Estafa Bohemia

Por Guillermo Carlos Delgado Jordan para Nuestras Voces

Corría el año 2012 cuando la legislatura porteña se preparaba para aprobar un proyecto impulsado por los legisladores macristas Lidia Saya y Enzo Pagani, que entregaba en comodato por 20 años un predio que el club Atlanta había perdido durante la crisis de los ’90. Cuando todo se originó, en los primeros años del nuevo siglo, la idea original había sido la construcción de un Centro Cultural, pero con la salvedad de que una porción de ese terreno debía destinarse a espacio verde. Asimismo, a pedido del Ministerio de Educación, también debía construirse allí una escuela. Pero nada de eso ocurrió. Lo que si sucedió fue una inmensa estafa al Banco Ciudad, una compleja operación que involucra directamente a viejos y nuevos funcionarios PRO así como a amistades del Presidente, un Estado que cobija a los empresarios deudores y un negocio en bandeja para el Diario La Nación.

La Entrega

En septiembre de 2010, el Gobierno de la Ciudad (el mismísimo Mauricio Macri) firmó un comodato con el Club Atlantapara que pudiera avanzar con las obras sobre un terreno expropiado, ubicado en la calle Humboldt 486/540. La idea (plasmada en la letra del acuerdo) era la ampliación de la sede social y polideportiva del club. En el convenio se estableció, asimismo, que el club debía dejar 2500 metros cuadrados para la construcción de un Centro Educativo, cuya ejecución estaría a cargo del Ministerio de Educación porteño. Por otro lado, el 10% total del terreno debía ser destinado como espacio verde. Pero las obras que se emprendieron fueron para la construcción de un Microestadio de 17.000 metros cuadrados con capacidad para 10.000 personas: el Atlanta Arena Center. De espacio verde y escuela, nada.

El club firmó un acuerdo con la firma Lugones Center S.A. justamente recién constituida (7 de octubre de ese año) con un escaso capital de $500.000. El directorio original de dicha empresa estará integrado por los socios Armando Valentín Pérez, Álvaro Javier Machado, Rolando Enrique Reale y Héctor Enrique Cavallero. En la constitución de la empresa también figura como socio la firma Torneos y Competencias S.A., el multimedio de Carlos Ávila. Integrarán también la sociedad Osmar Rubén Alza, Miguel José Mancini y Luis Miguel Mancini.

Armando Valentín Pérez es el propietario de Tsu Cosméticos y Presidente del Club Atlético Belgrano de Córdoba. En julio del año pasado fue nombrado por la FIFA para presidir la Comisión Normalizadora de la AFA. Miguel Mancini es el ex presidente del Club Obras Sanitarias. Hector Cavallero, ex dirigente de River Plate.

Con ese capital exiguo y con una nómina donde constaba solo un empleado registrado, Lugones Center S.A. consigue un préstamo del Banco Ciudad por 107 millones de pesos. Además, Atlanta le otorga la concesión del microestadio a construir por 20 años. A cambio de ello, Lugones Center S.A. se había comprometido a pagarle al club un canon de 1.375.000 dólares en cuatro pagos y después cien cuotas mensuales de 114.583, lo que nunca llegó a cumplir.

Arena Center S.R.L.

Según informó el sitio nueva-ciudad.com “a partir de marzo de 2014 las cosas se ponen más extrañas: se constituye el fideicomiso Lugones Center, integrado por la empresa Lugones Center S.A. y se crea para administrarlo la empresa Arena Center SRL. Entre los directivos de esta última está Diego Enríquez –socio de Alza en otras empresas-, Miguel José Mancini y Rafael Mancini. Estos dos últimos son el padre y el hermano de la modelo Raquel Mancini. Una tercera empresa (Arena MKT) fue creada para comercializar eventos y vender tickets para el microestadio. En esta última aparece el actor Martín Seefeld, amigo personal del presidente Macri. Seefeld es ex marido de Raquel Mancini y hermano de un director de SBASE”. Martín Seefeld es íntimo amigo de Mauricio Macri desde hace más de 30 años.

Diego Humberto Enríquez (de Arena Center) y Osmar Rubén Alza (de Lugones Center) habían sido ya socios, por ejemplo, en File Bureau S.A., una firma constituida en 1995 destinada a servicios de consultoría. Y esta “sociedad” entre ambos parece mantenerse firme en el tiempo, y también dentro del ámbito gubernamental: a través del Boletín Oficial del 10 de agosto de este año se dio a conocer la designación en el ámbito del Ministerio del Interior de Diego Humberto Enríquez como Director General de Información, Análisis y Control Migratorio (Dec. Adm. 611/2017). Un par de meses más tarde, en el Boletín Oficial del pasado 31 de octubre, Osmar Rubén Alza es designado como su mano derecha en el cargo de Coordinador de Control Migratorio General y Enlaces de la misma Dirección de Control Migratorio (Dec. Adm. 960/2017).

Para seguir apreciando los vínculos de Lugones Center con el gobierno de Cambiemos, digamos también que, Enríquez y Alza conformaron también una sociedad de hecho (dedicada a la venta de ropa) junto a Alejandra Lucía Sanguine, quien entre 2014 y 2015 fue la Asesora en Comunicación de Lugones Center S.A. y que, desde abril de 2016, es la Coordinadora de Proyectos Estratégicos de la Administración de Parques Nacionales del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Previo a eso, desempeñó tareas para los Ministerios de Educación y Modernización de la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Macri.

Javier Ignacio Ibáñez

Volviendo a Lugones Center S.A., la pregunta sería: ¿cómo hizo esta empresa sin historia, casi sin empleados y de exiguo capital para conseguir un préstamo millonario del Banco Ciudad? Según nos informa portaldenoticias.com, “Contaban con una importante ayuda dentro del gobierno para destrabar cualquier complicación en los trámites requeridos en la iniciación la obra. Uno de los vocales titulares de la CD del club, Ignacio Javier Ibáñez, era presidente de la Agencia Gubernamental de Control, encargada de habilitar y fiscalizar los locales comerciales de la Ciudad, además de las obras en construcción y la higiene alimentaria en establecimientos y vía pública”.

Ibáñez es el mismo que, en marzo de 2012 fue captado por las cámaras de televisión, cinturón en mano, en una pelea entre la barra brava de Atlanta y la de Chacarita.

Ibáñez es el mismo que, en marzo de 2012 fue captado por las cámaras de televisión, cinturón en mano, en una pelea entre la barra brava de Atlanta y la de Chacarita.

Según nos relata Página 12, “La Agencia Gubernamental de Control la comanda un muchacho que se llama Javier Ibáñez, que es barrabrava de Atlanta. Tenemos una foto de él en el sitio de Defendamos Buenos Aires donde está con un cinto en mano peleándose en una tribuna en el partido ante Chacarita. Ese muchacho tiene que irse de la Agencia Gubernamental de Control. Tenemos muertos en el derrumbe de Bartolomé Mitre, muertos en Beara (por el boliche de Palermo), muertos en Orión (por el gimnasio de Urquiza), después sale Mauricio Macri a enviar condolencias por Twitter. Macri es un caradura”, había manifestado Javier Miglino, abogado de la ONG Defendamos Buenos Aires. La AGC tiene en su haber 21 derrumbes.

Ibáñez es el mismo que, el Presidente Macri, designó en diciembre de 2015 como Presidente del Consejo Directivo del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial). El ingeniero Ibáñez, un ex Techint, en la Ciudad pasó por varios ministerios: colaboró con Néstor Grindetti en Hacienda, fue jefe de Gabinete de Francisco Cabrera en Desarrollo Económico, estuvo en la AGC que dependía de Justicia y Seguridad, el dominio de Guillermo Montenegro, y finalmente trabajó en Modernización con el ministro Andrés Ibarra. Luego se dedicó a realizarle la campaña a Gabriela Michetti.

Cuando Ibáñez estaba al frente de la AGC, según nos informa el Boletín Oficial CABA del 1º de marzo de 2012, en medio del “emprendimiento” del Atlanta Arena Center, nombra al mismísimo Diego Humberto Enríquez, el ya mencionado socio de Arena Center S.R.L., como Responsable de la Oficina de Gestión Sectorial de la Agencia Gubernamental de Control. Y además, es de resaltar que el que estaba a cargo hasta ese momento de dicha oficina era un socio de Lugones Center S.A., el también mencionado Osmar Rubén Alza.

Párrafo aparte, como ejemplo de la política del Presidente Mauricio Macri donde dice una cosa y hace otra (el nombramiento de familiares en cargos públicos, por ejemplo), digamos que no tuvo empacho en designar él mismo, siendo Jefe de Gobierno, en la Agencia Gubernamental de Control, al padre de Javier Ibáñez, Lucio Félix Ibáñez, como Personal de Planta de Gabinete del Director Ejecutivo de la AGC (Res. N.º 384/GCABA/AGC/10). Lucio Félix Ibáñez también fue directivo del Club Atlanta.

El derrumbre

Con la obra del microestadio en marcha y siendo previsible ante tantas irregularidades y faltas de control, el 13 de mayo de 2015 se derrumba el techo del microestadio que se había colocado un mes antes. Esta situación encendió alertas dentro de las dependencias de control que autorizaron la obra y atento al peligro que representaba avanzar en esas condiciones, en julio de ese año llega la orden de clausura y se suspendieron todos los trabajos. La primera respuesta de Lugones Center fue dejar de pagar el canon al club. La segunda, dejar de pagar el préstamo al Banco Ciudad al que dejó debiéndole entonces cerca de 150 millones de pesos. Finalmente, en noviembre del año pasado, se decreta la quiebra de la sociedad.

Según edicto publicado en el Boletín Oficial del 30 de noviembre de 2016, “El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 25, a cargo del Dr. Horacio F. Robledo, Secretaría N.º 49, a cargo de la suscripta, sito en Callao 635 4º piso de esta Capital Federal, hace saber que con fecha 10 de noviembre de 2016 se ha decretado la quiebra de LUGONES CENTER S.A. S/QUIEBRA con CUIT 30-71419065-9, los acreedores quedan emplazados a presentar los títulos justificativos de sus créditos ante el síndico ELISA ESTHER TOMATTIS con domicilio en la calle SARMIENTO 1474 PB 2 (TEL 35278765), Capital Federal, hasta el día 15 de febrero de 2017. El funcionario presentará el informe que prevé el art. 35 de la ley 24.522 el día 3 de abril de 2017 y el prescripto en el art. 39 del mismo cuerpo legal el día 18 de mayo de 2017. Asimismo se intima a la fallida y a su órgano de administración, para que dentro de las 24 hs haga entrega al síndico de todos sus bienes, papeles, libros de comercio y documentación contable perteneciente a su negocio o actividad, para que cumpla los requisitos exigidos por el art 86 de la ley 24.522 y a constituir domicilio dentro del radio del Juzgado”.

Previo a eso, y ante el derrumbe del techo y las manifiestas irregularidades, la Legislatura de la Ciudad decidió tomar cartas en el asunto y el 3 de diciembre de 2015 aprueba “por unanimidad” una ley, la 5501, donde se le dice al Gobierno que expropie los terrenos en donde el club de fútbol Atlanta se encuentra construyendo su microestadio. Increíblemente, el recién asumido Horacio Rodríguez Larreta la vetó a través del Decreto 68/16 publicado en el Boletín Oficial CABA del 2 de febrero de 2016.

La deuda

En un reciente artículo escrito por Gustavo Veiga para Página 12, el autor indica que el que “perdió con la operatoria es el Banco Ciudad. Tiene un agujero en sus cuentas de 150 millones de pesos. Esa suma actualizada se la prestó a Lugones Center, del ingeniero Miguel Mancini, ex presidente del club Obras Sanitarias. El mismo que dijo en una reunión ante socios e hinchas de Atlanta: “Macri nos dio todo su apoyo y nos pidió que apuráramos todo lo que podamos de acuerdo a lo que ustedes determinen”.

Hablaba del actual presidente de la Nación cuando era jefe de Gobierno porteño. Y se debe haber apurado tanto que perdió de vista la deuda con el Banco Ciudad. Su empresa había sido creada con poco: un capital social de 500 mil pesos. Hoy resulta evidente que el club se equivocó en concederle la obra. “Se hizo un pésimo negocio con el directorio anterior y el crédito se transformó en incobrable. La deuda se ampliará ahora muchísimo, diría que tres o cuatro veces más, la movida es importante, pero no pone en peligro al banco”, le confió una alta fuente del Ciudad a este cronista. Y recordó que el responsable de aquella operación fue Federico Sturzenegger, el actual presidente del Banco Central. Los 150 millones de la deuda original podrían ascender a 600”.

Mientras, el club logró que se extendiera el plazo de la cesión del predio hasta 2057. Su fecha original era hasta 2032. A fines de septiembre pasado, la Legislatura Porteña, con 46 votos positivos y 11 abstenciones, aprobó la extensión del comodato al Club Atlético Atlanta, esto a pesar de que nunca se cumplió con la idea original de la construcción de la Escuela y el terreno verde que se estipulaba en el original. La iniciativa fue del jefe del bloque PRO, Francisco Quintana, y otros diputados de la misma bancada, se trató en Audiencia Pública y obtuvo despacho favorable de la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria.

La ciudad podrá utilizar el estadio cubierto pero la empresa que invertirá en él, en reemplazo de la quebrada Lugones Center, será la gran beneficiaria: se trata de una sociedad atribuida al diario La Nación.

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