Boca le ganó 1-0 a Independiente en Avellaneda por la fecha 14 del Torneo Clausura 2026. Facundo Herrera marcó sobre el final, el Xeneize aseguró su lugar en los playoffs y quedó en la cima de la tabla anual antes del Superclásico ante River
Por Ignacio Elfratini para NLI

Boca se llevó un clásico caliente, de esos que se definen cuando el reloj parece sentenciar el empate. Fue 1-0 ante Independiente, en el estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, por la fecha 14 del Torneo Clausura 2026. Cuando el partido entraba en su recta final, Facundo Herrera apareció con un cabezazo decisivo y convirtió su primer gol en Primera División, para darle al equipo de Rodolfo Arruabarrena tres puntos fundamentales en la pelea por el campeonato y en la tabla anual.
El triunfo tuvo un valor que va mucho más allá de la rivalidad. Boca aseguró su clasificación a los playoffs del Clausura, llegó a los 57 puntos en la tabla anual y desplazó a Rosario Central, que suma 56. En la Zona A, el Xeneize alcanzó las 27 unidades y quedó como escolta de Instituto, que tiene 29. Independiente, por su parte, acumuló su cuarto partido consecutivo sin ganar y complicó su situación en la lucha por mantenerse entre los clasificados.
Un clásico que Boca pudo resolver antes, pero terminó ganando con el corazón
El equipo visitante comenzó mejor, con Leandro Paredes como eje de la circulación y una búsqueda más clara para encontrar espacios en campo rival. Boca intentó manejar la pelota, acelerar por las bandas y aprovechar la movilidad de sus delanteros. Tuvo oportunidades para abrir el marcador, pero le faltó precisión en los metros finales.
Una de las primeras situaciones claras llegó por la derecha, cuando Leandro Lozano envió un centro que Leonel Flores no pudo conectar con comodidad. Poco después, Miguel Merentiel tuvo su oportunidad dentro del área, pero el arquero Santiago Mele respondió con una intervención que mantuvo el cero.
Independiente también encontró espacios para lastimar. Maximiliano Meza probó desde afuera del área y generó peligro, mientras que Mateo Pérez Curci tuvo una llegada que terminó con un remate desviado. El Rojo alternó momentos de presión con salidas rápidas, aunque no consiguió transformar esas aproximaciones en una ventaja concreta.
El primer tiempo dejó una sensación clara: Boca había encontrado mejores caminos para llegar, pero no lograba traducir su superioridad en el resultado. Independiente, con sus propias armas, seguía vivo y esperaba una oportunidad para golpear.
Herrera apareció cuando más quemaba la pelota
En el complemento, el encuentro se volvió más disputado. Boca ya no tuvo la misma facilidad para manejar los tiempos y el local consiguió adelantarse algunos metros, empujado por la necesidad de ganar ante su gente.
El Rojo dispuso de sus oportunidades y estuvo cerca de romper el empate. Josías Palais y Santiago Montiel buscaron inquietar a Álvaro Montero, mientras que Ezequiel Ávila tuvo una ocasión importante que obligó al arquero colombiano a responder. Montero se convirtió en una pieza fundamental para sostener a Boca cuando el partido amenazaba con inclinarse hacia el lado local.
Pero los clásicos también se definen por detalles, y el Xeneize encontró el suyo en una pelota parada. A los 42 minutos del segundo tiempo, Sebastián Villa ejecutó un tiro de esquina y Facundo Herrera se anticipó a la defensa con un cabezazo que venció a Mele. El defensor juvenil desató el festejo visitante y transformó una tarde de tensión en una victoria enorme.
Para Herrera fue una tarde inolvidable: su primer tanto en la máxima categoría llegó en un clásico, como visitante y en un momento decisivo. Para Boca, fue la confirmación de que las inferiores pueden aportar soluciones concretas cuando el partido exige personalidad y determinación.
En los minutos finales, Independiente buscó desesperadamente el empate. Montero volvió a intervenir para proteger la ventaja y, en la última acción, Milton Delgado obligó a Mele a responder. El pitazo final encontró al Xeneize celebrando tres puntos que se habían hecho esperar, pero que terminaron teniendo un peso enorme.
La tabla, los playoffs y el Superclásico en el horizonte
La victoria fortalece las aspiraciones de Boca en un tramo decisivo de la temporada. El equipo ya se aseguró un lugar en los octavos de final del Clausura y continúa en la cima de la tabla anual, un objetivo importante también por la clasificación a las copas internacionales de 2027.
El calendario, además, no da respiro. El próximo domingo 1 de noviembre, desde las 15, el Xeneize recibirá a River en una nueva edición del Superclásico. Llegará con el envión de haber ganado en Avellaneda y con la confianza que proporciona resolver un encuentro cerrado en el último suspiro.
Independiente, en cambio, deberá reaccionar rápidamente. El equipo de Jadson Viera recibirá un nuevo desafío el lunes 2 de noviembre, cuando visite a Defensa y Justicia, con la obligación de cortar una racha negativa que empieza a pesar en la tabla.
Boca ganó porque insistió, resistió cuando Independiente lo exigió y encontró en un juvenil la respuesta que necesitaba. No fue una victoria cómoda ni una exhibición de principio a fin: fue un clásico trabajado, sufrido y resuelto en el momento justo. Y en la carrera por los objetivos grandes, esos triunfos suelen valer mucho más que tres puntos.
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