Franco Colapinto terminó noveno en Monza tras llegar a estar tercero y sufrir un despiste. Entre lágrimas, reconoció que desaprovechó una gran oportunidad para Alpine y para él.
Por Ignacio Elfratini para NLI

Franco Colapinto terminó noveno en el Gran Premio de Italia, volvió a sumar puntos para Alpine y protagonizó una remontada de enorme valor después de haber caído hasta el fondo del clasificador. Pero nada de eso alcanzó para quitarle la tristeza. El argentino había llegado a ocupar el tercer lugar en Monza y, después de un despiste, perdió una posibilidad concreta de pelear por un resultado histórico. Al bajarse del auto, no pudo contener las lágrimas.
De la ilusión del podio a una caída inesperada
La carrera había comenzado con Colapinto largando desde el séptimo puesto, una posición extraordinaria para Alpine después de un sábado en el que Pierre Gasly había conseguido la primera pole de su carrera y la primera del equipo desde su transformación en Alpine. La sanción que obligó a Kimi Antonelli a largar desde el fondo había permitido, además, que el argentino conservara una posición privilegiada en la grilla.
El Gran Premio se transformó rápidamente en una carrera completamente distinta después del fuerte accidente de Charles Leclerc. El Ferrari terminó contra las protecciones y la dirección de carrera debió detener la competencia con bandera roja. En la reanudación, Colapinto tuvo una largada espectacular y consiguió avanzar hasta el tercer puesto, incluso superando a Max Verstappen durante los primeros metros.
Por unos instantes, el escenario parecía soñado. Alpine tenía a Gasly adelante y a Colapinto peleando en el grupo de punta. Para un equipo que había encontrado en Monza un rendimiento inesperadamente competitivo, la posibilidad de conseguir un podio aparecía como algo concreto y no como una ilusión.
Pero llegó el error que cambió la carrera.
El argentino perdió el control de su Alpine en la zona de Lesmo y terminó en la leca. El despiste lo hizo caer hasta el 16° lugar, una pérdida enorme para quien pocos segundos antes estaba entre los tres primeros.
No hubo abandono. Colapinto logró volver a pista y comenzó entonces otra carrera dentro de la carrera: recuperar posiciones, administrar los neumáticos y volver a meterse en la zona de puntos.
Una remontada que no alcanzó para borrar la frustración
El piloto argentino consiguió finalmente recuperar terreno y cruzó la bandera a cuadros en el noveno puesto, sumando dos puntos para Alpine. El resultado le permitió llegar a 21 unidades en el campeonato, mientras que Gasly terminó séptimo y llevó su cosecha personal a 41 puntos. Alpine, por su parte, pasó a acumular 62 unidades en el campeonato de constructores.
Objetivamente, fue una buena recuperación. Después de caer al 16° lugar, terminar noveno en Monza y volver a sumar demuestra que Colapinto no se desconectó de la carrera después del error.
Pero el propio piloto sabía que el resultado podía haber sido muy diferente.
Y esa conciencia fue precisamente la que lo quebró ante los micrófonos.
“Fue una carrera muy dura. Muy frustrante. Tenía una gran oportunidad y no la aproveché”, reconoció Colapinto después de la competencia. La emoción era evidente. No hablaba de una frustración por terminar noveno, sino de la sensación de haber dejado escapar una posibilidad mucho más grande.
Después fue todavía más directo: “Desaproveché una oportunidad muy importante para el equipo y para mí”.
La frase resume perfectamente el domingo del argentino. No se trató simplemente de haber cometido un error y perder algunas posiciones. Colapinto sabía que Alpine había conseguido ponerle en las manos un auto competitivo en un circuito en el que normalmente las diferencias entre los equipos de punta son enormes. Y durante algunos minutos, el argentino estuvo en condiciones de aprovecharlo.
El dolor de saber que podía haber sido diferente
Hay carreras que se recuerdan por el resultado y otras que quedan grabadas por aquello que estuvieron a punto de ser.
La de Monza pertenece, por ahora, a la segunda categoría para Colapinto.
El triunfo fue para Kimi Antonelli, quien protagonizó una remontada extraordinaria desde el 19° lugar hasta la victoria y se convirtió en el primer italiano en ganar el Gran Premio de su país desde 1966. George Russell terminó segundo y Max Verstappen completó el podio. Gasly, que había largado desde la pole, terminó séptimo. Colapinto cerró el Top 10.
El contraste resulta inevitable: mientras Antonelli convirtió una largada desde el fondo en una victoria histórica, Colapinto convirtió una posición de podio en un noveno puesto.
Y justamente por eso la tristeza del argentino fue tan profunda.
“Creo que podría haber hecho una gran carrera y cometí un grave error”, reconoció. No buscó excusas, no responsabilizó al auto ni a las circunstancias y tampoco intentó esconderse detrás de la remontada posterior. Asumió el error y explicó con crudeza lo que significaba para él.
Esa autocrítica puede doler, pero también habla de un piloto que entiende perfectamente dónde estuvo la oportunidad perdida.
Porque el Colapinto que terminó noveno no es el mismo que estaba tercero unas vueltas antes. El primero mostró capacidad de recuperación; el segundo demostró que tiene velocidad suficiente para meterse en una pelea que, hasta hace poco, parecía reservada exclusivamente para los grandes equipos.
La diferencia entre ambos momentos estuvo en un error.
Y en la Fórmula 1, donde todo ocurre a velocidades absurdas y los márgenes son mínimos, un error puede convertir un domingo histórico en una jornada marcada por el arrepentimiento.
Monza deja una señal más allá de los dos puntos
Colapinto se fue de Monza con dos puntos, pero también con algo más difícil de medir: la certeza de que Alpine puede darle herramientas para competir más adelante en determinadas condiciones.
La pole de Gasly, el rendimiento del equipo durante el fin de semana y la posición que llegó a ocupar el argentino son señales importantes. El noveno puesto final no cuenta toda la historia.
La cuenta matemática dirá que Colapinto sumó dos puntos y que terminó detrás de su compañero. La película completa cuenta otra cosa: largó séptimo, sobrevivió a una carrera interrumpida por el accidente de Leclerc, llegó a ser tercero, se despistó, cayó al 16° y volvió a meterse entre los diez primeros.
Y queda, sobre todo, una imagen: la de un piloto argentino que, todavía con el casco puesto y con los ojos llenos de lágrimas, reconoció que había dejado escapar una oportunidad enorme.
“Pero no, es aprender de esto”, alcanzó a decir.
Quizás esa sea la parte más importante de todo lo ocurrido en Monza. La oportunidad se fue. El podio también. Pero la experiencia queda.
Y si Colapinto consigue transformar esta bronca en aprendizaje, el despiste que hoy le duele puede terminar siendo una de esas carreras que, con el tiempo, ayudan a construir al piloto que todavía está buscando consolidarse entre los mejores de la Fórmula 1.
Ficha del Gran Premio de Italia
Circuito: Autodromo Nazionale Monza
Ganador: Kimi Antonelli — Mercedes
Segundo: George Russell — Mercedes
Tercero: Max Verstappen — Red Bull
Séptimo: Pierre Gasly — Alpine
Noveno: Franco Colapinto — Alpine
Puntos de Colapinto: 2
Largada de Colapinto: 7°
Mejor posición en carrera: 3°
Posición tras el despiste: 16°
Próxima carrera: Gran Premio de Madrid
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