Con recursos ajenos

Por Alejandro Enrique para Noticias La Insuperable ·

Resultado de imagen para campanella y macri

El futuro indefinido es uno de los bienes políticos más preciados del macrismo. Toda su artillería pesada trabaja en función de mantenerlo vivo pero a distancia incalculable. Un presente sobrecargado de imprevistos, tragedias fugaces, imposturas y banalidades resonantes constituye la zona de confort ideal para preservarlo. Resulta entonces prioritario Mantener en el candelero los nombres consagrados por la pastoral del cambio para la salvación venidera.

A estos fines vale tanto que se hable de un presidente domador de reposeras como que se analice con insistencia una ilustración ministerial recalcitrante de la cosecha de Sica. Sirve también que se ridiculice entre detractores ─y hasta el hartazgo─ la desfachatada propaganda oficial. La hora de los indignados ya pasó, la explotaron a fondo a su debido tiempo y no volverá de buenas a primeras. Indignarse sin grandes medios que repliquen broncas minuto a minuto es un lujo impensable en tiempos de alienación.

Resultado de imagen para reposera presidencial

Invertir esfuerzos en diseccionar las puestas en escena del cambiemismo para execrarlas entre disidentes es dilapidar recursos: tiempo y energías opositoras terminarán indefectiblemente engrosando las arcas de un oficialismo cada vez más opulento en activos propagandísticos. Un ejército de detractores políticos constituido por satiristas improvisados es la panacea soñada por Durán Barba, el reaseguro de un río que suene siempre con apellidos y temáticas propias de una agenda inmune al realismo.

Resultado de imagen para duran barba

Las imposturas, las dramatizaciones burdas y los montajes salen del horno oficial para multiplicarse a como dé lugar. Que se repitan nombres de figuras candidateables para construir el futuro indefinido e impere la liturgia PRO es el fin. No importan ni la verdad ni la coherencia. Importa la multiplicación en la que, por desgracia, trabaja ad honorem un importante número de opositores de a pie. Este tipo de transferencia de recursos no es tan evidente como la que se da en la economía pero en el terreno simbólico también enriquece sin esfuerzo a la élite gobernante.

Tropezar siempre con la misma piedra se ha convertido en costumbre para los que luchan contra el modelo de devastación impuesto desde 2015. Dar cuenta de los engaños de la propaganda oficial debería ser  tarea exclusiva de los poco medios no adictos al régimen que sobreviven y materia prima del humor político. En los primeros se acoplaría al resto de la información como elemento contextual no empalagoso ni exclusivo, para el segundo caso sería la oportunidad de lograr un efecto que trascendiera la impotente indignación. Todo lo demás se convierte en harina para el costal de la nueva derecha, lo mismo que ridiculizar sandeces o condenar provocaciones y exabruptos hasta el cansancio.

Todos los acontecimientos ─o datos, investigaciones, información o proyecciones─ que podrían herir de muerte las aspiraciones de continuidad del macrismo se diluyen con el correr de la banalidad o la viralización de triquiñuelas comunicacionales archiconocidas que funcionan como búmeran a medida que ganan desmesurados espacios de intercambio social. Así se agiganta la sensación de que los únicos actores de la política democrática nacional son cambiemistas ─o filomacristas─ y que una simple criba en sus filas llevaría a imponer la racionalidad administrativa en una gestión venidera.

La derecha, desde que gobierna la Argentina, incrementó hora tras hora el dominio del espacio digital. Su omnipresencia es tan abrumadora como astuta: sumó a la ventaja de haberse alzado con bases de datos y recursos estatales la pericia de lanzar al ciberespacio ─como mínimo─ una irresistible carnada diaria con la que poner a trabajar a su favor la energía opositora que le asegura recursos extraordinarios para sostenerse en su zona de confort sin sobresaltos.

Resultado de imagen para lopérfido

Una canallada verbal de Lopérfido o una menesterosa de diseño que cubre de loas a Vidal cuentan mucho más que las catástrofes desatendidas o, para más ejemplos entre centenares,  que el terrorífico stock de Leliqs por arriba de los 900 mil millones de pesos o el inevitable default argentino a mediano plazo. El mecanismo ya no responde a tapar un tema incómodo con otro menos urticante sino que apunta a saturar el limitado espacio comunicativo sin pausa alguna.

La conocida especialidad de nuestras élites de apropiarse de recursos ajenos o usufructuarlos a piacere se verifica en todos los planos desde tiempos inmemoriales. No sorprende entonces este modo de profundizar la imposición de la agenda de trivialidades con un muestrario de pecados veniales que los estrategas PRO juzgan serán tolerados hasta su pronto olvido. El involuntario voluntariado progresista también paga tributo de difusión en nuestro hipermoderno medievo del marketing político de ultra derecha.

El PRO desarrolla su campaña con el futuro indefinido siempre al frente como lozana zanahoria de burro, con el precio del dólar impuesto como única variable para evaluar la economía y un concierto de provocaciones cotidianas a modo de carnadas en su espinel propagandístico. Usa la fuerza disidente para que los nombres de sus potenciales candidatos suenen en todos los rincones, incluso en los que se presumen hostiles. Aprovecha cada interacción digital para trazar perfiles y elaborar mensajes dirigidos a impactar en zonas debilitadas por prejuicios, miedos o fobias.

La debacle nacional que provocaron no inquieta ni mucho ni poco a los oficialistas: confían ciegamente en que el voluntariado opositor compense los excesos de celo del blindaje mediático. Las cartas proselitistas de cambiemos son siempre las mismas. Si la estrategia de la oposición consistiera sólo en esperar los errores fatales nacidos de la confianza ilimitada macrista estaríamos, como todo parece indicar, frente a una temeridad.

Alenric @ale_enric


 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s