La empresa aeronáutica que trasladó a Flávio Bolsonaro desde Puerto Iguazú hacia Estados Unidos, con una escala en Ecuador, ya había aparecido en las investigaciones de NLI sobre el circuito de presuntos retornos en la ANDIS. Sergio Mastropietro, facturas por cientos de millones, vínculos con el entorno de Mauricio Macri y conexiones con Fred Machado: una historia que vuelve a quedar bajo la lupa mientras el mileísmo intenta despegarse de sus propias sombras.
Por Guillermo Carlos Delgado Jordan para NLI

El vuelo privado que trasladó a Flávio Bolsonaro y a su familia desde la Argentina hacia Estados Unidos volvió a poner en primer plano a Baires Fly S.A., una empresa aeronáutica que aparece mencionada en la investigación judicial por presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas con la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). El dato no es menor: mientras el Gobierno argentino quedó envuelto en la polémica por la salida del dirigente brasileño, la compañía que despachó la aeronave ya había aparecido en las investigaciones de NLI sobre el circuito clandestino de retornos que habría drenado millones de pesos de los fondos públicos destinados a personas con discapacidad.
El avión, un Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW, partió desde Puerto Iguazú el 27 de octubre, con destino declarado a Guayaquil, Ecuador, antes de continuar su viaje hacia Estados Unidos. En la documentación del vuelo figuraban Flávio Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas. El itinerario, que incluyó una prolongada espera en territorio argentino y gestiones para concretar la salida, convirtió a Baires Fly en protagonista de una historia que excede largamente la aviación privada.
Porque esta empresa no aparece por primera vez en una noticia de alto impacto. Baires Fly ya estaba en el radar de las investigaciones por las presuntas irregularidades en la ANDIS, en una trama que conduce hasta Sergio Mastropietro, Miguel Ángel Calvete, Fred Machado y los negocios aeronáuticos que durante años rodearon al macrismo.
La pregunta que vuelve a instalarse es inevitable: ¿cómo una compañía vinculada documentalmente con operaciones bajo investigación termina siendo la encargada de un traslado internacional que involucra a una figura política de la derecha brasileña, en medio de una controversia que compromete al Gobierno de Javier Milei?
Un viejo conocido del subsuelo empresarial argentino
Sergio Mastropietro no es nuevo en el mundo de los escándalos. El empresario aeronáutico, procesado en la causa ANDIS por su presunta participación en maniobras de lavado de activos, ya había quedado envuelto en el escándalo de Skanska, cuando figuró como responsable de Sol Group, una de las empresas señaladas por facturar servicios presuntamente ficticios para lubricar sobornos. Aquella causa describió a Sol Group como un sello sin actividad real que aportaba facturas cuestionadas en operaciones vinculadas con el Estado.
Al revisar esas cajas de documentación, los nombres se repetían como un mantra: Baires Fly, Prefarm, López, Romano, Jaime, la ruta de la efedrina, el triple crimen. Un entramado que ya entonces vinculaba al empresario aeronáutico con investigaciones sobre lavado, triangulación y prestanombres.
Nada de esto impidió que durante años siguiera moviéndose en el negocio de la aviación privada, entre sociedades, intermediarios y operaciones que hoy vuelven a ser examinadas a la luz de nuevas actuaciones judiciales.
En noviembre de 2025, NLI reconstruyó esa trayectoria en la investigación ¿Quién es Sergio Mastropietro? De las coimas en ANDIS a Fred Machado (pasando, obviamente, por Macri). La nota expuso cómo el nombre del empresario atravesaba distintas historias: desde las sospechas en torno a contrataciones públicas hasta sus vínculos comerciales con el mundo aeronáutico y sus relaciones con empresarios que terminaron bajo investigación.
Ahora, el viaje de Flávio Bolsonaro devuelve a Baires Fly al centro de la escena. No porque el traslado constituya por sí mismo un delito, sino porque la empresa aparece mencionada en un expediente que investiga un posible circuito de lavado de fondos provenientes de contratistas de la ANDIS.
El hilo que lleva a la ANDIS: Calvete, Spagnuolo y los giros millonarios
El nombre de Mastropietro resurgió con fuerza en la investigación por las presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad, que quedó bajo la lupa tras las denuncias sobre retornos, adjudicaciones y posibles sobreprecios en la compra de medicamentos e insumos.
En el expediente judicial, el empresario aparece como destinatario de transferencias provenientes de compañías proveedoras del organismo. La documentación analizada por la Justicia incluye operaciones vinculadas con Baires Fly y facturas por supuestos servicios aeronáuticos. El juez federal Ariel Lijo procesó a Mastropietro en octubre de 2026 por su presunta participación en maniobras de lavado de activos.
El articulador de las operaciones investigadas habría sido Miguel Ángel Calvete, señalado como uno de los operadores centrales del esquema. En mensajes y comunicaciones incorporados a la causa, Calvete se refería a Mastropietro como «Serginho», intercambiaba información bancaria y coordinaba movimientos de dinero.
La secuencia que reconstruyeron los investigadores es especialmente relevante. El 10 de septiembre de 2025, proveedores de la ANDIS realizaron transferencias que sumaron alrededor de 95 millones de pesos en una sola jornada a una cuenta atribuida a Baires Fly. Entre las empresas mencionadas en la documentación figuran Prolite Orthopedics y Probock.
Después de las transferencias, según la reconstrucción judicial, se remitieron facturas por la supuesta compra de «kilómetros nacionales para ser utilizados en aeronaves de la empresa». El procesamiento contabilizó operaciones por aproximadamente 1.097 millones de pesos vinculadas con facturaciones a contratistas de la ANDIS.
La hipótesis de los investigadores es que esa documentación pudo haber servido para dar una apariencia comercial a transferencias cuyo origen debía ser examinado dentro del circuito de presuntos retornos. La secuencia temporal, los mensajes entre los involucrados y la correspondencia entre los movimientos bancarios y las facturas constituyen parte de los elementos analizados por la Justicia.
Fred Machado, Macri y los negocios aeronáuticos
La historia de Mastropietro tampoco empieza ni termina en la ANDIS. Su trayectoria empresarial lo conecta con Federico «Fred» Machado, empresario investigado en Estados Unidos por delitos vinculados con el narcotráfico y conocido en la Argentina por sus vínculos con el financiamiento político y el mundo aeronáutico.

Ambos compartieron actividades comerciales. En 2010 fundaron SO VAIN S.A., dedicada al alquiler de aeronaves, y mantuvieron vínculos societarios y personales que fueron examinados en distintas investigaciones. También compartieron domicilio en la Ciudad de Buenos Aires y realizaron vuelos privados juntos, según reconstrucciones periodísticas basadas en documentación oficial.
Uno de los nexos más significativos conduce a Mauricio Macri y al negocio de las aerolíneas privadas. En 2016, Mastropietro asumió la presidencia de Avian Líneas Aéreas, la filial de Avianca que adquirió MacAir, la empresa aérea de la familia Macri. La continuidad de directivos vinculados con MacAir en la estructura de Avian alimentó cuestionamientos sobre el traspaso del negocio y sus relaciones con el poder político.
En paralelo, Mastropietro integró LETS FLY US LLC, una sociedad constituida en el exterior junto con Carlos Martín Cobas, quien había ocupado un cargo en la Secretaría General de la Presidencia durante el gobierno de Macri. Cobas renunció en medio de cuestionamientos por posibles incompatibilidades vinculadas con Avianca y el negocio de las rutas aéreas. También había estado relacionado con la logística de los vuelos presidenciales.
La trama vuelve a mostrar cómo el negocio de la aviación privada, las sociedades en el exterior, las decisiones estatales y los empresarios con acceso al poder se cruzaron en distintas etapas de la política argentina.
El fantasma que vuelve a tomar forma
En otra investigación publicada por Noticias La Insuperable, Mastropietro, el fantasma que Milei, Bullrich y sus amigos no quieren que veas, el eje estaba puesto en la persistencia de una trama de negocios y relaciones que atravesaba distintas administraciones y que, según las hipótesis investigadas, habría servido para canalizar dinero de origen irregular.
El nuevo vuelo de Flávio Bolsonaro vuelve visible a una empresa que hasta hace pocos días aparecía en el debate público por un motivo completamente distinto: el traslado de una figura política brasileña en medio de una controversia internacional.
El episodio también expone una contradicción política. El Gobierno de Milei se presenta como enemigo de la corrupción y defensor de la transparencia, pero la causa ANDIS investiga un circuito de presuntos retornos dentro de un organismo de su propia administración. En ese expediente, la Justicia ya procesó a Mastropietro y analiza documentación que involucra a proveedores estatales y facturas vinculadas con Baires Fly.
La causa ANDIS todavía debe establecer todas las responsabilidades. Pero los documentos, las transferencias y las facturas ya incorporados al expediente exigen respuestas. Si la Justicia confirma que se utilizaron operaciones comerciales para encubrir fondos provenientes de contrataciones irregulares, el caso dejará al descubierto algo más profundo que una red de intermediarios: mostrará cómo los recursos públicos pueden terminar circulando por estructuras privadas mientras quienes debían protegerlos miraban hacia otro lado.
Y mientras el Gobierno intenta administrar el costo político de la salida de Flávio Bolsonaro, Baires Fly vuelve a quedar en escena. Esta vez, no solamente como la empresa que despachó un vuelo internacional, sino como una compañía cuyo nombre ya aparece en una de las investigaciones por corrupción más sensibles de las administraciones de Macri y Milei.
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