Expertos en defraudar

Resultado de imagen para adrian perez voto

Por Alejandro Enrique para Noticias La Insuperable ·

Aunque languidece a la sombra de la agenda mediática de verano, la preocupación por el fraude electoral vuelve a aparecer con fuerza. No se trata de un temor marginal, infundado. La pertinacia del oficialismo en sus intentos de  imponer el voto electrónico o evitar los controles físicos comiciales en nombre de la modernidad digital ─pero siempre a contramano del criterio del grueso de los expertos─ es ya de por sí sospechosa. El antecedente de la manipulación al difundir los resultados de las últimas PASO potencia inquietudes. Y eso no es todo, por desgracia.

Desde el ascenso de Mauricio Macri al poder hasta la fecha ha sido posible observar una verdadera obsesión por acaparar datos e información ciudadana, centralizarlos, controlarlos y segmentarlos para su uso más allá de los fines específicos para los que en su oportunidad fueron recogidos. La inversión desmedida para intervenir en redes sociales, mantener hiperactivas granjas de troles y organizar acosos a la disidencia en el ciberespacio se convirtieron hace rato en secreto a voces. La presencia avasalladora del GCBA con propaganda personalizada, explícita o encubierta, en la pantalla de cualquier dispositivo no deja de crecer.

Resultado de imagen para marcos peñajunto a durán barba Resultado de imagen para Larreta

El control digital absoluto, a discreción, es una meta del PRO y aliados: sus embates en el terreno electoral aparecen como una constante. El cambio en el escrutinio provisorio de los comicios nacionales de este año para que desde cada escuela se transmitan en forma digital los datos hasta el centro de cómputos oficial y, además, el software que para ese fin el gobierno le compró a SmartMatic, encendió otra vez luces de alarma.

El gobierno de Cambiemos es una anomalía de laboratorio incrustada en la historia argentina, una inescrupulosa ofensiva  de personajes malogrados políticamente  décadas atrás que le pusieron sus últimas fichas de tahúr a un experimento frankesteiniano  de big data, manipulación de masas y prebendas mediáticas con la idea de volver, corporativizados, a la burocracia estatal encabezados por una figura como la de Macri, construida en base a la fusión de mitos de gestión deportiva y empresarial, y favorecidos por un contexto internacional de totalitarismo financiero triunfante.

Alianza-PRO.png
Crédito imagen: Enorsai

Tanto el ascenso como la permanencia de una monstruosidad política de este calibre requieren ineludiblemente una serie de manipulaciones informativas y pactos espurios en cadena, previos y a posteriori. La red de redes neo-aristocrática, el blindaje cada vez más oneroso y el supermercado de negocios para la casta porteña adherente a costillas de las arcas de la Ciudad de Buenos Aires son tres de los muchos barriles sin fondo que el macrismo debe alimentar a diario para sostenerse en el plano doméstico.

El apoyo internacional es todavía mucho más exigente. Asegurar el rodaje de la bicicleta financiera, garantizar a los capitales especulativos que saldrán indemnes del país  e implementar en simultáneo todas las medidas exigidas por los suspicaces acreedores pone en riesgo la integridad de la fachada que sustenta el experimento, ya resquebrajada por factores tan contundentes como las zozobras cambiarias, los tarifazos o la ardua estanflación.

Sólo con un modelo retrógrado absolutamente consolidado podrían mantenerse las ganancias exorbitantes que exigen las élites locales para continuar adhiriendo al cambio y también la conformidad de los representantes de la voracidad foránea. Si bien el rápido avance hacia ese modelo continúa su marcha triunfal, aún faltan las puntadas finales, la etapa decisiva del industricidio y un lapso dilatado de acostumbramiento general a la estrechez para forzar la resignación.

El tiempo juega en contra del engendro de laboratorio pero otras variables le son propicias, especialmente el hecho de haberse adueñado de datos que se estructuran a gusto y voluntad oficial con gastos operativos a cargo del Estado y manipulan expertos en defraudar. Eludir a toda costa un revés electoral sería, entonces, consigna obligatoria. El fraude, quintaesencia histórica del conservadurismo nacional, presente en la genética de la nueva derecha, es hoy por hoy algo más tangible que un fantasma del folclore preelectoral.

Alenric@ale_enric


Resultado de imagen para adrian perez voto

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s