en el grupo de referencia junto con los autos que habitualmente disputan las posiciones de privilegio. El francés marcó un tiempo de 1m22s612, mientras que el argentino apareció entre los mejores en una tanda en la que las diferencias fueron tan pequeñas que una décima podía modificar varias posiciones.

Una Q1 que cambió las expectativas

La primera tanda tuvo, además, todos los ingredientes de una clasificación de Monza: rebufos, tráfico, vueltas lanzadas al límite y diferencias microscópicas. Gasly aprovechó especialmente bien el efecto de la succión, hasta el punto de conseguir un rebufo casi perfecto detrás del Racing Bulls de Yuki Tsunoda, algo que contribuyó decisivamente a colocar al Alpine en la punta. Colapinto, por su parte, encontró una vuelta suficientemente limpia para ubicarse tercero y dejó claro que el auto tenía velocidad real en las largas rectas del circuito italiano.

La Q1 también fue una verdadera trampa para varios nombres importantes. Fernando Alonso, Lance Stroll, Sergio Pérez, Valtteri Bottas, Alex Albon y Yuki Tsunoda quedaron eliminados, mientras que Lando Norris llegó a estar comprometido antes de mejorar en los últimos minutos. El propio Norris tuvo problemas de frenada y llegó a pasarse en una chicane, mientras Mercedes trabajaba con una estrategia de rebufo entre George Russell y Antonelli. Todo esto sirve para dimensionar lo conseguido por Colapinto: no avanzó simplemente porque otros fallaron, sino que puso al Alpine en tiempos de referencia cuando la pista estaba extremadamente competitiva.

La actuación también confirmó el efecto de las mejoras que Alpine había decidido llevar a Monza. Gasly había estrenado anteriormente el paquete actualizado y Colapinto recibió las nuevas piezas para esta fecha, después de que el equipo decidiera utilizar una sola evolución durante el Gran Premio de Países Bajos. La propia Fórmula 1 había destacado que las actualizaciones habían permitido a Gasly acercarse a la pelea de la zona media y que Colapinto las recibiría en Monza.

Y Monza era, probablemente, uno de los lugares más interesantes para comprobar si esa evolución funcionaba realmente. El trazado italiano exige un auto eficiente en recta, estable en las frenadas y capaz de recuperar velocidad rápidamente a la salida de las chicanas y de las curvas de Lesmo. Es un circuito que castiga el exceso de carga aerodinámica y premia la eficiencia, por lo que el rendimiento de Alpine en este escenario constituye una señal especialmente importante para lo que resta del campeonato.

Colapinto también pasó la Q2

Superada la primera barrera, el argentino tuvo que afrontar una Q2 todavía más exigente. Allí ya no había margen para especular: quedaban los pilotos más rápidos y cualquier error podía significar quedarse fuera de la batalla por las diez primeras posiciones. Colapinto, sin embargo, volvió a encontrar el ritmo necesario y se metió entre los diez mejores para acceder a la Q3, acompañando a Gasly en una jornada que a esa altura ya era extraordinaria para Alpine.

La Q2 tuvo un final particularmente dramático. Lewis Hamilton quedó al borde de la eliminación y avanzó décimo por apenas una milésima sobre Gabriel Bortoleto, mientras quedaron afuera el brasileño, Oliver Bearman, Liam Lawson, Carlos Sainz y Esteban Ocon. Lawson, además, terminó furioso porque consideró que la salida del equipo a pista lo dejó atrapado en tráfico, mientras Oscar Piastri quedó bajo investigación por haberlo obstaculizado.

Colapinto, en cambio, hizo lo que necesitaba: sin cometer errores, llevó el Alpine hasta la Q3. Para el argentino el dato tiene un valor especial porque venía de un fin de semana complicado en Zandvoort, donde las actualizaciones habían permitido a Gasly avanzar pero no habían producido todavía el salto que Alpine esperaba. En Monza, con el mismo paquete ya disponible para los dos pilotos, la situación fue completamente diferente.

Y entonces llegó la última instancia.

Gasly encontró la vuelta perfecta y Franco quedó octavo

La Q3 fue una batalla de rebufos y milésimas, pero terminó teniendo un protagonista inesperado. Pierre Gasly encontró una vuelta extraordinaria y puso al Alpine en la pole position, aprovechando nuevamente la particular configuración de Monza y el enorme valor que tiene aquí conseguir una succión limpia en las rectas. El francés se convirtió así en el gran protagonista de una clasificación que, hasta ese momento, parecía dominada por Mercedes y los McLaren.

Colapinto, mientras tanto, hizo una Q3 sólida y terminó octavo, una posición que por sí sola ya constituye un resultado de enorme importancia para Alpine. El argentino quedó por detrás de Antonelli, que clasificó séptimo, pero esa posición del italiano es puramente provisional desde el punto de vista de la grilla porque Mercedes ya había decidido asumir una fuerte penalización por la sustitución de componentes de la unidad de potencia. Antonelli será enviado al fondo de la parrilla y Colapinto heredará la séptima posición.

La decisión de Mercedes con Antonelli había sido tomada antes de la clasificación. El italiano, actual líder del campeonato, recibió una nueva unidad de potencia y otros componentes que superan los límites permitidos, por lo que debía afrontar una penalización independientemente del resultado que consiguiera el sábado. Por eso, para Mercedes la clasificación tenía un valor diferente: Antonelli podía ayudar a Russell con el rebufo y, al mismo tiempo, buscar la mejor posición posible en pista sabiendo que de todos modos comenzaría la carrera desde atrás.

Para Colapinto, en cambio, cada posición cuenta. No es lo mismo largar octavo que séptimo, especialmente en Monza, donde la llegada a la primera chicana ofrece una de las oportunidades más importantes de adelantamiento de toda la vuelta. El argentino tendrá por delante un escenario ideal para intentar meterse todavía más arriba durante los primeros metros, aprovechando también que la pole de Gasly obliga a Alpine a manejar una situación inédita: dos autos propios en posiciones de privilegio.

El resultado adquiere todavía más valor por el contexto que atraviesa Gasly. Apenas un día antes de la clasificación, la FIA había confirmado definitivamente la pérdida del tercer puesto obtenido por el francés en el Gran Premio de Mónaco, después de que el Tribunal Internacional de Apelación restableciera las sanciones por exceso de velocidad en el pit lane. El episodio generó un fuerte conflicto entre Alpine y la FIA, con Flavio Briatore cuestionando públicamente la decisión y la FIA defendiendo el procedimiento utilizado por sus jueces.

La respuesta de Gasly fue contundente: pole position en Monza. Y la de Colapinto tampoco fue menor: octavo en pista y séptimo en la grilla definitiva. Es decir, Alpine consiguió colocar sus dos autos en las primeras siete posiciones efectivas de largada, algo que pocos podían imaginar antes de comenzar el fin de semana.

Para Franco, además, existe una carga simbólica imposible de ignorar. Monza fue el circuito en el que debutó en la Fórmula 1, cuando corría para Williams, y ahora vuelve al Templo de la Velocidad convertido en piloto titular de Alpine y con su continuidad asegurada para 2027. El contraste es enorme: aquel debutante que llegaba para reemplazar a Logan Sargeant ahora vuelve al mismo escenario como uno de los diez pilotos más rápidos de la clasificación y con un auto capaz de pelear adelante.

La carrera, naturalmente, será otra historia. El ritmo con los neumáticos cargados de combustible puede alterar las diferencias vistas a una vuelta, y la degradación, la temperatura de pista, las estrategias de boxes y el uso de la energía serán determinantes. Monza ofrece oportunidades de adelantamiento, pero también puede convertirse en una carrera de trenes DRS en la que quien quede atrapado detrás de otro auto pierde buena parte de su capacidad para avanzar. La largada será especialmente importante para Colapinto, porque tendrá la oportunidad de aprovechar el caos habitual de la primera variante y defenderse de quienes vengan detrás.

También será fundamental observar qué ocurre con los neumáticos y con la velocidad punta del Alpine en carrera. El sábado demostró que el A526 tiene una combinación aerodinámica suficientemente eficiente como para competir en uno de los circuitos donde más se nota la diferencia entre un auto realmente rápido y uno que simplemente consigue una buena vuelta. Si esa velocidad se mantiene con tanque lleno, Colapinto tendrá argumentos concretos para pensar en una llegada dentro de los primeros puestos.

Alpine necesitaba una respuesta después de semanas complicadas y la encontró en el lugar más inesperado. Gasly hizo la pole. Colapinto terminó octavo y largará séptimo. Y por primera vez en mucho tiempo, la escudería francesa no estará mirando qué hacen los demás para intentar rescatar algunos puntos: en Monza, serán los demás los que tendrán que mirar qué hacen los Alpine.


Descubre más desde Noticias La Insuperable

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario