Femicidio de Mailén Antonich: dos detenidos, una familia que reclama respuestas y una investigación que abre nuevas preguntas

La causa por el asesinato de Mailén Antonich conmociona a Mar del Plata. Mientras dos hombres fueron detenidos e indagados como principales sospechosos, la familia de la joven denuncia irregularidades en la búsqueda, apunta contra un posible tercer involucrado y reclama que la Justicia avance hasta esclarecer cada responsabilidad.

Por Lola Santacreta para NLI

El femicidio de Mailén Antonich, la joven de 25 años cuyo cuerpo fue hallado en la zona de Punta Cantera, en Mar del Plata, abrió una investigación que concentra la atención pública y vuelve a poner en discusión las fallas institucionales que muchas veces rodean los casos de violencia extrema contra mujeres. La causa avanzó con la detención de dos hombres vinculados al lugar donde apareció la víctima, pero la familia sostiene que todavía quedan interrogantes centrales por responder.

La Justicia investiga como principales sospechosos a Agustín Nicolás Díaz Bartolomé y José Luis Aquino, ambos serenos del balneario donde fue encontrada Mailén. Los dos fueron trasladados para prestar declaración ante el fiscal Carlos Russo, mientras los investigadores buscan reconstruir las últimas horas de la joven y determinar el grado de participación de cada uno.

La autopsia preliminar aportó elementos que profundizaron la gravedad del caso: los peritos determinaron que la muerte se produjo por una lesión provocada con un arma blanca en la zona cervical, generando una hemorragia fatal. Además, los investigadores analizaron signos compatibles con un intento de defensa por parte de la víctima, un dato que resulta clave para reconstruir la mecánica del ataque.

Una investigación bajo sospecha y el reclamo de la familia

Desde el comienzo del caso, la familia de Mailén cuestionó la forma en que se desarrolló la búsqueda de la joven y denunció que hubo demoras en la respuesta institucional. Su hermano expresó públicamente su enojo y rechazó la versión inicial de que el hallazgo había sido producto exclusivamente del accionar policial, señalando que la familia tuvo un rol activo durante la búsqueda.

La madre de Mailén también planteó nuevas líneas de investigación y aseguró que podría existir una tercera persona prófuga vinculada al crimen. Además, apuntó contra un remisero al considerar que su declaración y sus movimientos deben ser analizados por los investigadores. Estas acusaciones forman parte de la hipótesis familiar y deberán ser evaluadas por la Justicia con pruebas concretas dentro del expediente.

En paralelo, la fiscalía decidió establecer el secreto de sumario por un período inicial para preservar medidas de prueba y evitar interferencias en una investigación que todavía se encuentra en una etapa sensible. La decisión busca resguardar peritajes, testimonios y elementos que podrían resultar determinantes para definir responsabilidades.

El caso vuelve a poner sobre la mesa una problemática que atraviesa a la sociedad argentina: la violencia de género y la necesidad de que las instituciones actúen con rapidez frente a denuncias de desaparición o situaciones de riesgo. Cada hora resulta decisiva cuando una mujer desaparece y la demora estatal puede convertirse en un factor determinante entre la vida y la muerte.

La trama de una falsa oportunidad laboral y las preguntas pendientes

Según la reconstrucción inicial de la investigación, Mailén habría acudido a una supuesta entrevista laboral antes de desaparecer. Ese mecanismo, utilizado como forma de captación, es uno de los elementos que los investigadores intentan establecer dentro de la secuencia previa al crimen.

La causa avanza ahora sobre varias preguntas fundamentales: cómo llegó la joven al lugar donde fue encontrada, quiénes estuvieron con ella durante sus últimas horas, qué ocurrió dentro del predio y si hubo participación de más personas además de los dos detenidos. La respuesta a esos interrogantes dependerá del análisis de cámaras, testimonios, pericias y demás elementos incorporados al expediente.

Los investigadores también pusieron la lupa sobre distintos indicios encontrados en el lugar, entre ellos lesiones que presentaban los detenidos y otros elementos que podrían aportar información sobre lo ocurrido. Sin embargo, la Justicia deberá transformar esas sospechas iniciales en pruebas judicialmente válidas para avanzar hacia una acusación firme.

El femicidio de Mailén Antonich no sólo conmueve por la brutalidad del hecho, sino también por el reclamo de una familia que exige que la investigación no cierre prematuramente y que todas las responsabilidades sean determinadas. En una Argentina donde los femicidios continúan siendo una de las expresiones más extremas de la violencia contra las mujeres, cada caso vuelve a interpelar la capacidad del Estado para prevenir, investigar y garantizar justicia.

La sociedad marplatense espera respuestas. La familia de Mailén reclama verdad. Y la investigación deberá avanzar con la profundidad necesaria para que el crimen no quede reducido a una explicación parcial, sino que permita conocer toda la trama detrás de su asesinato.


Descubre más desde Noticias La Insuperable

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario